Patio Salesiano

Sobre Manuel de Castro: Premio, Persona y Personaje

24.02.10 | 20:37. Archivado en Jóvenes y educación

El pasado jueves, 18 de febrero, el ya ex-secretario general de la FERE, Manuel de Castro, ingresaba en la Orden de Alfonso X el Sabio, distinción honorífica importante concedida por el Consejo de Ministros. Acerca de dicho premio, en diversos medios de información educativa y religiosa se han hecho semblanzas y juicios sobre el personaje, es decir: sobre Manuel de Castro durante sus ocho años en el cargo mencionado.

Soy de los que piensan que su labor ha sido muy buena y ejemplar en fondo y forma; pero comprendo perfectamente a los que desde determinadas concepciones ideológicas disienten de mi juicio y son críticos con la gestión. Están en su derecho. ¿Y qué gestión, en la sociedad o en la Iglesia, contenta al 100% de personas? No es mi intención, pues, hablar hoy sobre el personaje, sino sobre la persona. Porque creo que muchos juzgan a una persona, sin haber tratado nunca con ella, sólo por algunos retazos que perciben en el personaje. Pasa en el caso de Manuel de Castro, y en otros muchos.

>> Sigue...


Joven Voluntario: Conservar el espíritu de solidaridad con Haití

23.02.10 | 00:35. Archivado en Actividades

Me resulta enormemente grato reproducir una carta difundida por la Oficina de Prensa de los Salesianos de Madrid. Manuel Rupérez, de la ONG salesiana Jóvenes y Desarrollo, es un joven voluntario salesiano que está trabajando en Barahona, República Dominicana, desde octubre de 2009. Desde este centro están siguiendo la situación de la cercana Haití. En esta carta nos ofrece su reflexión ante lo ocurrido y cómo están trabajando desde allí.

Y me resulta muy grato difundir estas líneas de Manuel porque parece que fue ayer cuando le di clase cuatro años seguidos en los Salesianos de Atocha, a principios de los 90. Hace menos, unos cinco años, nos encontramos por la calle Princesa de Madrid, y me preguntó qué había que hacer para ir como voluntario a alguna obra de misiones salesianas. El resto es fácil de deducir. ¿Quién dice que Dios no sigue llamando a jóvenes y moviéndoles en favor de sus hermanos pobres? Desde aquí, ¡mucho ánimo, Manuel! Puedes estar bien seguro de que has elegido la mejor parte.

"Me llamo Manuel Rupérez y soy un antiguo alumno de los Salesianos de Atocha que, desde hace algo más de cuatro meses, se encuentra como voluntario en Barahona, República Dominicana. Estoy aquí gracias a la Fundación Jóvenes y Desarrollo, que me ha permitido tener una experiencia de voluntariado por un año.

Sin ningún mérito personal, ha querido la Providencia que mi trabajo y mi presencia resulten de interés, ya que ahora el mundo tiene sus ojos puestos en Haití y en cuantos vivimos de cerca aquella realidad. Digo sin mérito personal porque ni he resultado directamente afectado, ni trabajo directamente sobre el terreno. Sin embargo, es cierto que la proximidad geográfica y de fraternidad de la comunidad salesiana de Barahona con los salesianos de Puerto Príncipe me permite ser testigo de algunos acontecimientos y de algunas respuestas.

Ahora intento pensar desde tres ópticas: el trabajo que realizo en Barahona como voluntario; la situación de las comunidades salesianas en Puerto Príncipe y la población a la que atienden; Madrid, el lugar de donde vengo, la realidad en la que siempre he vivido instalado.

Como voluntario de Jóvenes y Desarrollo participo en las actividades de la ONG local Fundación Sur Joven, que trabaja en favor de los jóvenes de los barrios más pobres de Barahona, capital de una región donde todos los índices de desarrollo humano están por debajo de la media del país. Tratamos de promover el compromiso social y pastoral de los adolescentes y reforzar su formación escolar y profesional. Intento ayudar al personal en el fortalecimiento institucional de la organización y además, colaboro como animador en uno de los tres oratorios de la parroquia.

En el trabajo diario hay enormes dificultades para cumplir con esos objetivos que tan bellamente quedan en el papel. Las condiciones prolongadas de pobreza extrema y otros factores sociales han generado una mentalidad en la población contra la que hay que invertir muchos esfuerzos y esperar pocos frutos a corto plazo. Diariamente hay que evitar moverse en el paternalismo y la dependencia institucional. Diariamente hay que motivar la participación, reforzar la autoestima y buscar la manera de que una pobre educación y una precariedad material no estanquen el desarrollo integral de los niños y adolescentes.

En cuanto a nuestra participación en las labores de ayuda al pueblo haitiano, quiero recalcar la excelente labor que el pueblo dominicano está realizando, poco reconocida en los medios internacionales. Desde el punto de vista salesiano, están siendo la Inspectoría de las Antillas, desde Santo Domingo, y comunidades como La Vega o Barahona, quienes apoyan continuamente a los salesianos de Puerto Príncipe.

En nuestro caso, hemos buscado varios puntos de acopio, hemos acompañado a otras delegaciones inspectoriales en varios de los viajes a Haití y hemos servido de punto de encuentro o de parada para otros salesianos que deseaban llegar o regresar a Haití. Por todo esto, me siento muy feliz de compartir fatigas y alegrías con los cuatro salesianos que forman la comunidad de Barahona: Ángel Sánchez, Cristian Then, Gabriel Almonte y Emilio Torres.

Finalmente pienso en la vida que, por unos meses, he dejado atrás en Madrid. Mi experiencia como voluntario en Barahona habrá alcanzado los objetivos que nos propusimos en Jóvenes y Desarrollo si además de ser una oportunidad de crecimiento personal, la sensibilidad que uno adquiere aquí hacia la transformación de la sociedad en favor de los más pobres se materializa en un compromiso, ya sea multiplicando esa sensibilidad en mi entorno, ya sea dando un giro a mi orientación profesional y –aún más- vocacional.

Quiero terminar con una pequeña reflexión que es una llamada a la esperanza que nosotros sentimos aquí con fuerza. La reconstrucción de Puerto Príncipe va a ser una labor de muchos años y me consta que los salesianos en España van a tener un papel muy importante. Nos hará falta conservar por varios años (como en muchos ámbitos de la cooperación internacional) el espíritu de solidaridad y de compromiso –con el pueblo haitiano, en este caso-, pero no puede hacerse con lástima o desde la impotencia. La verdadera compasión, para generar una solidaridad efectiva, tiene que tener por horizonte la esperanza, ésa que encarna Cristo Resucitado abriendo sus brazos al mundo”.

1 comentario


S.O.S.

18.02.10 | 00:22. Archivado en Reflexiones

Me ha hecho pensar esta noticia de hace unos días, que quizá haya pasado desapercibida para muchos. No está mal que digamos también cosas buenas de las nuevas tecnologías, ¿no?

Leí la noticia en la página Elmundo.es del miércoles, 03/02/2010:

Una webcam le salva la vida en medio del helado Mar del Norte

Quería tomar unas fotografías de la puesta de sol y la noche le cayó encima. Encima en un lugar inhóspito, en medio del helado Mar del Norte, Alemania. Perdido en St. Peter-Ording, logró ser rescatado porque alguien le vio.

Aquella noche, en su casita Westerwald, en el centro oeste de Alemania, una mujer decidió entrar en su ordenador y ver, a través de una webcam, las bellas imágenes de la inhóspita playa de St. Peter-Ording. La playa estaba helada. Pero, contra todo pronóstico, no estaba desierta.

El hombre perdido pidió ayuda con una bengala. La mujer casera vio la luz y alertó a la policía. La webcam instalada en la playas obró el 'milagro' y nuestro fotógrafo se salvó gracias a un grito proclamado a 500 kilómetros de distancia.

"No podía encontrar la costa porque se había cubierto de nieve", relata Kristin Stielow, portavoz de la policía, "ha salido bien de la situación, pero podía haber muerto de frío, sufrir una herida provocada por el hielo".

Me alegro mucho de la inmensa suerte del fotógrafo alemán. Pero, a la vez, no he podido dejar de preguntarme por las señales que nos llegan segundo a segundo de la webcam de la realidad. Cuántas personas nos gritan y nos envían esas señales de socorro, y nos pasan desapercibidas en medio del ruuido de fondo cotidiano. Cuánto sufrimiento al que ponemos sordina. Y qué poco sensibles a lo que va pasando a nuestro lado. Cuántos jóvenes, por ejemplo, que van a pagar la crisis actual viendo seriamente comprometidos su futuro y su felicidad. Y que tendrán que oír una nueva versión del "mal de muchos...". Total, no eres tú solo/a, hay otros cuatro millones...

Y eso por no hablar de otras señales de S.O.S. más profundas: las del vacío existencial, las del tirar por la calle del medio y perderse en malos rollos, la de no encontrar al Dios de la Vida por los malos ejemplos de algunos de sus seguidores...

Hoy he sabido que el Buen Samaritano puede estar delante de un ordenador, a 500 km. del herido del camino. Eso sí: con tal que, como aquel de hace 2000 años, sepa leer y atender las señales de S.O.S.


Se acerca vuestra liberación: una carta

07.02.10 | 11:34. Archivado en Actividades

Carta a jóvenes de hoy

Levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación (Lc 21, 28)

Queridos Vanessa y Jonathan:

Bueno, aunque empecemos mal,
tengo que confesar
que acabo de inventar
vuestros nombres.
¿Sabéis por qué?
Porque cuando yo tenía
vuestra edad (17 años)
nadie se llamaba así.
Es un signo de que todo
ha cambiado mucho
desde entonces.

>> Sigue...


Jueves, 16 de febrero

BUSCAR

Editado por

  • facebook
  • twitter
  • Youtube
  • RSS

Hemeroteca

Febrero 2010
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728

Sindicación