Barak Obama, esa luz del Occidente progresista que sin embargo jura ante la Biblia y después se va a una “tournée” de misas por toda América, ha ordenado que las obras que en Norteamérica del Norte se paguen con dinero público sólo se realicen con productos y materiales made in USA. La jodimos tía Paca, lo pronto que nos ha fallado este hombre a los que esperábamos de él un futuro luminiscente, iridiscente y fluorescente. Incluso resplandeciente. Todo ha quedado en una broma indecente de los pies a la frente. Y perdonen los pésimos ripios.
Uno se pasa los días enganchado a las noticias de última hora, a las fotos de actualidad, a las entrevistas a todo bicho viviente, a las declaraciones varias, es lo que pasa cuando tienes “mono”, que te lees todo. A veces tienes que seleccionar, casi siempre, y te quedas con un titular, preguntándote si realmente querrá decir lo que dice, si las declaraciones habrán sido exactamente trascritas o habrá algo de exageración. Es lo que me ha pasado con un entrevistado que jura que la campaña del autobus ateo (“Probablemente Dios no existe…”) ha llevado el debate de Dios a la sociedad. Qué gran mentira, qué gran error.
En España tenemos una industria armamentista no muy desarrollada pero de generosa producción. Ciertamente hemos sido de los primeros, si no los primeros, en prohibir el uso de esas bombas hijaputescas que lo mismo matan a un niño juguetón e inocente que a un cruel militarote. Mérito que hay que alabar a Zapatero, sin duda.
Yo tampoco vi a Zapa anoche. Nunca suelo ver la publicidad, me levanto a echar un pis o a jugar con Fermín, mi perro de agua, dulce y mimoso, que con su pelo espeso y rizado parece una oveja bajita, gorda y zalamera. Eso que salgo ganando. Pero no crean ustedes que no lo vi por ser Zapa, a Rajoy tampoco lo habría visto. Si les soy sincero ni me veo a mí mismo cuando me toca salir en la tertulia de los viernes. Y eso que lo mío no es autobombo autopublicitario autogratificante. Pero soy igual de coñazo.
Deberíamos estar hablando de proyectos políticos para toda España, para Galicia y el País Vasco en concreto. Deberíamos estar hablando de elecciones europeas. Deberíamos
Yo era muy niño cuando en la mejor Televisión de España, la única que había, triunfaba “Un millón para el mejor”. No recuerdo la mecánica del programa, creo que lo dirigía José Luís Pécker. El programa marcó una época y triunfó enormemente con un número de espectadores que ahora, en otras circunstancias, todas las cadenas añorarían. Y mucho me temo que nuestro presidente Zapatero se llevaría ese millón de pesetas, que para a época debía ser un pastón. De hecho nuestro presidente está a punto de
Al PP sólo le falta quedarse embarazado y no conocer al padre de la criatura. Claro que la culpa de todo la tiene Aznar, por eso muchos le piden que vuelva, para que arregle el desaguisado que les dejó. Con la marcha que lleva el buenote de Rajoy nos queda Zapa para unos cuantos siglos. Felices nuestros nietos que ya no lo verán.
Éste que lo es hace mucho que dejó de creer en el PSOE. Y de esperar. Allá cuando lo de González y su empeño manifiestamente absurdo en que no había corrupción en una España de Rinconetes y Cortadillos que florecían al calor del entonces perenne poder socialista. Dicho empeño aclaró a una España entregada que todo dios era humano. Y especialmente si llevaba demasiado tiempo en el poder.
No se asusten los pocos lectores progres que aún tienen la delicadeza de
¿A ustedes no les aburre Obama? Mire, hasta de la mejor miel se harta el oso goloso. Lo de Obama se me antoja una superproducción de Hollywood, de ésas que tras una increíble campaña publicitaria llenan las salas de cine de todo el mundo. Y es que hay veces que la peli no es tan buena como sus anuncios. No, no digo que Obama sea falso y de cartón piedra, posiblemente termine por ser un gran presidente de los Estados Unidos, pero estoy seguro de que nunca nadie habrá defraudado tan deprisa a tantos en tan poco tiempo. Al loro, que eso pasa siempre.
(2º, Solbes) Que se vaya Pedro Solbes. Hemos pasado de no tener crisis o de tener más fuerza y recursos que otros países para soportarla y vencerla a tener más paro que nadie y a gastarnos en un tristrás todos nuestros ahorros. Que viva la inutilidad económica de este ministro y de quien le mantiene en la silla. Pedro Solbes ha revisado por tres veces sus previsiones económicas. ¿Habrá acertado a la tercera? Miedo me da que lo sustituya el
A veces la actualidad se pone de lo más coincidente. De pronto se encuentra uno en las últimas horas que la canción que en Euzkadi se ha dedicado durante tiempo a las fuerzas de seguridad del Estado se pude aplicar a muchas circunstancias. Dentro y fuera de España. Empecemos por el exterior, a lo largo del día continuaré este artículo con asuntos españoles, dedicando unos cuantos párrafos a Solbes y Rajoy. A ver si se van también.
Será difícil que nos tomemos en serio las políticas de igualdad si ocurren cosas como las de la cárcel en la que pusieron a una buenorra en paños menores para entretener al personal recluso, violadores incluidos. Que les vayan explicando a esos delincuentes que mujeres y hombres tenemos la misma dignidad.
La Libertad engloba varias libertades, es un rompecabezas de mil piezas, o están todas o no hay Libertad. Pero mis libertades están necesariamente limitadas por las de los demás, así como por sus derechos. Algunas han de reducirse o limitarse en función de los demás. Eso pasa con la libertad de prensa. Hay que recortarla. A veces, quiero decir.
A mí Ramón Calderón me caía bien. Elegante sin cursilería, seguro de sí mismo sin ser avasallador, rico sin pasarse… y encima era de mi pueblo. O casi. Algunos “calderones” llevo yo conocidos, alguno fue alumno mío tantos años atrás. Ramón Calderón era el tío perfecto para presidir el club al que yo había seguido tanto tiempo. Tranquilícese, lector, acabo de hablar en pasado y además nunca he sido fanático de casi nada. Me duele el alma de inseguridad propia y los inseguros no somos fanáticos de nada, vivimos la vida con cautela, nos tomamos las cosas “por si acaso”.
Bueno, pues a Negrera se la han liado. El juego dentro del PP, las reglas no escritas que dicen a quién se le concede licencias para decir tonterías y a quién no, las alianzas internas, los diferentes clubes de apoyos y rencillas internas se la han jugado definitivamente. El futuro de la bella pepera catalana se ha enturbiado. ¿Tanto costaba acudir a una emisora y pedir perdón a los cuatro vientos?
Soy castellano a machamartillo. Se supone que no tengo acento, tengo acento neutro o mi acento debiera ser el de quien hable más castellanamente el castellano (digo el acento, mis meteduras de pata con el lenguaje son personales e intransferibles, además de no disculpables). Pero si les soy sincero cuando me escucho en la tele o en la radio no me sueno a paleto.
Soy creyente, mea culpa, es un error que vengo arrastrando desde hace demasiados años como pa cambiar ahora. Pero no consigo que me preocupe ni me obsesione ni suponga un freno a mi disfrute de la vida.
En algún sitio he leído que hay unas doscientas y pico guerras en este momento en diversas partes del mundo. Pero no nos enteramos, desde el cuerno de África hasta Gaza, pasando por el Congo, el follón montado en el globo terráqueo es cojofenomenal. Sólo unas pocas, la élite de las guerras, acaparan los titulares. La de Palestina es una de ellas.
Soy consciente de que muchos lectores, alguno especialmente apreciado, se me van a lanzar a la cabeza por afirmar que está fuera de lugar buscar una relación seria entre las doctrinas socialistas y el paro.
No entiendo cómo se puede levantar polémica por algo tan intrascendente como el chaqué de Chacón. A cualquier observador podría parecerle mucho más importante el contenido novedoso, “buenista” hasta la ingenuidad zapateril, de su discurso sobre el comportamiento humano del ejército. Se me antoja difícil que en plena batalla, entre disparos, bombas y cañonazos, cuando te juegas tanto, tu vida, la de los demás, la libertad, puedas pararte a pensar qué dicen las normas militares. Importante puede parecerme lo del trato correcto y humano a los militares enemigos presos, pero denle un arma a alguien, pónganle la presión lógica de un acto bélico y pídanle que recuerde que hay que matar a enemigo con una sonrisa en la boca. Loable impulso, pero zapaterilmente ingenuo. De todas formas, ¿esto no existía ya?
Yo lamenté profundamente el día en que se jubiló Xavier Arzallus. Hay algunos políticos a los que los columnistas debemos estar profundamente reconocidos porque siempre han sido fuente inagotable de inspiración. Arzallus, Fraga, Fidel Castro… deben figurar eternamente en nuestra agradecida memoria. A medida que su actividad se va apagando todos debemos estar un poco más tristes. Menos mal que Arzallus ha vuelto.
Hoy en Castilla ha vuelto a helar, mientras desayunaba contemplaba el césped blanquecino de mi casa que había soportado estoicamente las bajas temperaturas nocturnas. Por la radio, mensajera del tiempo, mensajera de las tierras, llueven bombas sobre Gaza, llueven muertos sobre la vida pobre de Palestina. Truena el terror y miles de relámpagos mortíferos iluminan la desgracia de niños y madres nacidos para luchar contra Israel, nacidos para morir con una piedra en la mano.
Hubo una época en que me gustó mucho el baloncesto de la NBA. En otra fui seguidor de diversos grupos musicales made in USA. En una tercera, que aún parcialmente sigue, me gustó de vez en cuando comer hamburguesas de las multinacionales norteamericanas. Pero en la madurez descubro que no me gusta EEUU.
A caballo del cambio de año los cubanos aplauden llenos de alegría y satisfacción el 50 aniversario de su revolución. Para celebrarlo
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina