49 Festival del cante de las minas de La Unión
Decía el escritor Oscar Wilde que para escribir solamente se necesitaban dos cosas: tener una historia y querer contarla. Estoy de acuerdo en lo que respecta al hecho de contar, y como al militar o al torero el valor se le presupone, de la misma manera me presupongo en esta crónica que acabó de comenzar después de la hora del ángelus de la mañana del sábado. Sin embargo en lo que concierne a tener una historia, por ahí ya me hago la cosa un lío, porque no tengo una si no mil y una historias que contar con su tantas noches.
Comencemos, ea, por las actuaciones de la tercera y última de las semifinales, en la noche del viernes, más que nada porque los concursantes tienen su corazoncito y también le gusta ver sus nombres en negritas, para que quede constancia en las hemerotecas, de la noche de marrás.
Pues así comenzaron las actuaciones, en la Catedral del Cante: Borja Muñoz Herrera Borja ノvora, al piano, tocó por aires de Levante y por alegrías; Carlos Rubio Sánchez Carlos Carbonell, al baile por taranto; Esther Merino Pilo, al cante por minera, taranta y siguiriya, acompañado a la guitarra por Juan Manuel Moreno; Domingo Herrerías, al cante por minera, murciana y levantica, a la guitarra Rosendo Fernández; Jesús Corbacho Vázquez, al cante por cartagenera y guajira, a la guitarra Juan Habichuela “nieto”; Antonio José Mejías, al cante por Minera, cartagenera, taranta, soleá y bulerías, a la guitarra Antonio Muñoz; María Vázquez Aguilar María Canea, al baile por taranto; Juan Marín Naranjo El Juani, a la guitarra por taranta y bulerías; Antonio Ortega Hijo, al cante por siguiriya y bulerías por soleá, acompañado por Niño Elías; y Joaquín Garrido Méndez, al cante por malagueña y soleá, acompañado por Antonio Centenera.
De manera que de las tres semifinales, la del viernes era la más redonda, se pasaba a la mañana del sábado en la que llegaban los madremías. Con el corazón en el puño llegaban los participantes a ver la lista de los que definitivamente, estarían o no, en la gran final y se desataba la alegría contenida en unos y la decepción extrema en otros. Los familiares y los amigos consolaban a los que se tenían que marchar y ya se preparaban a cobrar las dietas y el kilometraje para emprender el viaje, no sin entrar en algunas comparaciones, como si éste o ésta lo había hecho mejor que tal o cual. La otra cara de la moneda, se reflejaba en el rostro de satisfacción de los que acababan de ver su nombre en la lista y seguían alimentando su sueño de ser los ganadores. La cara del Churumbaque Hijo era todo un poema al verse clasificado con nada más y nada menos que con seis cantes. El cantaor nada más ver la lista, exclamaba: “Mira como se me han puesto los vellos, de punta” Y se marchaba al hotel, con la intención de descansar, si los pensamientos lo dejaban.
Los buenos aficionados que también se acercaban a ver las listas, ya comenzaban con su cavilar a repasar sus pronósticos para una final que se preveía muy reñida por la igualdad entre los aspirantes a los máximos premios. Así que vaya, pues, mi previsión, a esta hora en la que escribo, ya casi 1 y media de la mañana del sábado. El candidato para llevarse la Lámpara minera era con diferencia Churumbaque hijo y muy mal se le tenía que poner la noche para que no terminara abrazando el trofeo. Todo iba a depender de él, el hecho de llevar la mayoría de papeletas, lo tenía que corroborar en esa noche, ya que hay que aclarar, que lo que valora el jurado es la minera de la noche de la final. Un cantaor puede haber estado excelentemente en la semifinales, y sin embargo fallar en la final en algún remate. Y ahí podía andar, a la espera del fallo, El niño de la Aurora.
Para el trofeo El Desplante los máximos boletos lo llevaba la bailaora Ana Morales, claro que a muy pocas décimas, a mí parecer, le seguía María Canea. Y para el Bordón Minero se destacaba José. A. Cortés Fernández. Y dos pianistas Abdón Alcaraz y Borja Evora, andaban a los puntos. Así estaban las cosas, en una final que se estimaba que terminaría en torno a las cuatro de la madrugada del sábado.
Obviamente a estas horas, en la que ustedes leen el periódico, ya sabremos todos los nombres de los ganadores por la radio o la televisión. Hablando de radio tenemos que felicitar al gran fotógrafo Paco Sánchez y periodista de Canal Sur por la puesta en marcha de canalframencoradio, 24 horas de flamenco, que no flamenquito, permanentes; también a la Peña Flamenca de Sucina, que dirige Manuel Avilés por la cobertura del Festival en su web. Y recordar que por el Festival han pasado la escritora Isabel Abellán, la pintora y gran aficioanada Natividad Mus, el buen cantaor Antuán que tiene nuevo disco: “Cosecha Propia”, el cineasta Gonzalo Ballester, acompañado de su padre el fotógrafo y profesor universitario, Juan Ballester. O la filóloga de clásico, de latín y griego, Belén Sánchez. Así como el director del centro Penitenciario de Murcia, Juan Marín, gran aficionado. Y como siempre, como cada año, Juan Antonio Jimeno “El maestro”, que sigue vivo.
Y con gran éxito de crítica y público han mostrados sus obras, la pintora Ana Saura Ayén con su exposición de óleos “Toros y Flamenco”; Miguel Zabala con su audiovisual El olor de la piedra sobre paisajes de la Sierra minera de Cartagena-La Unión; así como la muestra de esculturas de Luis Gómez Mateos, en homenaje a “La Hermandad Universal.
Viernes, 17 de febrero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Ángel Sáez García
Padre Fortea
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Gutiérrez Sanz
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio