El juez Calamita se rebela y dice que es acusado y condenado por ser católico y hasta es posible que se considere una víctima de los tiempos zapateriles que estamos soportando. El juez Calamita se equivoca y con eso nos hace un flaquísimo favor a todos los católicos y especialmente a los funcionarios católicos. Porque un juez es ante todo un funcionario que debe dejar de lado su ideología, política, filosófica o religiosa, para poder aplicar su función. O debe dejar de lado su función para aplicar su ideología, a escoger necesariamente si las cree incompatibles.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina