Cuando las cosas no funcionan conviene detenerse y pensar en causas pasadas y soluciones futuras. Vivimos años de convulsión a causa de la ambición insaciable del capitalismo que devora a sus propios hijos, del dolce far niente de Zapatero y de la incapacidad de Rajoy. Pero también vivimos una crisis política que tiene sus raíces en malas decisiones tomadas en los años de la Transición. Tal vez ambas crisis compartan algo más que el momento cronológico.
Que no lo he dicho yo, sino que lo ha dicho alguien del PP, como es evidente. Cosas del sectarismo, de la parcialidad y de defender el carné cueste lo que cueste. Cueste a quien cueste. Pero esta “jóvena” pepera tiene toda la razón. Todos los jóvenes del PSOE y de IU no son más que una panda de borregos mansos, que siguen sin rechistar la voz de sus mayores. Sin rechistar, sin analizar y sin critic
Llega mayo con la hierba verde. Aún con el cielo cubierto de nubes se sabe que es primavera porque el aire cálido y juguetón lo pregona en sus correrías. Castilla está verde de horizonte a horizonte y la cosecha, si no la tuerce una mala tormenta, promete aliviar el mal rato del campo. Asoma y se esconde un sol dubitativo, que busca un hueco para contemplar el Cerrato, para ver los pinos, para calen
Leo que dicen que lo ha soltado así, sin anestesia ni nada, Germán Yanke en un programa de televisión. “Si no tienes una tara, no entras en GH14”. Es lo que tiene leer twitter, que aprendes de los que saben. Todo un artículo, toda una lección de ética y de moral social en una sola frase. Es una definición de Telecinco y de la sociedad española. Señor Yanke, le faltó decir que España es así. A la tele española
El gran pacto que es hoy necesario en España no es contra la crisis económica, sino contra la crisis moral de una sociedad que ha conseguido que algunos ayuntamientos consideren normal gastarse los dineros públicos en recepciones a los amiguetes con champán y jamón. La decadencia moral es tan enorme que no sólo es legal sino que incluso se considera lí
Que a mí no me iban a expulsar de Arabia por guapo, como le ha pasado a Omar Borkan Al Gala, es evidente. Pero estoy haciendo oposiciones a ver si me expulsan de España. Por incordión.
Ando estos días contemplando absorto el fervor nacionalista y monárquico de Holanda que está envuelta en festejos populares y generalizados por el ascenso al trono de un nuevo rey.
El caso es que cámaras y micrófonos no paran de recoger opiniones populares, de gentes de la calle, que manifiestan su orgullo nacional y su fe en la monarquía. E inevitablemente, como ustedes suponen, me he puesto a pensar en España y que tales sucesos son prácticamente
En Islandia acaban de votar a aquellos que los llevaron a la ruina. La izquierda, presunta salvadora del país, ha demostrado su ineptitud y ha sido rechaza por el pueblo. En España, cambiando los términos, estamos en la misma situación: Tuvimos un izquierda inepta, patética, que no sabía de economía y pretendía aprender en un par de semanas, que se fumaba brotes verdes y que nos llevó a una catástrofe de gastos inútiles, gastos que no servían para crear riqueza, sino sólo puestos de trabajo momentaneos en tapias, rotondas y carriles bici, nada que creara riqueza permanente.
José Manuel Caballero Bonald ha dicho al agradecer el premio Cervantes que la poesía permite corregir las erratas de la historia. ¡Y luego me preguntan que para qué sirven la literatura y las palabras bellas! Como poco son las balas de algodón que frenan los impactos de la vida o el algodón que limpia y desinfecta las heridas que ésta nos deja.
Artur Mas quiere defender la rosa de Cataluña sin la tutela de España. Estoy convencido de que tarde o temprano lo conseguirá, de que esa sagrada unidad de España no es tal y en poco tiempo, tal vez una generación, tal cosa ocurrirá. Otro tanto puede decirse del País vasco. Es el precio que hay que pagar por varias tonterías cometidas durante la transición y años después.
Es doloroso ver los informativos de la tele; se siente lástima al leer las portadas de los periódicos, al empaparse de realidad. ¿Quién se beneficia de tanto dolor, dónde ha ido a parar la prosperidad de antes, quién se ha quedado con los derechos que teníamos?
La actual situación de caos económico que nos envuelve no puede ser sólo fruto de la casualidad; es tal el tamaño de la monstruosidad que sólo puede haber sido hecha a propósito, quizá consentida y animada. El retroceso de décadas en derechos, en riqueza, en bienestar sólo tiene sentido si alguien saca beneficio.
La primavera ha estallado con fuerza y el aire huele a feria y a diversión. Cada día el calor es mayor y las tardes más largas. Las calles se adornan para disfrutar de la feria de abril; comercios y mostradores se embellecen con pañuelos rojos con lunares blancos y abanicos blancos con lunares rojos mientras los escaparates exhiben trajes de faralaes. Bancos y oficinas anuncian ya los horarios reducidos que regirán mientras haya juerga, er cuerpo ahuante y hayan ganah de marsha seviyana.
Sábado, 18 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Rufino Soriano Tena
Manuel Molares do Val
Toni García Arias
Antonio García Fuentes
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Paco Sande
Juan Ramón Moscad Fumadó
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez