Cuando a uno le ponen un micrófono delante no debe relajarse. Por muy acostumbrado que se esté tienes que ponerte en guardia y escoger muy bien las palabras que vas a utilizar. Si además eres muy mayor y tienes detrás una controvertida historia debes saber que corres grave riesgo de meter la pata hasta el corvejón.
Me dan miedo las elecciones del próximo mes de marzo. Mucho me temo que pueda ganarlas el que más dinero dé en vez de ganarlas el mejor. Se han metido los dos grandes partidos (Ya de paso, no se nos olvide que hay otras opciones de voto) en una loca espiral de ofertones que ni El Corte Inglés.
Las encuestas lo dicen a las claras: Empate técnico, ni PP ni PSOE podrán gobernar España sin el auxilio de los nacionalistas. El precio lo habremos de pagar los demás españoles. En la actualidad, y desde los primeros momentos de la Transición, hay españoles que deciden los Gobiernos y los presupuestos de España y otros españoles que no pintamos nada.
Rajoy acaba de declarar a Pedro Jota (sí, ya sé, yo lo escribo como me parece mejor) que la guerra de Irak fue un error, que de haber sabido que no había armas de destrucción masiva “no habríamos apoyado la intervención”. Y ha tardado más de cuatro años en decirlo. ¿Qué habrá hecho España para además padecer una izquierda que no cree en ella aguantar a una derecha que engaña, se deja engañar y, tras perder por ello unas elecciones, tarda cuatro años en darse cuenta de la realidad?
Algún día se conciliarán las dos almas del PSOE. Porque el PSOE, como todos los partidos, tiene dos almas. Hasta algunos hay que disponen de varias, de modo que si no acaban en el diván del siquiatra es porque la disciplina de partido siempre supeera a la esquizofrenia. En el PSOE disponen, digo, por lo menos de dos almas, el alma de Bono y Rodríguez Ibarra ( y cuatro de ellos más, como por ejemplo Leguina) y el alma de casi todos los demás, Españolismo y zapaterismo, si se me permite simplificar hasta el extremo.
Soy demócrata firmemente convencido. En esto mi vulgaridad es extrema, soy demócrata como cualquier otro, como el que más. Pongamos que soy tan demócrata como el mayor demócrata del PNV, pongamos que por lo menos soy como Ibarretxe. Pongamos que a mí tampoco me gusta el Estado, que por cierto no me gusta nada.
Uno no deja de asombrarse de vivir en el país en el que vive. ¿Cómo no asombrarse de que uno de los argumentos de un candidato político sea decir que obligará a cumplir la ley? Es que dice Rajoy que facilitará a todos los niños catalanes la posibilidad de estudiar en castellano. Y se ha armado la gorda. Obsérvese que Rajoy no dice que impondrá el castellano, ni que impedirá el estudio del catalán, no, no. Sólo dice que permitirá estudiar en castellano al que lo desee.
Y luego dirán las malas lenguas, fachas disimulados escondidos en el PP que le han impelido un giro a la derecha más rancia al cercenar el ascenso de Ruiz Gallardón, que la Alianza de Civilizaciones impulsada por nuestro presidente, Don José Luis Rodríguez Zapatero, es un invento artificial que no sirve para nada, que todo se reduce a
Cualquiera de encuestas consultadas manifiesta claramente que Zapatero y el PSOE van a ganar las próximas elecciones del nueve de marzo. Con independencia de los posibles, seguros, errores de Zapatero y sus ministros, con independencia de aciertos y fallos de Rajoy, los españoles van, vamos, a conceder otros cuatro años más a la izquierda.
Andan en Cuba metidos en la harina de las elecciones generales. Bueno, de algo parecido a elecciones generales. La diferencia es que los cubanos no necesitan pensar a quien van a votar. Se lo dan pensado. Ni decidir, tampoco tienen que decidir. Se lo dan decidido. Es lo que pasa cuando no hay más que un solo partido. Cuando los demás están prohibidos. Negación de la democracia, vaya. A eso se llama dictadura. Como cuando Franco, ¿se acuerdan?
Cuando una tía anciana y solterona se pone enferma y empieza a tener mala cara, los herederos, que sienten por ella cualquier cosa menos afecto, empiezan a hacer sus cálculos, a defender egoístamente sus intereses y a reunirse en conciliábulo por ver la manera de conocer los de los demás y defender sus apetencias personales de la mejor manera posible. Ayer se han reunido los miembros de esa poderosa alianza nacionalista llamada Galeuscat.
Empiezan a pasar las horas y comenzamos a vislumbrar la magnitud de esta batalla, incruenta pero con vencedores y vencidos, que han disputado Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón. Ambos, pero en diferentes magnitudes, han trabajado contra el PP. Se han enfrentado dejando hecha unos zorros la sede de la Calle Génova. Entre unos y otros han disparado duramente contra la línea de flotación del buque que capitanea Rajoy.
Y miren ustedes que aquellos que somos neutrales en política no entramos en si Rajoy ha acertado o no. Eso sólo lo veremos a partir del nueve de marzo. Todo depende del partido que le sepa sacar el PSOE, anda que no va a hacer leña de este árbol caído, y de la prisa que se dé el PP en sacar un nuevo tema de interés que sustituya pronto al “gallardonismo”.
A veces uno quiere ser profeta y se equivoca, porque nació para otra cosa. A veces, sin ser profeta en absoluto, puede acercarse a rozar el acierto en la predicción. Esto que va usted a leer los escribimos, éste que firma y algunos blogueros, hace medio año con el título "Gallardón, se acerca la hora". Que los lectores juzguen.
Cuando escribo este artículo acabo de enterarme de que el asesino de la catana ha quedado libre. El asesino de la catana es aquel chaval que un día decidió que su vida sería más libre si terminaba con la de sus padres y su hermana, así que se remangó y se puso a ello. En un tris tras acabó con su faena y siete años, nueve meses y un día después ha alcanzado tanta libertad deseada. Está en la calle sin vigilancia de ningún tipo, sin reclamaciones y sin preocupaciones. Enhorabuena, chaval, objetivo cumplido.
Lo último que se espera de un columnista es que se repita, que a los pocos días vuelva a la carga con los mismos temas, con los mismos argumentos, con los mismos razonamientos. Lo siento, pero Telecinco, visto el éxito de “Escenas de matrimonio”, nos recuerda que en esta sociedad “Sin tetas no hay paraíso”. Si no quieres caldo…, tienes que comulgar con ruedas de molino.
Volvemos a la zafiedad, a la vulgaridad y a reírnos de nuestra cultura. De nuestra incultura, sería mejor decir. O sea a reírnos de nosotros mismos pero haciendo sangre. Telecinco está inmersa en una crisis de espectadores, a pesar de tan atractivas e interesantes series como éstas a las que aludo, y para combatir el malquerer de los espectadores cualquier cosa vale, supongo yo.
Sigo apoyando a Chávez. El lector interesado podrá encontrar en este mismo blog varios trabajos míos de apoyo al caudillo iberoamericano, futuro presidente de la Unión Republicana de Sudamérica, prócer de la patria que liderará el renacer bolivariano de una región del mundo que de no haber sido expoliada por España estaría ahora mismo liderando el progreso universal.
El himno de España ya tiene letra y podemos darnos con cantito en los dientes. Les voy a confesar un secreto: Me encanta que la tenga, además creo que su única vía de penetración y popularización es a través del deporte. Es la única ocasión en que los españoles nos decidimos a sacar la bandera como símbolo de unidad, no de enfrentamiento. Izquierdas y derechas podrán no estar de acuerdo respecto al uso de la bandera, excepto en el deporte, especialmente el fútbol, cómo no. Nadie grita “España, España, España” en una manifestación política bajo
Sí, ya sé, queridos lectores que a la mayoría de ustedes no, qué le vamos a hacer. También soy un fan incondicional de otros que repelen a la mayoría de ustedes, pongamos Fidel Castro o Arzallus. La Humanidad entera reconocerá un día la deuda que con ellos tiene.
Algunos no hemos podido dejar de sonreír ante el escándalo mediático, absolutamente vano por otra parte, sucedido entre la Iglesia Católica española, con el apoyo del Vaticano, y el gobierno de España con el apoyo del PSOE.
Las cosas van tan mal en el terreno económico para el gobierno Zapatero que en el PSOE han decidido cambiar de estrategia para afrontar los dos meses que quedan hasta las elecciones. Ya no van a insistir tanto en las grandes ventajas sociales que han proporcionado a España los cuatro años de “zapaterazgo” y la modernización del Estado con leyes como la del matrimonio de los homosexuales, sino que van a poner su acento en los aspectos económicos.
La sorpresa ha asaltado las portadas de los periódicos españoles de hoy viernes. A las pocas semanas de su divorcio Rodríguez Zapatero ha encontrado refugio en los cálidos brazos de la conocida actriz Penélope Cruz. Sorprendidos al principio los españoles han terminado por aceptar la realidad que tan impositivamente les ha mostrado su presidente de Gobierno.
Aún el alzheimer no ha hecho suficientes estragos en mí como para olvidarme de la ilusión y despilfarro de energías con que celebraba estas fiestas sólo unos años atrás, pero, qué quiere usté que le diga, ya nada es igual. Los mismos años que quitan fuerzas proporcionan serenidad. Y hartazgo.
Dice Mayor Oreja y corrobora Fraga que “el Franquismo fue una etapa de enorme placidez”. Y se quedan tan anchos después del enorme favor que le hacen a Zapatero, facilitándole otro poquito más su permanencia en la Moncloa. Llevo unos meses convencido de que algunos en el PP no quieren aprobar las oposiciones del nueve de marzo que viene; con amigos como éstos Rajoy no necesita más zapateros. Quedo a la espera de que quien tenga interés suficiente me demuestre lo contrario.
Viernes, 1 de junio
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina