Estoy plenamente convencido del poder que la televisión tiene entre toda la sociedad española, pero especialmente entre aquellas personas con una menor preparación, cultura o conocimiento. Desgraciadamente en España no ha habido relación entre capacidad adquisitiva y la capacidad cultural. Durante muchos años ha habido tal abundancia económica que muchas personas tenían más dinero del que sabían gastar. Así nos ha ido, así nos va y así nos está yendo desde hace unos meses por mucho que Zapa se empeñe en ocultárnoslo.
Las televisiones y los publicitarios lo han sabido, sabían dónde había dinero y cómo pasarlo de los bolsillos ajenos a los propios. Cuanto menor es la preparación de la masa más fácil es de manejar, más burdo puede ser el cebo que se le ofrezca para hacerle picar (¿o pecar?) en el anzuelo del consumo. A más zafio cliente, más basta ha de ser la carnaza que se le ofrece. Los programas “rosas” (me molesta llamarlos así, no es palabra suficientemente definitoria, suficientemente denigratoria) han cumplido esa ingrata tarea de enganchar a gentes a las que les quemaba el dinero en el bolsillo. No digo, por favor, que todos los programas de televisión deban ser documentales sobre la arquitectura gótica ni sobre las cebras del Serengueti, para todo hay un término medio y para todos, casi, debe haber productos en la televisión. Y sí, también soy consciente de los miles de personas cuya preparación y cuyo conocimiento del mundo hace todavía más indigno que vieran esos programas.
Se han ofrecido en nuestras televisiones montañas de excrementos humanos con la excusa de “experimentos sociológicos”, pongan ustedes que estoy hablando de grandes hermanos; han triunfado en nuestras televisiones montañas de excrementos humanos con la apariencia de periodistas del corazón, pongan ustedes que estoy hablando de quien ustedes saben; hemos presenciado en nuestras televisiones montañas de excrementos humanos disfrazados de interesantes concursos, de sugerentes informaciones o de divertidas comedietas, pongan ustedes que estoy hablando de “Escenas de matrimonio”.
Y así, con esta deriva hemos llegado en las últimas semanas a “La Noria” y a Violeta Santander, la barragana (Sí, ya sé que debería utilizar un circunloquio del tipo “compañera sentimental” para ser políticamente correcto y participar plenamente de los tiempos modernos, pero no me da la gana: barragana) del agresor de Jesús Neira, el profesor que pretendía defenderla.
Y ello está pensado para ganar dinero, unos y otros, los publicitarios, la cadena, el presentador y la tal Violeta, con la podredumbre humana, con el morbo de la agresión, con la posibilidad de que el agredido se muera cualquier día de éstos, ofreciendo a la susodicha barragana una inmensa plataforma publicitaria, que ya querríamos otros para mejores causas, para defender al sinvergüenza que la agredía en público y que casi mata a un ciudadano del que deberíamos sentirnos orgullosos.
Y todo ello en los tiempos de continuadas agresiones a las mujeres, cuando héroes ciudadanos como Neira prestan algo de altura y nobleza a esta chabacana sociedad, al que deberíamos imitar y estudiar como faro social en esa asignatura llamada Educación para la ciudadanía. Es la perversión de la realidad, del orden ético y de la calidad moral de la sociedad; se trata de convertir lo más zafio, chabacano, soez y pedestre del ser humano en algo digno de admiración, magnificado y engrandecido por cámaras y focos. ¡A cambio de dinero!
Uno ha observado atónito cómo la abundancia de dinero no se reflejaba en una mayor educación pública, en unos mayores compromisos individuales con la mejora social. Lamentablemente la actual marcha atrás económica no servirá para volver atrás en esta tendencia social hacia lo fácil, lo tosco, lo egoísta y lo desvergonzado.
España es “asín”.
http://pedrodeh.blogspot.com
Recuerdo perfectamente lo que ocurrió:
Once treinta de la noche, Ramblas con Arco del Teatro, justo allí donde se podia degustar de un "ORUJO CON PASAS" (de muerte...)
Iba yo andando hablando con dos amigos, cuando de repente, una mujer cae delante nuestro, golpeada brutalmente por lo que sería seguramente "su chulo", una vez en el suelo, el tio-cabrón le da una patada en la cabeza... Yo sin pensarlo salto hacia el tipo-valiente, y le meto un puñetazo en la cara que lo tumbo, y cuando me giro para atender a la agredida, recibo un bolsazo con algo duro dentro, que me hace tambalear, y me encuentro a la sangrante víctima, gritando que a su hombre no lo toca ni Dios...
Desde entonces, siempre he mirado hacia otra parte en los lios fregados y demás de parejas. Creo que los respetos, se ganan....
Creo que son dos cuestiones diferentes: la primera, la agresión del profesor Neira que, por moor de la atracción por los temas de violencia, ha sido ampliamente tratado por los medios de comunicación - serios, amarillos y del higado-; la segunda, la defensa de la compañera del agresor que, aprovechando el interés de la opinión pública - no creo que aquí sea un problema de cultura sino de atracción general por el morbo- ha sabido aprovechar Tele 5 y el programa la Noria para ganar dinero. De ahí que si deseamos quitar relevancia a las personas agresoras tal vez tengamos que preguntarnos qué límites debe tener la prensa a la hora de informar.
Queriendo estar de acuerdo con usted, no puedo. Pués creo que usted cae en lo que denuncia.
No sabemos como fueron las cosas, como para llamar heroe, barragana, etc,, No sabemos.
Lo que si sabemos es que se ha montado un ciirco para insultar a esta mujer y proclamar heroe a un señor. Y no tenemos ni puta idea de lo que paso.
Pero si vemos que fallada la ley de protección de mujeres, se da la gran cruz de la heroicidad, ante loque dice la unico testigo. Y nadie la ha llamado.
Carnaza, carnaz y más carnaza.
Manipulación mediatica, politica y todo en aras del espectaculo y las tripas. Y nada más que espectaculo y tripas.
No se si discutian o no esa pareja, no se si era golpeada o no esa mujer, no creo que el golpe recibido por el justicirero fuera asesino o un accidente.
En fin, que ni yo ni nadie sabe lo que paso, pero el espectaculo esta servido. Si la testigo defiende a su agresor o cuenta la verdad, se me escapa. Pero que se ha manipula...
Domingo, 23 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
David Millán
Francisco Rubiales
Manuel Molares do Val
ADIÓS AYER
Silvia Carreño
Rufino Soriano Tena
Juan M. Delafuente