Les confieso que estoy deprimido. Siempre he sabido que los grandes partidos sólo son máquinas de poder, sus estructuras están pensadas para ganar elecciones, mantenerse o justificar su pérdida del poder. Ése y no otro es el fin último que los justifica y explica. Los partidos no están diseñados para trasformar la sociedad hacia un mundo más justo y adecuado. Todo por el poder y todo con el poder. Fuera del poder los partidos no existen, bueno, quiero decir que no tienen razón de existir. Por eso la corrupción que no nos deja, que nos acogota y devora.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina