Llevo largo tiempo escribiéndolo. Si la derecha española hiciese algunas de las barbaridades que comete la izquierda, nada quedaría a la derecha de Zapatero. Alfonso Guerra habría sido un mojigato progre de tres al cuarto comparado con el rojerío socialproletarista que nos gobernaría y Pepe Blanco sería un moderado centrista. Si la derecha española cometiese las tropelías de esta izquierda anticuada, señoritinga y engreída, toda España se lanzaría echando espumarajos por la boca contra los indignos fascistas, atrabiliarios sátrapas que viven del sudor del pobre obrero.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina