Hoy he releído un texto interesante, que invitaba hace unos 40 años a recuperar y retomar el viejo lema medieval: Ecclesia semper reformanda, o sea, la Iglesia debe estar en continua reforma. A los que no les gustan los cambios les invitaría a que empiecen por leer el nombre del autor del texto, porque puede que se lleven una sopresa.
“¿Quién podría poner en duda que también hoy se da en la Iglesia el peligro del fariseísmo y del qumranismo? ¿No ha intentado efectivamente la Iglesia, en el movimiento que se hizo particularmente claro desde Pío IX, salirse del mundo para construirse su propio mundillo aparte, quitándose así en gran parte la posibilidad de ser sal de la tierra y luz del mundo? El amurallamiento del propio mundillo, que ya ha durado bastante, no puede salvar a la Iglesia, ni conviene a una Iglesia cuyo Señor murió fuera de las puertas de la ciudad como recalca la carta a los Hebreos, para añadir: “Salgamos, pues, hacia él delante del campamento y llevemos con él su ignominia” (Heb 13, 12 s). “Afuera”, delante de las puertas custodiadas de la ciudad y del santuario, está el lugar de la Iglesia que quiera seguir al Señor crucificado.
No puede caber duda de lo que, partiendo de aquí, podrá decirse de los bien intencionados esfuerzos de quienes tratan de salvar a la Iglesia salvando la mayor parte posible de tradiciones; de quienes a cada devoción que desaparece, a cada proposición de boca papal que se pone en tela de juicio barruntan la destrucción de la Iglesia y no se preguntan ya si lo así defendido puede resistir ante las exigencias de verdad y de veracidad. En lugar de hacerse esta pregunta nos gritan: ¡No demoláis lo que está construido; no destruyáis lo que tenemos; defended lo que se nos ha dado!...
¿Es que no se enfrentan, en cierto grado, también entre nosotros, el relativismo de una ciencia de las religiones que corresponde a la inteligencia, pero deja vacíos los corazones, y el estrecho ghetto de una ortodoxia, que a menudo no sospecha lo ineficaz que es entre los hombres y que, en todo caso, se hace a sí misma tanto más ineficaz cuanto con mayor obsesión defiende su propia causa? Es evidente que así no puede realizarse la renovación de la Iglesia. El intento falló ya en el celoso Pablo IV, que quiso anular el Concilio de Trento y renovar la Iglesia con el fanatismo de un zelota”.
[JOSEF RATZINGER, El nuevo pueblo de Dios, Barcelona, Editorial Herder, 1972, pp. 307-310].
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* Luis F.: Gracias por el comentario y un abrazo.
*Antiguo Alumno: Gracias también por sus palabras. La revista Juventud Misionera sigue publicándose. Hay información en www.misionessalesianas.org: en la columna de la izquierda aparece un enlace con información de la revista. Un saludo.
Actualmente pertenezco a la Asociación de Antiguos Alumnos de Barcelona-Horta. Recibo cada mes el Boletín Salesiano, en el cual veo que usted también colabora, y Don Bosco en España, que una vez leídas paso a otras manos, salvo algún Boletín que guardo. También recibo periódicamente la revista "Nova Horta Salesiana". Últimamente no me llega Don Bosco en España. ¿Sigue publicándose "Juventud Misionera"?
Un saludo.
Fui alumno de Barcelona-Horta de 1960 a 1967 y de las Hijas de María Auxiliadora en mi pueblo de 1955 a 1960. He leído todos sus posts desde el primero, "Sobre este blog", del 23 de febrero de 2006, durante estas últimas semanas. Muy acertado el de hoy. Le felicito. El colegio María Auxiliadora de mi pueblo cerró en 1972, tras 28 años de presencia salesiana. Pero los antiguos alumnos y antiguas alumnas mantenemos lo que en catalán llamamos el "caliu" (la brasa) de la devoción a María Auxiliadora y a Don Bosco, con la misa anual en la capilla del antiguo colegio con ocasión de sus fiestas respectivas y la difusión de los calendarios que nos mandan las hermanas, con quienes permanecemos en contacto. Visito diariamente la capilla y sé que no soy el único.
Es ciertamente una cita muy bien traída tanto por lo que afirma como por la persona que lo afirma. La Iglesia de Jesucristo no debe tener nunca miedo, como nos recordaba Juan Pablo II.
Sábado, 18 de febrero
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza