Desde hace un tiempo parece que hablar mal de la Vida Religiosa posconciliar y solicitar poco menos que su cierre y clausura por decreto se ha puesto de moda por parte de ciertas corrientes muy concretas y de sobra conocidas. Un texto reciente del claretiano José Cristo Rey denomina manía a esta "moda".
Pues bien, me sorprende que no se formule con mayor frecuencia una pregunta decisiva: ¿Comparte el Papa, ahora Benedicto XVI, el mismo que hoy visita Santiago y mañana Barcelona, dicho deseo de extinción, de cierre, clausura..., o como le quieran llamar?
¿Y qué les parece que, en vez de dar mi pobre opinión, oigamos directamente al propio Benecicto XVI? Son palabras pronunciadas el 5 de noviembre de 2010. Recientes, ¿verdad?
Jueves, 31 de mayo
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo