Ahora que por fin somos los mejores de Europa en algo cabe suponer que nuestro futuro será de rosa fucsia y chachi piruli con nata montada. Yo me alegraría tanto como el que más de la victoria de España si no fuera por los excesos que se suelen cometer con tal motivo y que en Madrid han terminado con 120 personas atendidas por los servicios de urgencias. Aún así me sale barato haberme equivocado, somos un país poco acostumbrado a las victorias y a los éxitos internacionales. Hombre, los españoles ya no salimos por Europa como cuando Franco y además campeonatos como el recién pasado ayudan a la autoestima de un país crítico consigo mismo como nadie más.
Y no me confundan con uno de esos nacionalistas vascos o catalanes que hace unos días preferían que ganase Rusia. Que les den.
Acabo de llegar a casa de la tertulia de Canal4 de Televisión. Como no queda más remedio uno de los temas que hemos tratado es el de la selección de fútbol y su magnífico recorrido en la copa del mundo, de ahí hemos pasado a la influencia social de ese deporte, o al menos de este campeonato, y cómo esa influencia alcanza a todas las capas sociales, incluidas las ancianas enlutadas de nuestros pueblos.
Tenía yo pensado que uno de los mayores males del comercio era la franquicia. Empiezas a pasear por la Calle Mayor de cualquier lugar de España y ves las mismas marcas, los mismos escaparates y los mismos modelos. Y las mismas ofertas. Mango, Adolfo Domínguez, Pizza Hut, Vitaldent, Benetton… y McDonalds. Y la tienda de los chinos. Todo se repite acá y allá. Que al final no sabes si no has salido de tu pueblo o estás en otra Calle Mayor exactamente igual que la tuya pero a quinientos kilómetros de distancia. Me empieza a molestar tanta franquicia.
Cuando yo era niño Rusia no existía, ni tampoco muchos años más tarde cuando ya era un hombre hecho y derecho, tenía mi derecho al voto y llevaba años casado y trabajando. Rusia era sólo un recuerdo en la boca de los más ancianos cuando evocaban la guerra civil, era algo obsoleto, pasado, una antigualla con la que sólo los más ancianos de mi pueblo habían convivido.
Propongo un juego, si yo lamentara “Ay, Señor, ¡pero quién habrá sido capaz de nombrar a esta elementa!”
¿A quiénes me estaría refiriendo?
Los lectores tienen tres posibilidades:
Que donde las dan, las toman. Que si el PSOE tiene sus aliados mediáticos en el grupo Prisa y en los buenos amiguetes de la Sexta y Público el PP no se queda atrás. No somos nada como no haya un grupo de periódicos y radios detrás apoyándonos, deben decir unos y otros. Pues yo, ingenuo e infeliz, pensaba que cuanto más independiente fuera un medio más prestigio tendría. Aunque alguno haya presumido falsamente de independiente durante años en su cabecera. Lo que pasa es que González Pons, el nuevo responsable de Comunicación del PP se ha pasado. Demasiado claro.
Zapatero tiene muchas cosas buenas, por eso millones de españoles le han votado. Y eso que la mayoría de esos votantes no han tenido en cuenta una razón más para darle su voto: Zapatero es un maestro del Lenguaje, un mago de la semántica, redescubridor del neolenguaje que ya el gran Georges Orwell descubrió en “1984” su gran novela-predíctor.
Todos parecen de acuerdo en que el congreso del PP se ha cerrado de manera positiva para Rajoy y por ende para el propio partido, nadie parece dar importancia a los críticos y a ese margen de votos que no ha querido refrendar a Rajoy como presidente y candidato al Gobierno. Al contrario, para muchos comentaristas ésa es la marca del zorro, la prueba de calidad irrefutable de una convención cuyo mayor error hubiera sido una votación a la búlgara.
La Audiencia de Barcelona ha ordenado reabrir la causa contra Pepe Rubianes por insultar a España. Y a mí me parece bien, no sé si tengo que pedir perdón a alguien. Miren, España es mi patria.
El lehendakari vasco camina con decisión, energía y paso firme hacia ese referéndum de independencia que lleva largo tiempo anunciándonos. No sabemos qué terreno hallaremos bajo nuestros pies pero él sigue, decidido, enérgico y firme, hacia no sabemos muy bien qué futuro, pero siempre comprometido y complicado.
Del juicio a Jiménez Losantos podemos ya sacar una conclusión: el locutor sigue siendo tan insolente como antes de perder el juicio. Nada de reconocer que ha cometido un grave error por el que ha sido condenado, faltaría más, él sigue manteniendo enhiesta la bandera del desafío. Aunque la sentencia no sea todavía firme el locutor ha perdido el primer envite, lo que no le lleva a admitir la posibilidad de estar equivocado. No, él nunca admitirá error alguno, el mundo entero estará equivocado antes de que tan soberbio locutor de su brazo a torcer, jamás reconocerá su error, ni aún cuando vuelva a perder todos los juicios por los que quiera arrastrar sus apellidos.
Empezamos el eterno baile de encuestas. O donde las dan, las toman. O “aquí tiene usted su encuesta para que la interprete como quiera”, que es lo que pasa siempre. El que encarga una encuesta parece tener derecho a salir beneficiado. En ésta me benefician a mí; en la otra, a ti. El caso es que esta crisis que no quiere reconocer le está pasando factura al PSOE, y el PP, ¿quién dijo crisis?, está sólo a un punto de distancia. O, tempora; o, mores.
Grupos terroristas han existido ya unos cuantos en Europa. Han existido y desaparecido. Cuenten ustedes cuántos recuerdan en la reciente Historia de nuestro viejo continente. Todos están desaparecidos, todos. Todos menos ETA.
Y vamos a empezar por lo evidente, no me refiero más que a una minoría, numerosa, pero minoría, de transportistas que creen estar en el salvaje oeste, donde cada uno ha de buscarse la vida por cuenta propia, sin el apoyo de la ley. Creen en la ley de Lynch, y ya la han puesto en práctica en ocasiones anteriores, ¿por qué iba a ser diferente ahora?
Permítanme presumir de una de las pocas cosas de las que puedo presumir: Soy ecléctico, me gusta escoger cuidadosamente todo aquello de lo que me rodeo. Hay que saber elegir qué se come, qué se bebe y qué se lee o escucha. No vale cualquier cosa, te puedes intoxicar, te pueden intoxicar.
El ser humano necesita pertenecer a un grupo social de referencia que considere suyo propio. Hacemos tantos esfuerzos por integrarnos en la “tribu” a la que queremos pertenecer que no nos damos cuenta de que hacemos el ridículo, de que nos ponemos insoportablemente cursis. A veces somos tan cursis que no nos aguantamos la necesidad de demostrarlo. Como le pasó a la ministra miembra del gobierno de Zapatero. Todos creíamos que lo de “jóvenas” que dijo Carmen Romero quedaría como un hito insuperable, pues nos equivocamos.
Dicen que democracia es libertad, dicen que es suma de derechos, dicen que democracia es respeto, dicen…, dicen que todo eso se acaba cuando un piquete sindical se cruza en tu vida.
ETA vuelve por donde solía. Por la bomba. ETA está más fuerte, más armada, más activa, no sé por qué será… ETA va sembrando el País Vasco de muerte y destrucción en defensa… ¡de los vascos! ¡De lo vasco! Esta última bomba en “El Correo” es sin duda en defensa de la Libertad. Libertad de expresión incluida. Me gustaría que alguien calculara cuántas nueces van a recoger los "recogedores de nueces" después de esta última sacudida de los gudaris. Para pensar un poco.
Lo mejor que le pueden aconsejar a Zapatero es que no haga de profeta. Zapatero, el que no se levantó al paso de la bandera americana, nunca sospechó las veces que lo iba a lamentar siendo presidente de España. Que no haga de profeta.
Pues permítanme que me alegre entusiastamente de que por fin empiecen a tomarse serias medidas contra los delincuentes que usan como arma el volante de su coche. España no será nunca un país serio si sigue liderando las estadísticas de accidentes. Está visto que no bastaba con las multas, somos suficientemente ricos y suficientemente ignorantes para pagar y seguir con el pie clavado en el acelerador.
Siempre me ha gustado, siempre la he seguido con atención. Aunque jamás he comprado ni un solo disco suyo, su figura y su voz siempre han sido atrayentes. Siempre me ha gustado oírla. Y verla, que es una señora de muy buen ver, siempre me ha gustado su sonrisa, su desenvoltura, su simpatía, su cercanía.
Mecagüen esta generación de adolescentes. Y ya sé el daño que toda generalización, como la que estoy a punto de acometer, acarrea necesariamente. Pero mecagüen esta generación de adolescentes que son incapaces de apreciar el enorme esfuerzo que las generaciones anteriores han hecho por ellos, el que estamos haciendo todos cuantos componemos la sociedad, empezando por padres y maestros, putos críos que desprecian todo cuanto ignoran, que ignoran cuanto les es ajeno.
Ya hemos pasado unas cuantas experiencias como ésta. Y siempre ha ganado ETA, seamos sinceros y reconozcámoslo. Recordemos lo de Lemóniz, recordemos lo de la autovía. Siempre ganó ETA.
Dice Zapatero que “El pesimismo no crea puestos de trabajo”. Claro que si el PP no estuviera demasiado ocupado lamiéndose el ombligo podría haber apostillado: “Ni el optimismo”. O “Y no por ello hay que mentir al pueblo soberano”. Zapatero pasará a la Historia, entre otras cosas, por ser el político con la mayor capacidad de usar el metalenguaje para enviar mensajes al votante. No al ciudadano. A Zapa le interesan los votantes más que los exigentes y un ciudadano que vota le resulta más conveniente que uno que exige, pasa con todos los gobernantes.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo