Voy a poner la X en la casilla de la Iglesia para que escueza
11.05.08 @ 16:24:38. Archivado en Es Castilla, oiga.
Siempre lo hago, quizá simplemente por inercia católica. O porque soy católico. El caso es que siempre lo hago, pero este año lo voy a hacer con especial intención.
Básicamente porque empiezo a no fiarme de un gobierno cuyas primeras medidas no consisten en atacar la crisis económica, enmascarándola retorciendo el lenguaje, sino en atacar a los católicos. Miren empiezo a estar harto de ser un bicho raro por ser católico. Yo no molesto a nadie, no ofendo a nadie, trato de vivir discretamente mi condición de creyente, y sin embargo empiezo a comprender que soy objetivamente sospechoso para el gobierno.
Por ser católico estoy socialmente calificado como retrógrado, facha y carca. Pues no lo soy, ni lo uno ni lo otro ni lo tercero. Por ser católico estoy clasificado como del PP (No me hablen de Bono, me cae bien pero como católico es rarito, comulga con rosquillas en la parroquia roja de Madrid, desobedeciendo a sus… “superiores”. ¿Haría algo así con sus “superiores” del PSOE? ¿Por qué los católicos socialistas son más socialistas que católicos, por qué siempre siguen las directrices del partido y no las de la Iglesia?) Pues no, no soy del PP, ni siquiera estoy cerca de serlo, critico mucho y frecuentemente al PP. Permítanme la confesión pública: Jamás he votado al PP. Jamás. Lo que no me hace mejor ni peor que los que sí lo han hecho.
Miren, es más, hasta estoy en desacuerdo con muchas cosas de la Iglesia Católica, lo que no me hace menos sospechoso para Zapa y sus airgamboys progres. Pienso que ya teníamos que habérnoslas arreglado los católicos para financiar de nuestro bolsillo la iglesia, hace mucho que debíamos haber amortizado a Mendizábal. Ése es parte del drama de los católicos en España, que pasamos de los brazos de Mendizábal a los de Franco, y unos y otros nos magrean y nos chulean para sacar de nosotros lo que les interesa, el apoyo, el voto o los dineros y propiedades eclesiásticas, según la época.
Ahí está la madre del cordero (del cordero secular, entiéndaseme), en que no nos hemos rebelado contra Franco y nos estamos dejando chulear por Zapazábal. Si los obispos de la posguerra hubiesen hecho un corte de mangas a Franco en vez de levantar el brazo otro gallo nos estaría cantando. A los católicos y a Rouco Varela más que a nadie. Si los católicos no podemos sostener económicamente a nuestra propia Iglesia es que no somos católicos, o sólo lo somos de fachada. Como me temo que lo es la mayoría.
Pero estoy hasta las narices de que me digan que los católicos somos una injusticia para el Estado, que somos una carga que hay que aliviar por medio de leyes que promuevan el laicismo. Estoy hasta el moño de oír expresiones antirreligiosas (más que nada anticatólicas, todavía no se acuerda nadie de insultar al Islam) en cualquier medio de comunicación. Estoy hasta las narices de cerrar los oídos cuando a mi alrededor oigo blasfemar con la misma facilidad con que se respira y tener que callarme para que no me pase nada. No aguanto más que me identifiquen con el atraso, con la incultura, como contrario al progreso social, con las hordas enemigas de la libertad. Puedo tirarme a los ojos de cualquiera si me identifica con Federico Jiménez Losantos.
Quiero que se me respete de la misma manera que yo respeto hasta el tuétano de mis sentimientos a quienes sufren “orgasmos políticos” cada vez que gana Zapatero, quiero que se me valore mi contribución a la sociedad en la misma medida que se valora la de Zerolo, la de Almodóvar o la de Javier Bardem, santos patronos de la progresía laicista.
Por todo ello voy a poner la X en la casilla de la Iglesia, pero también porque hay miles de religiosos católicos, alguno amigo personal mío, que han abandonado su familia, su profesión y su vida generosamente acomodada para irse a Bolivia, a Nicaragua, a Kenia o a cualquier perdido lugar del mundo a dejarse la piel por Cristo, o mejor: por los cristos terrenales a los que hay que dar de comer todos los días, a los que hay que enseñar a leer, a los que hay que enseñar a pescar para que puedan comer.
Por ellos voy a poner la X en la casilla de la Iglesia Católica, para que si es posible no vuelvan a quedarse un fin de semana sin comer en un suburbio de Nairobi, para que la próxima vez no tengan que operarlos en pleno campo a la luz de un jeep, para que cuando vuelvan a casa después de varios días a caballo por la jungla vuelvan satisfechos de sí mismos y de su labor.
Y porque tanto afán laico, antieclesial, amargamente vengativo, estúpidamente persecutorio y zafiamente progresista se lo metan Zapatero y de la Vega por donde les quepa.
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Como no soy creyente, o al menos no lo soy al modo de la iglesia oficial, no voy a poner la X, pero pienso que el creyente auténtico está obligado a ponerla. Lo lógico -y a veces no sé si pedir lógica es mucho pedir- es que las religiones vivan de los impuestos de sus miembros, y que éstos reconozcan que se cree con el corazón pero se contribuye con el bolsillo.
Fonso, el dinero sale de las PERSONAS cristianas que creemos en el amor al projimo y en la Caridad.
Ah, además los ciudadanos que amamos la arquitectura (románica, por ejemplo)deberíamos cobrar al Estado por todas las obras de arte que se echaron a perder al no conseguir comprador....
Julia si la Iglesia no hubiera recibido durante muchos años dinero del Estado no habría hecho tantas obras sociales. Y a todo esto decir que el dinero sale del bolsillo de las PERSONAS, si la Iglesia no existiera seguiría habiendo gente buena, educada, cívica, compasiva que se ofreciera a ayudar a los desfavorecidos.
Ande, que vaya comparación la que se le ha ocurrido sacar a colación.
Según la normativa fiscal vigente, cualquier declarante por IRPF puede marcar, AMBAS, LAS DOS CASILLAS, es decir, la de Iglesia y la de "otros fines".
Y ello, sin que aumente la cuota diferencial a ingresar y sin que se reduzca el importe a percibir como devolución.
Al contribuyente le da igual marcar solamente una, ambas o ninguna de las dos famosas casillas.
Entonces, ¿ por qué no nos dejamos de tantas discusiones y marcamos todos AMBAS casillas ? Nuestra aportación al Fisco no variará, pero al menos habremos puesto un 0,7 % a disposición de las obras de la Iglesia y otro 0,7 % a disposición de "otros fines".
Bromas malas aparte, yo no puedo marcar la x en ninguna casilla (privilegios de los que no cobramos sueldo) pero nunca marcaría la de la Iglesia ni la de ninguna otra confesión porque no soy creyente, las religiones estaban bien cuando el fuego nos daba miedo y no sabíamos que la muerte es sólo muerte. Si que marcaría la casilla de ONG´s y sí que me parece muy loable la labor social de los religiosos.
Respecto a nuestras ideas sobre la familia ya lo hablamos hace mucho.
Si se trata de reconocer pensiones, herencias y todo eso... maravilloso, tiene mi apoyo, pero eso no es un matrimonio.
Respecto a adoptar hijos por parejas homosexuales... qué absurdo. No existe el derecho a adoptar por encima del derecho a ser adoptado. A ser adoptado por un padre y una madre, quiero decir.
www.debatimos.com
Te equivocas Fernando. Cuanto más se ataca a alguien mñas fuerte es la resistencia. Si te vuelves contra la Iglesia, todos los que sentimos que es algo nuestro nos volveremos contra tí, cosa que no haríamos en condiciones normales. Así que, respeta las creencias de los demás así como tu deseas que respeten las tuyas, sean o no compartidas.
Así que, por primera vez pondré una X muy grande y señalada en la casilla correspondiente para ayudar a todos aquellos que realizan una labor encomiable. Y al gobierno español actual mi despreco total..
Saludos.
Enhorabuena. Excelente articulo.
Las ultimas declaraciones de Fdez de la Vega reflejan perfectamente la hipocresia socialista y la utilizacion permanente de la mentira mas desvergonzada.
Esta Señora dice que "La nueva ley de la libertad religiosa tiene como objetivo garantizar la libertad de quienes no creen en Dios", dando a entender que en España hoy dia se persigue con saña a los ateos, a los agnosticos y a los apostatas.
En los antiguos paises comunistas, hasta la muerte de Stalin, asistir a la misa
significaba perder el trabajo, perder la vivienda y acabar en un Gulag.
Eso, si era una pesecucion religiosa.
Yo tambien voy a poner la X en la casilla de la Iglesia Catolica.
Un cordial saludo
PD. Otra vez coincidimos, pero no se preocupe, por favor. La vida sigue y volveremos a discrepar.
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Pedro de Hoyos
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