Hace mucho tiempo oía con frecuencia algo que pretendía ser una gracia: “Oye, que todavía hay clases, eh” y el que lo decía se hacía el ofendido y sonreía como defendiéndose. No sé si todavía existen clases, si todavía podemos hablar de clases dominantes, o clases pudientes, clases privilegiadas y clases proletarias. Ni si todavía es válido hablar de esos “parias de la Tierra” que dice La Internacional. Lo que sí sé es que alguien acaba de inventar el clasismo al revés.
La familia de uno de los orangutanes (¿Por qué llamarlos “gorilas”? A mi me parecen más inteligentes, lógicos y consecuentes. Prefiero llamarlos “orangutanes”, que se antojan más salvajes) que colaboró en la muerte de un chaval a la salida de una discoteca acaba de inventar el clasismo al revés. El desprecio de alguien por creerle de una casta superior. O por creerse de una casta inferior, tanto monta. La familia de dicho orangután de discoteca, ¡supongo que pretendiendo defender a su hijo!, acusó a la víctima de ser “un niño pijo, tendría un ataque al corazón de algo que se había tomado”.
Sin entrar en la sintaxis, qué sabrán ellos de eso, ni en el desprecio de la víctima por no ser macarra como el orangután de su hijo, llama la atención que acusen a la víctima de su propia muerte, tal vez por haberse dado con la cabeza contra la rodilla y el pecho contra la bota de los matones. Pobrecillos, ellos.
Bueno, y lo que he dicho, que han inventado el clasismo al revés.
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María Isabel, afortunadamente no me he dado esa vuelta por esos blogs. Si siguiéramos esas teorías los accidentes de carretera pasan por tener coche o los laborales pasan por trabajar... en definitiva la muerte pasa..... porque vivimos!!! Pues sí que.......
Pero es que en realidad la gente que en la ciudad de Madrid vive en barrios como Vallecas, Carabanchel o Vicálvaro tienen un odio cerval hacia el "pijo" osea todo aquel que no pertenezca a este tipo de barrios.
Para ellos es como una especie de superioridad que se auto otorgan frente a la gente que vive en el centro de la ciudad.
El hecho de que en este tipo de zonas abunden las familias desestructuradas: padres alcohólicos, hijos con problemas de drogadicción, fracaso escolar etc para muchos de ellos es culpa de los pijos.
En su mierda tienen su penitencia. Por cierto, la mayoría son de izquierdas...
Lo peor Don Pedro es que si ud. se dá una vuelta por otros blogs, verá que hay mucha gente que justifica el hecho debido a la hora que era, seguramente si el muchacho hubiera estado en su cama no la habría pasado nada, pero me parece aberrante justificar un crimen diciéndo que la culpa la tiene la víctima, además un crimen de tres contra uno.
En cuanto a los padres del asesino, pues ahora me figuro que a hacer caja por las distintas televisoras, pero que se puede esperar de quien cria a alguien capaz de matar a otro ser humano.
Saludos
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina