Para ver como pasa el tiempo, que de pronto son años, no hay nada mejor que sentarse al atardecer en una céntrica terraza, puede que hasta puedas ver pasar el cadáver de tu peor enemigo, que casi siempre suelen ser los que no dan la cara y andan disfrazados de amigos. A los otros enemigos que se postulan a sí mismo, siempre puente de plata.
Desde luego hay que vivir para ver, claro qué hay muchas formas de ver y de vivir la vida: unos la ven como un carnaval y la viven como un frenesí, y para otros enfrascados en la rutina cotidiana, al final la vida sigue igual.
Vivir para ver, vivir para contarlo, aunque uno crea que lo ha visto ya todo, no deja de ser una de las tareas más bellas, aún en las mayores de las adversidades.
Texto para el catálogo de la exposición Párraga 60/70. Centro Párraga de Murcia.
Estoy más de tres semanas tratando de pergeñar el arranque de este escrito sobre Párraga, un tiempo que presiento como un dialogo con su espíritu, y después de dar muchas pinceladas en los bocetos imaginarios que se han ido sucediendo en ese proceso del pensamiento, al parecer estéril, me sitúo como el pintor ante el lienzo en blanco y lo principio por lo que creo que debería ser su final: Párraga es un genio que se imitaba a sí mismo.
Desde la ventana, al albor, en una esplendorosa mañana primaveral que iba camino de ser de verano al mediodía, mirando el bullicio de la calle me entran ganas de abandonar la tarea que me ocupa y con la excusa de comprar tabaco salgo a dar un garbeo. No salgo con el candil encendido buscando al hombre nuevo como al parecer hacia Diógenes, si acaso lo hago con el espíritu y con la mirada de aquel Sócrates que practicaba su filosofía mundana platicando en las ágoras.
Texto publicado en "papeles de información del museo ramón gaya. Abril-mayo 2008
Creo que conocí personalmente a Ramón Gaya en una esplendorosa mañana de primavera, al menos así ha quedado registrado en mi memoria, un poco antes de que comenzara la convulsa movida de la década de los 80. Tiempos de transición, en los que la pasión por las artes y por la vida apenas tenían para mí una línea fronteriza, por fin salíamos del gran túnel del tiempo, como si hubiéramos estado en el limbo, con la máxima y rigurosa tarea de saber las verdades de aquellas cosas que nos habían ninguneado. Por entonces comenzaba a conocer algo más sobre la obra y la vida del pintor.
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín