Con el novelón Acción de gracias cierra Richard Ford un gran ciclo narrativo de veinte años que comenzó con El periodista deportivo y prosiguió con El día de la independencia, con un gran personaje Frank Bascombe, que más nos parece de carne y hueso que de ficción.
Para poner el broche de oro a esa trilogía se nos presenta a un Frank Bascombe en la que todas las formas de la vida se le manifiestan a los cincuenta y cinco y le afloran como amapolas a su alrededor. Cualquier lector que no conozca las peripecias anteriores del personaje en cuestión no debe de preocuparse, lo único bueno que le puede ocurrir es que al acabar esta novela, busque las que le anteceden.
La noche de los reyes magos me instalé, como el que sienta a esperar el cadáver de su enemigo, frente al televisor para la entrega en directo de los premios Nadal de literatura. Se anunció al finalista Rubén Abella, y no, no era yo, porque lo qué no puede ser no puede ser y además es imposible. No, no era yo uno de los cinco murcianos que se habían presentado bajo seudónimo. Ahora bien, desde ahora mismo ya les aviso a los que corresponda, principalmente al señor Rosales, que para la próxima edición, ya tengo novela.
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín