Últimamente empiezo a preocuparme cuando me descubro de acuerdo con determinados gurús de la izquierda. Hoy mucho me temo que Pepe Blanco puede tener razón. Que tenga que dar la razón al secretario general de un partido, sea el que sea, me supone un escalofrío de los pies a la cabeza. Nunca hubo personaje tan sectario y parcial como el secretario general, pónganle el titulillo oficial que sea, de cualquier partido político. Por definición todos estos altos cargos tienen la mente degenerada, la vista nublada y la opinión viciada. Sin todos estos atributos nunca habrían podido llegar al cargo. Pues aún así estoy de acuerdo con José Blanco, tendré que llamar a mi médico de cabecera.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina