Si el lector avezado no supiera de antemano que la narración está basada en unos hechos reales: A mediados del siglo XVI el rey Juan III le regala a su primo el archiduque Maximiliano de Austria un elefante indio que tendrá que viajar desde Lisboa a Viena, creería que la fábula de El viaje del elefante es una obra de pura ficción.
Y puede que lo sea, si admitimos que la realidad desde el punto de vista humano y literario siempre supera a la ficción más ingeniosa. Ficción, fábula, un cuento prolongado más que una novela, alegoría, libro de viajes, todas estas formas y más se pueden aplicar a la última obra narrativa que nos acaba entregar Saramago,—en el ínterin de su corto viaje al otro lado--, sin embargo la etiqueta de genero más apropiada sería la de una literatura total.
En este interesante viaje literario, a través del tiempo, en esta intensa y sugerente aventura, cuyos protagonistas son el elefante Salomón y su cuidador: el cornaca Subhro, que más tarde pasaran a llamarse solimán y fritz por caprichos políticos, ya desde su primera página nos veremos inmersos en el viaje, con sus paradas y fondas cervantinas, hasta que no lleguemos a cerrar la última página.
Una vez puesta ya en marcha la caravana del elefante Salomón nos encontraremos con una puesta de escena coral de personajes anónimos que aparecen y se mezclan con los históricos, jugando a veces con el tiempo real y otras con el pasado de la narración, entre un habla popular y un lenguaje culto. En todo caso un lenguaje que siempre sirve para comunicarse, para narrar de manera hermosa.
Saramago con su acostumbrada ironía mordaz, con su divertido y estupendo humor, nos hace reflexionar en torno a la relación de los individuos con el poder, en este caso la monarquía, con el ejército o la iglesia, siempre con una sutileza que se aleja de lo bronco y el mal gusto.
Resulta sorprendente que esta obra que Saramago tuvo que interrumpir en su página 40, debido a una grave enfermedad, pase a ser una de sus novelas más divertidas Como sorprendente sigue siendo el músculo literario que mantiene el portugués, siempre fuerte y noble como Salomón en su viaje.
Lunes, 13 de febrero
José Donís Català
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Antonio García Fuentes
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Paulino Toribio
José Lozano Galera
Chris Gonzalez -Mora
Padre Fortea
Juan Carrasco de las Heras
Julián Moreno Mestre