Aunque uno trate de pasar o de darle vueltas al tiempo, el tiempo implacable va en un tictac a lo suyo, como el paso puntual del taxímetro, de manera que ya nadie duda de que el tiempo vuela y de que hoy somos y mañana estatuas, que diría perengano; que no hay crisis que duré cien años, con la posibilidad implícita de que todos estemos calvos, que aseguraría mengano; ni cuerpo que lo aguante, que afirmaría un zutano.
No crean que les quiero hablar del tiempo, o quizá sí, que es un recurso muy usual cuando nada tenemos que decir o nos encontramos con un desconocido, por ejemplo en el ascensor, y queremos romper el silencio inquietante. Aunque bastante gente hay que se gana la vida hablando de sí va hacer bueno o va lloviznar pasado mañana, como los estupendos meteorólogos que por doquier nos recuerdan nuestro tiempo, no el antes en el que solamente había un hombre del tiempo.
Viernes, 1 de junio
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín