Algún día los columnistas tendremos que pagarle unas cañas a Carod por facilitarnos tanto la tarea. ¿Que el verano agoniza y no sabe uno qué llevarse al teclado? Ahí está Carod con sus declaraciones altisonantes como antaño estaba, también impagable e insustituible, Arzallus.
Uno tiene grandes amigos para disfrutar de ellos y de su presencia, que tenerlos almacenados en el limbo de la memoria es no tenerlos. Yo he disfrutado de los míos estas fiestas de Venta de Baños. Y si uno es amigo del pregonero oficial, tanto mejor. Juanma es un tío genial además de personaje muy popular y nos alegró la tarde a todos rememorando los tiempos en que por Venta de Baños aún pasaban trenes. Allí estábamos Luis y yo, restantes miembros del trío, para animarle, corearle y aplaudirle.
La mucama me pregunta por la crisis. Ay, madre, cuando la mucama te hace esas preguntas es que la cosa va muy en serio por mucho que se empeñe Zapa en negarlo y andamos todos atándonos los machos por o que se pueda avecinar.
Empieza a llover más fuerte en la sede del PSOE. Las diferencias entre socialistas socialistas y socialistas nacionalistas comienzan a aflorar. La insolidaridad y el egoísmo centrípeta del estatuto catalán marca severas diferencias entre unos y otros. Montilla, la fe del converso o anticatalán el último, tiene que
Se nos han ido sumando varios fracasos en los Juegos Olímpicos, nos creíamos que nos íbamos a comer el mundo y apenas le hemos dado un pequeño mordisco, siempre nos quedarán el ciclismo y el tenis. Lo que ha llovido desde Bahamontes y Santana y ahí seguimos, aún con algún aderezo más en otros deportes. Qué tiempos aquellos en que los olímpicos eran puros aficionados y competían sin cobrar. Rafael Nadal ha venido a rescatar la épica de la competición, él solito le pone la sal, la pimienta y todas las salsas al que habitualmente es vulgar hecho de competir.
Soy uno más de los cientos de ciudadanos que usan con frecuencia los senderos marcados por la orilla del Carrión. Uno de los momentos más importantes de mi día es el del paseo cotidiano desde el Camino de la Torrecilla hasta San Miguel y vuelta por el parque de la Isla Dos Aguas. Si la Naturaleza tiene algo bonito en las proximidades de nuestra ciudad está ahí sin duda alguna.
La relación de España con la emigración ha sido tradicionalmente cercana e íntima, no todos los pueblos del mundo pueden hablar de ella con tanto conocimiento de causa como nosotros. Basta con echar un vistazo a las guías telefónicas de cualquier país para verla llena de apellidos españoles, de cualquiera de las diferentes regiones.
Este verano me aburro; un verano como éste que ni tiene incendios de dimensiones colosales para poder meterse con las manías españolas ni apagones generales para meterse con las eléctricas no parece verano. Esto de que no haya apagones tiene una explicación sana y nada malintencionada: Ya están funcionando las primeras medidas anticrisis del Gobierno, y además de poner bombillas de bajo consumo también hemos puesto aparatos de aire acondicionado de bajo consumo. Además de lo que ayuda no llevar corbata.
La parte más inadvertida de la política es que basta esperar para ver pasar el cadáver político de tu enemigo. Nos olvidamos enseguida de la multitud de ilustres abandonos que son inmediatamente sustituidos por nuevos nombres lustrosos y llamativos hasta que de nuevo son devorados por las circunstancias. Lo peor para un político es creerse superior e insustituible. Tan perfectamente inútil ahora es Aznar como González. Bueno, Aznar tiene a su favor que se fue de motu propio.
Cuando empiezo a escribir España acaba de ganar su primer oro en estas olimpiadas, en la especialidad de ciclismo en ruta. Aunque no en todos los deportes parece que el inicio haya sido tan brillante, se espera una buena cosecha de medallas. Pero ni todas las medallas, tres mil, que se van a repartir permitirán olvidar la gran perversidad de celebrar estos juegos olímpicos en China, uno de los grandes mataderos de este mundo. Sólo uno de ellos.
Se pone la mano de visera y observa con atención a través del sucio cristal antes de entrar en aquel decrépito bar. Ha llegado intencionadamente pronto y tras una duda decide entrar. Mira en su bolsillo y calcula cuánto le costará un café con leche. Pero antes ha ensayado varias veces cómo debía pedirlo correctamente, apenas hace un año que ha llegado al país y todavía no domina una lengua que le resulta diabólicamente enrevesada.
Entra con miedo y saluda en voz baja. El camarero, enorme, sucio y descuidado, aparentemente hosco con los extranjeros, está a punto de iniciar una mueca de disgusto pero se contiene, al fin y al cabo tiene poca clientela y el dinero es bueno venga de quien venga. El hombre se sienta discretamente junto a la sucia ventana, pasa la manga por el velador y limpia de restos la superficie. Deja unos papeles, se acerca con una enorme sonrisa y el miedo pintado en los ojos a pedir el café y vuelve a su mesa. ¡Cuántos podría pagar por el mismo precio en el café de su lejano pueblo! Bueno, tratará de estirar éste todo lo que pueda, varias horas si fuera posible.
Debo reconocer que ese anuncio en el que Gasol admite claramente ser español me ha dejado descolocado, mientras que al mismo tiempo ha dejado temblando uno de los argumentos que con más frecuencia repito en este blog. Alucina, vecina.
Esto de que un político insulte a una región es relativamente comprensible y definitivamente intrascendente si se realiza en la dirección en que se ha realizado. Sí, sí es escandaloso, ciertamente, pero intrascendente para la realidad política, no va a pasar na de na. Seamos sinceros, si el insulto hubiese circulado en dirección contraria estaríamos presenciando como a Carod Rovira y al tal Joan Puig se les hacía la boca agua: estaríamos alimentando el proceso que añoran, ellos mismos se encargarían de cargar las tintas y de prestar cuantos altavoces hicieran falta para potenciar una situación que les beneficiaría el sempiterno discurso plañidero de “España no nos comprende”.
Habría que encontrar la manera de pedir cuentas a nuestros gobernantes, habría que encontrar la manera de exigirles responsabilidad. A Aznar, por ejemplo, por la guerra injustificable de Irak. Y a Zapa, por tantas cosas.
Que la izquierda española ha perdido el norte ya no es secreto de Estado, todo el que tiene ojos y oídos abiertos puede comprobarlo simplemente dando un repaso cotidiano a los periódicos españoles. El problema es que no parece haber recambio, que si ellos han perdido el norte la derecha no parece conocer su ruta de navegación. España es así, qué le vamos a hacer.
Lo acaban de hacer en Cataluña, siempre pioneros, y no tardará en extenderse a toda España: Le han recompuesto el clítoris a dos ciudadanas a las que se le habían amputado. Me parece bien, lo apoyo, apoyo todo lo que sea luchar contra la barbarie. No es más que una gota de agua en un océano de salvajismo de la edad de piedra, pero se trata de dos personas menos en sufrir la barbarie. Y se ha hecho con fondos públicos, lo que ennoblece a la sociedad, aunque sea una sociedad que también aborta con fondos públicos.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo