Miren, no, no, no soy monárquico. A lo sumo soy juancarlista, como varios millones de españoles. No creo haber abierto la boca cuando en cualquier rincón de España se ha atacado a la corona y se han quemado fotos de los Reyes. No era necesario porque ese ataque era en realidad a España, que no necesita mi defensa, y porque se sabía que era cosa de pocos, de unos cuantos independentistas salidos de madre.
Ni siquiera he defendido la monarquía cuando con argumentos serios, pensados y sólidos se defendía la república, allá cada uno con sus ideas. Pero ahora creo que hay que salir a defender a Don Juan Carlos.
Porque se intenta el deterioro de la imagen del Rey desde la derecha cavernaria de siempre, desde la derecha troglodita, desde la derecha reaccionaria, desde la derecha franquista, guerracivilista y frentista. Y atacan a la monarquía no por defender a otra idea de España, no por defender otro orden y otra convivencia de los ciudadanos, no atacan a la monarquía en nombre de ideas diferentes, de ideales superiores, de una España diferente, no.
Buscan el deterioro de la monarquía no en nombre de la República, por ejemplo, sino porque no se somete a sus ideas particulares y partidistas, porque creen que el papel del Rey (del actual y de cualquier otro) no debe ser equilibrado, equidistante y moderador, sino que debe implicarse en defender “sus” ideas, las de ellos, las de aquellos grupos, periodistas o políticos que tienen a su alcance titular la portada de un periódico o de una revista.
Buscan el deterioro de la monarquía para sustituirla por “su” propia monarquía, por un títere que defienda “su” España y que se preocupe de “sus” titulares. Y se levantan contra la monarquía por las mismas razones que se levantarían contra la república, por las mismas razones por las que se levantaron contra la República.
No dan miedo ni preocupan en España ni la monarquía ni la república. Dan miedo algunos monárquicos y algunos republicanos. Cave canem.
De los muchos argumentos que se pueden emplear en favor de la república y contra la monarquía me temo que el monetario no es el más fuerte precisamente...
Amigo Apátrida, le echaba de menos en este largo tiempo. Esos adjetivos que empleo se refieren a la dereha cavernaria de verdad, pero no a la derecha sin más, que es a quien se lo dedican ésos que usted nombra. Me refiero a ésos que peretenden que el Rey impida la libertad del gobierno elegido por los españoles en elecciones democráticas, me refiero a aquellos que pretenden que el Rey tome partido.......por ellos.
Estimado Sr de Hoyos,
Encantado de leerle de nuevo despues de un largo viaje.
Sin embargo, este ultimo articulo me decepciona.
Al leer los tipicos epitetos progres (derecha cavernaria, derecha troglodita etc.) pensé que me he equivocado del periodico y estaba leyendo a Sopena en "El Plural".
Respecto al tema de la monarquia, si la mayoria de los españoles quieren financiarla, nada que objetar.
Lo que decididamente no me gusta es la actual familia real con su Majestad, el cazador de los osos
borrachos, a la cabeza.
Un cordial saludo
¿Así que lo inteligente hoy día es ser monárquico? Claro, y que vuelvan los privilegios, y los nobles, y la plebe, y por favor, QUE EL SUFRAGIO SEA SÓLO PARA RICOS!
Explícame por qué es más inteligente ser monárquico, pero la respuesta será similar a si a un creyente le explicas que sus ideas son ridículas.
Pese a eso, me voy a autoresponder, y te digo que los derechones y conservadores como tú son los únicos responsables del atraso ideológico de este país.
Pues al contrario que usted, creo que lo inteligente hoy día es ser monárquico pero no juancarlista. Ni felipista. Es decir, monarquía sí, es mejor que una república, pero... este rey...
Patetico articulo.Si defiende a esa gente es que es como ellos. Unos vagos derrochadores que viven de mi dinero con todos los privilegios, Que se largen ya.
Tu si que das miedo. juancarlistas, como millones de borregos.
Sábado, 22 de noviembre
David Millán
Gustavo de Arístegui
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Francisco Rubiales
Manuel Molares do Val
Carlos Corral
Doctor Shelanu
Raúl González Zorrilla
Juan Ramón Moscad Fumadó