Uno tiene grandes amigos para disfrutar de ellos y de su presencia, que tenerlos almacenados en el limbo de la memoria es no tenerlos. Yo he disfrutado de los míos estas fiestas de Venta de Baños. Y si uno es amigo del pregonero oficial, tanto mejor. Juanma es un tío genial además de personaje muy popular y nos alegró la tarde a todos rememorando los tiempos en que por Venta de Baños aún pasaban trenes. Allí estábamos Luis y yo, restantes miembros del trío, para animarle, corearle y aplaudirle.
Fue bonito reencontrarse con tantas caras que significaban intensos retazos de tiempos pasados, a veces adulterados por el trascurso de los años, a veces embellecidos por la nostalgia. Buscase por donde buscase siempre me encontraba una mirada tras la que aparecía una evocación ya lejana en el tiempo, quizás unas palabras, quizás un rincón del pueblo.
Hay personas cuya invocación “pesa” por razones obvias más en un individuo que en otros, las relaciones personales y los recuerdos son así, intransferibles y particulares. Pero hay otras personas que con el paso del tiempo y la dedicación permanente a una determinada actividad adquieren un valor superior y son recordadas y apreciadas por todos. Por el polideportivo municipal de Venta de Baños, siendo testigo privilegiado de la pequeña historia local como siempre ha sido, estaba Elías Olea, el fotógrafo por antonomasia de Venta de Baños. ¿Cuántos años lleva Olea fotografiando el devenir de Venta de Baños, Dueñas, Tariego y otros pueblos de las proximidades? ¿De cuándo es su primera foto?
A Olea le recordamos todos agazapado tras la cámara, observando detrás de su flash el paso de la vida, retratando las pequeñas aventuras personales o públicas de Venta de Baños, fotografiando la poética de lo cotidiano, reteniendo para la eternidad un instante de emoción que de otra manera se habría perdido, las autoridades, las escuelas, la parroquia, fiestas, bodas, comuniones, inauguraciones, procesiones, fútbol… ¡La Vida!
En los archivos de Elías Olea están encerrados cincuenta años en los que Venta de Baños ha evolucionado como Luis, Juanma y yo: se ha convertido en adulto, le han salido canas y hasta parece que empieza a perder algo de pelo. Y ahí estaba Elías tomando nota de todo. ¿Alguien se acuerda cómo era Venta de Baños hace treinta o cuarenta años? ¿Cuántos nos acordamos de dónde estaba y cómo era el antiguo y modestísimo ayuntamiento? ¿Y cómo era entonces la calle Primero de Junio? ¿Cuántos de los más jóvenes habitantes de Venta de Baños jamás han cruzado por los pasos subterráneos de la antigua estación? Elías Olea lo sabe todo al respecto.
Los recuerdos viejos que guarda son memoria de todo Venta de Baños, por su cámara hemos pasado todos; de alguna manera, quizá espiritualmente, sus archivos nos pertenecen a todos. La historia de muchos ventabañenses está compilada en los antiguos negativos o en los modernos gigas de las memorias electrónicas de Olea. Esos archivos merecen ser desempolvados y exhibidos, que todo Venta de Baños los pueda contemplar en una exhibición popular y pública que le sirva como reconocimiento oficial a él y a sus muchos años de dedicación a Venta de Baños.
Uno tiene grandes fotógrafos para disfrutar de la presencia de su testimonio indeleble, que tenerlos almacenados en el limbo de la memoria es no tenerlos. Que Venta de Baños disfrute al suyo.
Gracias, Pilar, vamos a esperar y ver si nuestras autridades toman nota y se animan. Crucemos los dedos.
Hola Pedro
Soy una paisana tuya de Venta de Baños, y estoy de acuerdo contigo.Olea sí es nuestra memoria histórica, es la memoria histórica de todo un pueblo y debe hacerse algo para que todos podamos disfrutar de esas fotos que en el fondo representan nuestras vidas.
Espero que desde el Ayuntamiento o a titulo particular alguien tenga la iniciativa de organizar algún acto de reconocimiento a toda una vida dedicada a dar fe de los pequeños acontecimientos de un pueblo castellano, NUESTRO PUEBLO.
Fdo: Pilar
Domingo, 23 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
David Millán
Francisco Rubiales
Manuel Molares do Val
ADIÓS AYER
Silvia Carreño
Rufino Soriano Tena
Juan M. Delafuente