Festival de cante flamenco de Lo Ferro 2008
Con la primera semifinal del Concurso del Festival Internacional de Cante Flamenco de Lo Ferro del pasado jueves, comenzó realmente el cante emocionado, sentido y desgarrador que suena ancestralmente, como los quejíos de un rayo de hachas estridentes en mitad de la noche.
Comenzó la esencia del Festival, en la que literalmente los concursantes vienen a partirse la camisa, a jugarse todo su cante a una sola carta, en tan sólo diez minutos con tres cantes, que al criterio del jurado, será el ser o no ser. Pasar o no pasar a la gran final del sábado. Esa es la cuestión.
Y sin más, me van a permitir sin más, por respeto a los cantaores en fase de concurso, que sin valorar por ahora las actuaciones, les cuente el orden de actuación y sus cantes: Abrió la larga velada, que se prolongó hasta las 2 y media de la madrugada, Alberto Sánchez “El Almendro” que cantó soleá, fandangos de Lucena y Ferreña. Y continuaron Francisco Guerrero, de Jaén, con caña, cartagenera y vidalita. Antonio Ayala “El Rampa” que lo hizo por malagueña, minera y soleá. Elena Camacho, de Huelva, con malagueña, caña, y alegrías. Francisco Jiménez, de Sevilla, con seguiriya, granaína y bulerías. Y Sebastián Navas, de Malaga, con soleá, malagueña y Ferreña.
Buenos cantes, con diferentes timbres de voz, con melismas para todos los gustos, y para los diferentes aficionados que comienzan sus especulaciones con sus cometarios apasionados a decantarse por uno u otros, según sus preferencias. Los buenos aficionados, muchos ya conocen la trayectoria de la mayoría de los concursantes, ya saben que los cantaores se la juegan en esos momentos irrepetibles. Y los cantaores, lo saben mucho más. Los cantaores tratan de calmar los nervios, hasta el momento en el que suben al escenario, en esos precisos instantes estarán a la merced del duende: o aparece la chispa, la magia y los nervios se atemperan o la noche será baldía.
En el ecuador de la jornada, se homenajeaba a la ciudad de Cartagena y le entregaba la máxima distinción. La medalla de oro del Festival, que presentaba y glosaba Francisco Aparicio enumerando los lazos sociológicos de la ciudad departamental, con la población de Lo Ferro, con los pachequeros, y con su cante: la cartagenera. La medalla se la imponía el alcalde de Torre Pacheco, Daniel Madrid al vicealcalde del ayuntamiento de Cartagena, Agustín Guillén, que dijo que era un orgullo recibir esa medalla de uno de los cuatro mejores festivales de España, en esta noche en la que se premiaba también a los grandes cantaores y guitarristas que ha dado Cartagena y a sus cantes por cartagenera, Tal vez “el más bello de los cantes levantinos”. Daniel Madrid, dijo que este acto servía también para fortalecer más la unión de los pueblos del campo de Cartagena.
Mucho disfrutaban de la gala el pediatra Florencio Gómez de Valcárcel y el eminente cardiólogo de Albacete; Jesualdo Massiá, el abuelo de Laurita, muy buenos aficionados que más tarde dieran cuenta de las viandas que trajo el carnicero Rufo, que hasta tiene su página web, veryguel fandango, llamada “Rufo con el flamenco”.
Y el gran baile flamenco los ponían los artistas invitados de la gala. La compañía de la Fragua de Sevilla, que se formó en el año 2000, con un elenco de bailaores que han pasado por las mejores compañías. Comenzaban su espectáculo “Flamenco joven, flamenco de siempre”, con la actuación del baile por soleá por bulerías de Jesús Herrera y Lola Rodríguez Jaramillo, que contaban una historia de amor y en este caso verídica.
Continuaba el baile por tarantos de Rocío Palacios, que tiene en su haber el 3 premio Nacional por alegrías de Cádiz. Para continuar con el baile recio, machote, de Carlos Cabello, por soleá por bulerías.
Hasta que de nuevo salía al escenario, con mantilla y bata de cola, la bailaora Lola Rodríguez Jaramillo, que bailaba por alegrías, siendo muy aplaudida, cuando la temperatura ya hacia de las suyas y se notaba mucho más que un pelín, el fresco de la madrugada.
Y cerraba la buena actuación de la Compañía el bailaor Jesús Herrera, por soleá, con los cantes de “Kisco de Alcalá” y “El Trini”, y la percusión de Raúl Fernández.
La compañía que siempre tiene la intención de hacer un flamenco que entra por el corazón, pasa por la mente y sale por el cuerpo, tuvo, pues, una buena actuación y fue despedida con aplausos.
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín