El pasado jueves, 18 de febrero, el ya ex-secretario general de la FERE, Manuel de Castro, ingresaba en la Orden de Alfonso X el Sabio, distinción honorífica importante concedida por el Consejo de Ministros. Acerca de dicho premio, en diversos medios de información educativa y religiosa se han hecho semblanzas y juicios sobre el personaje, es decir: sobre Manuel de Castro durante sus ocho años en el cargo mencionado.
Soy de los que piensan que su labor ha sido muy buena y ejemplar en fondo y forma; pero comprendo perfectamente a los que desde determinadas concepciones ideológicas disienten de mi juicio y son críticos con la gestión. Están en su derecho. ¿Y qué gestión, en la sociedad o en la Iglesia, contenta al 100% de personas? No es mi intención, pues, hablar hoy sobre el personaje, sino sobre la persona. Porque creo que muchos juzgan a una persona, sin haber tratado nunca con ella, sólo por algunos retazos que perciben en el personaje. Pasa en el caso de Manuel de Castro, y en otros muchos.
Jueves, 31 de mayo
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo