
¡Feliz Navidad a todos los que leáis esta página!
He releído hoy un cuento de Navidad que escribí hace justamente 30 años. Me ha llamado la atención que, tratándose de ciertos problemas, las cosas hayan cambiado tan poco... Y os lo traigo aquí, por si os sirve:
El Niño Jesús – Cuento de Navidad
Érase un barrio nuevo de Madrid, en las pasadas Navidades. Érase una moderna autopista que dividía el barrio en dos partes. En una, se alineaban unos bloques de pisos blancos, de modernísima construcción, todos con sus antenas parabólicas. En la otra, había un conjunto de chabolas. Era la noche del 24 de diciembre. Por la calle no se veía a nadie, porque todos se disponían a cenar.
Hace poco se ha hecho público el Informe Jóvenes 2010 por parte de la Fundación Santa María. Estos informes, que se vienen presentando desde 1984, son los mejores con mucho que se hacen en España. Adjunto hoy un artículo que publiqué en la Revista Crítica en julio de 2009 porque creo que lo que allí escribí sigue siendo básicamente válido en las tendencias que marca el nuevo informe. Por supuesto, es mi análisis, con la correspondiente carga de subjetividad, y está abierto a críticas y sugerencias. Aquí os lo dejo. Para facilitar la lectura, he suprimido parte del aparato crítico (notas y demás):
¿Son religiosos o no los jóvenes de hoy?
¿Son más o menos religiosos los jóvenes de hoy? A la hora de abordar esta pregunta me he acordado de un profesor de filosofía de bachillerato, amigo y compañero de claustro, que ante preguntas del tipo “¿Es más libre hoy que antes el ser humano”?, solía responder: “Defíneme ser humano, defíneme libertad, defíneme hoy y defíneme antes, y empezamos a hablar”. Pues bien, en nuestro caso sería sencillo definir joven para responder a nuestra cuestión, no sólo en el sentido de acotar la edad (¿de los 15 a los 25 o 30?), sino sobre todo el lugar: está claro que los jóvenes africanos son mucho más religiosos que los europeos o los norteamericanos, y los terceros mucho más que los segundos. Pero el problema se complica a la hora de definir religión. Porque creemos que, desde cierto punto de vista amplio o inclusivo, un buen porcentaje de los jóvenes -incluso europeos-, siguen siendo religiosos. Mientras que desde otro punto de vista, que podríamos llamar “religioso institucional”, son cada vez menos religiosos. Nos va a permitir el lector que aparquemos un momento esta precisión terminológica para hacer un resumen de los datos. A la hora de interpretarlos, volveremos sobre esa cuestión, que nos parece decisiva para responder con honestidad nuestra pregunta.
ADVIENTO quiere decir esperar al que ha de venir a salvarnos, al Enmanuel, el Dios-con-Nosotros. Nos cuesta sintonziar con los jóvenes porque no sabemos leer los signos de anhelos de salvación que se dan en sus gustos y búsquedas. Ese sentido tien esta carta, que he publicado en el Boletín Salesiano de diciembre. La dejo aquí por si a alguien le sirve...
De vampiros adolescentes
Queridos Vanessa y Jonathan:
Se escucha con frecuencia
que los adolescentes de hoy
ya no soléis leer nada,
que los libros y vosotros
tenéis poco que ver.
Desde hace un tiempo parece que hablar mal de la Vida Religiosa posconciliar y solicitar poco menos que su cierre y clausura por decreto se ha puesto de moda por parte de ciertas corrientes muy concretas y de sobra conocidas. Un texto reciente del claretiano José Cristo Rey denomina manía a esta "moda".
Pues bien, me sorprende que no se formule con mayor frecuencia una pregunta decisiva: ¿Comparte el Papa, ahora Benedicto XVI, el mismo que hoy visita Santiago y mañana Barcelona, dicho deseo de extinción, de cierre, clausura..., o como le quieran llamar?
¿Y qué les parece que, en vez de dar mi pobre opinión, oigamos directamente al propio Benecicto XVI? Son palabras pronunciadas el 5 de noviembre de 2010. Recientes, ¿verdad?

El próximo sábado, 23 de octubre, a las 16:15 h., tendrá lugar un acto de celebración solemne de los 50 años de existencia de la Revista de Pastoral Juvenil Misión Joven y los 25 de la Revista Catequistas.
Ambas revistas representan la principal aportación escrita de los Salesianos/as de España a la catequesis y a la pastoral con jóvenes.
El acto celebrativo tendrá lugar en el teatro de los Salesianos del Paseo Extremadura (Madrid). Tienen anunciada su asistencia y su intervención oral, entre otros, El Rector Mayor de los Salesianos, Don Pascual Chávez, los directores de ambas revistas y los obispos Mons. Munilla (CEAS) y Mons. Salinas (CEEC), así como el Sr. Cardenal-Arzobispo de Madrid, D. Antonio Mª Rouco Varela.
El evangelio de hoy (10 octubre, Domingo XXVIII, ciclo C: Lucas 17,11-19) es de los que tiene varios niveles de lectura.
El primer nivel de explicación, el más superficial, es el que se suele escuchar habitualmente en las homilías al uso. Bastaría darse hoy una vuelta por cuatro o cinco iglesias, y lo constataríamos. Jesús cura a diez leprosos y sólo uno vuelve a dar gracias. ¡Hay que ver! ¡Qué desagradecidos! Y desde aquí podemos extendernos en meditaciones más o menos piadosas sobre la necesidad (¡muy cierta!) de dar gracias Dios.
Pero Lucas nos sugiere muchas más cosas en un segundo nivel de lectura. El problema de los 9 leprosos desagradecidos es que, en terminología del mus, son jugadores que sólo van “a por la chica”. Es decir: son curados por Jesús de la lepra, que era una enfermedad socialmente muy estigmatizada. Les apartaba del resto de la sociedad, que debían abandonar, por un terrible miedo al contagio. Los 9 leprosos van a presentarse a los sacerdotes para que éstos ratificaran su curación y se reintegraran en la sociedad. Lo único que quieren es recuperar una vida normal. Por eso digo que son jugadores que van “a por la chica”, no van “a por todas”, no quieren ganar la partida, sólo regatear un poco con Dios con para ser “normales”. Por eso no tienen tanto que agradecer a Jesús.
El décimo leproso, que encima es samaritano, es el único que aprecia con lucidez de qué va la partida. Cae en la cuenta de que curarse de la lepra es sólo un pequeño aperitivo de lo que Jesús puede ofrecerle. Ahí está el centro del asunto: el agradecido lo es porque se descubre a sí mismo como AGRACIADO. Intuye que Jesús puede darle no sólo un poco de felicidad (la curación corporal), sino la FELICIDAD PLENA. Y vuelve a por más. Vuelve para apostar todo a una carta, para ganar. Ya no es un jugador que va sólo a la chica, sino que va a por el órdago, va a por todas, va a por el exceso de salvación que ofrece Jesús.
Muchas veces narramos un evangelio de "jugadores de chica": lo mínimo para salvarte, lo mínimo para ir tirando, lo mínimo para no caer en pecado mortal... Pero Jesús nos predica el evangelio de los excesos, del que va “a por la grande”: convierte el agua en vino del mejor (no en un vino medianillo para cumplir); la red desborda de peces aunque se rompa, no unos cuantos pececillos para ir tirando (sólo los que quepan en la despensa); multiplica el pan para 5000 y sobra a montones, no ajusta los recursos. Es un verdadero despilfarrador… Por eso sólo los que apuestan a la grande, van a por todas, quieren todo y no sólo un poco de Jesús, encuentran la FELICIDAD PLENA a su lado. Sólo ellos son verdaderamente AGRACIADOS y saben ser AGRADECIDOS.
Y es que, con el evangelio, sucede lo que con el mus:
“Jugador de chica, perdedor de mus” = “Cristiano prudente y sin deseo de exceso de salvación,… (complételo Ud mismo)”
Hoy se celebra, 26 de agosto,se celebra el centerario del nacimiento de Teresa de Calcuta. Mejor que hable ella. Os dejo unas palabas textuales de ella que me impresionaron, por si os valen. Suena a verdad cómo sabía unir lo que a muchos les parece incompatible, el compromiso por los desfavorecidos y la vida de oración, especialmente eucarística:
* "Si nuestras hermanas no vieran el rostro de Jesús en los desdichados a los que sirven, el trabajo que hacen resultaría imposible. Queremos que sepan que hay personas que los aman de veras y, más aún, que Dios los ama muchísimo. Todo mi tiempo pertenece a los demás, porque al dedicarme con todo mi corazón a los que sufren es a Jesús a quien sirvo en su rostro desfigurado, pues Él mismo dijo: “Lo hicisteis por mí”. Nuestro criterio para servir a las personas no es su creencia sino su necesidad. Todas son el Cuerpo de Cristo; todas son Cristo bajo el aspecto de los que necesitan asistencia y amor, y tienen derecho a recibirlo. Habéis visto durante la misa con qué delicadeza el sacerdote tocaba el cuerpo de Cristo. No olvidéis que ese mismo Cristo es el que vosotros tocáis en los pobres".
Reproduzco una nota de prensa de la Oficina de Información de los Salesianos en España:
A causa de los recientes atentados que se han producido en la ciudad de Quetta (Pakistán), se corre el riesgo de apartar la atención de la emergencia que está viviendo el país con motivo de las gravísimas inundaciones. Los Salesianos de Quetta están trabajando para acoger y socorrer a la población evacuada.
He visto hace poco una de las películas de moda, Origen. Se puede ver un excelente resumen y comentario del argumento en otro blog de religión digital, el de Peio Sánchez Rodríguez sobre Cine Espiritual, que les recomiendo vivamente.
Origen es una de esas películas que dan mucho que pensar, porque expresan estéticamente el espíritu de nuestra época (cf. Gaudium et Spes, nº 4) como Blade Runner, Matrix, Avatar y algunas más, aunque su valor estrictamente cinematográfico sea muy desigual. Pero llegan a la gente por aquello de enseñar deleitando, que decían los antiguos.
El 16 de agosto de 1815 nacía en I Becchi, en el Monferrato piamontés, San Juan Bosco. Por eso, en muchos países existe la tradición de que los salesianos hagan su primera profesión religiosa, al acabar el año de noviciado, cada 16 de agosto.
En España también. Así lo vivió ya hace unos cuantos años, exactamente 30, el que esto escribe.
Más de 450 jóvenes participantes recorren durante diez días los lugares emblemáticos en la vida de Don Bosco y María Mazzarello, fundadores de Salesianos y Salesiana (o mejor, Hijas de María Auxiliadora).
El Campobosco es un encuentro nacional para jóvenes que se celebra cada tres años. La última edición tuvo lugar en el año 2007 y, lógicamente, vuelve tres años después a celebrarse, en este año 2010, en los lugares salesianos por antonomasia de Italia. Organizado por la Pastoral Juvenil Salesiana de España y Portugal, cuenta ya con once ediciones en su historia y pretende conectar a los jóvenes de dos países con las raíces salesianas, los orígenes del carisma. En esta ocasión se cuenta con 460 participantes (algunos de ellos de Francia y Bélgica).
La expresión mística de ojos abiertos la inventó el teólogo alemán Johann Baptist Metz para describir la religiosidad que tuvo Jesús, y la que deben tener sus seguidores. Hoy día abunda, no solo entre budistas y seguidores de espiritualidades tipo New Age, lo contrario, una cierta mística de ojos cerrados, que vive feliz en los mundos de Yupi, y encima cree que toca a Dios. ¿A qué Dios?
Expresado en palabras de Metz: “Jesús no enseña una mística de ojos cerrados, sino una mística de ojos abiertos, una mística del deber incondicional de percibir el sufrimiento ajeno” (JOHANN BAPTIST METZ, Memoria passionis. Una evocación provocadora en una sociedad pluralista, Santander, Sal Terrae, 2007, p. 177).
El que esto escribe está pasando un mes de julio habitando en dos mundos muy distintos, digamos que casi paralelos. La primera quincena en un campamento con unos 100 chicos/as, un campamento en tiendas de campaña, como los de hace años. Y la segunda peleándome con textos y libros teológicos nada veraniegos, “por culpa” de una tesis que avanza en medio de los calores del verano madrileño. Mejor la primera quincena, por cierto.
El caso es que leyendo un artículo sobre la Iglesia (WOLFGANG BEINERT, El sentido de la Iglesia, en J. FEINER – M. LÖHRER (Dir.), Mysterium Salutis, vol. IV/1: La Iglesia, Madrid, Cristiandad, 1973., pp. 298-320) he encontrado un argumento que parece una respuesta a la crisis de credibilidad sacerdotal actual, pero escrita hace 40 años. Su autor, el teólogo alemán Wolfgang Beinert, habla de la kénosis de Cristo, o sea, su autovaciamiento o debilitación máxima al encarnarse, compartir lo que somos los humanos y morir en la cruz (cf. Flp 2).
Pues ya saben, uno de los grandes personajes mundiales del verano es un pulpo. En España hay quien quisiera darle el Príncipe de Asturias y en Alemania les gustaría guillotinarle. Y son más de tres o cuatro los que creen de verdad en los poderes adivinatarios del octópodo. Más allá de la simple anécdota, llama la atención la credulidad en magos, brujas, tarots y pulpos adivinos de nuestra época. Directamente proporcional al descenso de la fe, dicen algunos. Puede ser. Se cita hoy con frecuencia la frase de Chesterton: “Cuando se deja de creer en Dios, se empieza a creer en cualquier tontería”.
Es una pena que los chavales se queden en que se gana o pierde por el pulpo, y no por hacer mal o bien las cosas. Al final, queda bien echarle la culpa a alguien de los fallos, por ejemplo, al pulpo.

He leído en religiondigital y en otros medios algunas reacciones sobre las palabras del Arzobispo de Sevilla, D. Juan José Asenjo, sobre la presencia de Cristo en el sagrario y/o en las imágenes.
Sin ánimo de polemizar con nadie, he recordado unas palabras de San Juan Crisóstomo en una de sus homilías que deberíamos meditar con frecuencia. Yo siempre las releo en la fiesta del Corpus, por ejemplo.
San Juan Crisóstomo aclara que el Cuerpo de Cristo es (y está en) la Eucaristía, pero también está en los pobres. No en uno u otro, sino en ambos. Os dejo sus palabras por si a alguien le sirven hoy. A lo mejor añaden un poco de luz a la polémica citada. Espero que al menos todos podáis reconocer que su alias ("Pico de oro") se lo tenía bien merecido:
Carta a jóvenes de hoy
Me he acordado de vosotros
cada vez que he oído
en los últimos meses
hablar de la serie Perdidos.
He recordado las veces
que habéis comentado
los vaivenes de los personajes
y lo intrigados que estabais
por su desenlace.
Me llamó la atención vuestro disgusto
y decepción con su famoso final,
ése que os quedasteis a ver
hasta las 5 de la mañana.
Nos hacemos eco hoy de una nota de prensa de la Oficina de Información de Salesianos:
Madrid, 9 de junio 2010.- Ayer se celebró, en Madrid, el X aniversario de la Coordinadora Estatal de Plataformas Sociales Salesianas (CEPSS), organización creada para coordinar las entidades sociales de Salesianos y Salesianas de España que favorecen la inclusión de la infancia, juventud, familia, inmigrantes en situación de vulnerabilidad.
Estamos viviendo unos extraños tiempos, en que nos toca cerrar la celebración de un año sacerdotal que ha estado jalonado por noticias de escándalos terribles protagonizados por sacerdotes nada ejemplares. O leer a columnistas que se confiesan católicos y ponen a escurrir uno día sí y otro también a los religiosos que se dedican a la educación, con condenas al bulto, globales y sin matices.
Pues justo en este momento, es bueno hacer notar la verdad de la inmensa mayoría de sacerdotes religiosos ejemplares y entregadísismos que han trabajado durante muchos años en este campo. Este fin de semana lo veremos simbolizado en una persona concreta. Para mí ahora muy cercana, pues desde hace tres años tengo la inmensa suerte de compartir con él vida de comunidad religiosa salesiana. Un verdadero lujo.
Recogemos nota de prensa de la Oficina Salesiana de Comunicación de España:
Este lunes 24 de mayo, se celebra la fiesta litúrgica de la Virgen, bajo la advocación María Auxiliadora de los cristianos. Con este motivo, toda la Familia Salesiana española está realizando numerosos actos, en las diversas obras, para conmemorar esta fecha.
La advocación mariana de Auxilio de los Cristianos está especialmente ligada a San Juan Bosco, fundador de la Familia Salesiana, quien propagó esta devoción.
El Rector Mayor de los salesianos ha peregrinado en este año Jacobeo a la Catedral de Santiago de Compostela el pasado sábado, 15 de mayo, en el marco de la visita del noveno sucesor de Don Bosco a algunas de las presencias salesianas de Galicia, bajo el lema “Caminando juntos. Don Bosco, compañero de camino”.
La jornada comenzaba a las 12.00 h. en el monte del Gozo, donde en Rector Mayor se encontraba con algunos de los jóvenes de las presencias salesianas de Asturias, Galicia y Castilla y León. En dicho encuentro el Rector Mayor respondió abiertamente a las preguntas que le fueron haciendo los distintos jóvenes. Comentó algunos de los retos de la presencia salesiana y de la educación en Europa, la reconstrucción de las obras salesianas de Haití, la situación vocacional…
Estas líneas no pretenden condenar a nadie ni dar por cerrada ninguna cuestión. Espero que no se entiendan así. Pero sí están escritas desde la preocupación del tratar habitualmente con jóvenes que te piden opinión sobre noticias que afectan a lo central de su fe.
Reconozco que no he visto aún la película El discípulo. Espero verla para juzgar con conocimiento de causa, que es lo mínimo que se debe hacer en estos casos. Ahora bien, para lo que me propongo, me basta con analizar la única frase del cartel publicitario: “El hombre que nunca fue Dios”. ¡Vaya! De entrada, ¡qué afirmación prudente y llena de matices! El director de la película ya sabe que Jesús nunca fue Dios. “Never, never, never”, que decía un presidente de un equipo de fútbol sobre un fichaje.
Os dejo una carta a jóvenes publicada en el Boletín Salesiano de este mes de mayo:
Queridos Vanessa y Jonathan:
Seguro que seguís bien,
y llenos de alegría y vida,
pues no en vano mayo
es el centro de la primavera.
A lo mejor me lo podía callar
y no os daríais cuenta,
pero el título de este texto de hoy
no es invento mío.
Se lo he tomado prestado
a don Miguel de Unamuno,
el famoso filósofo y escritor,
que tituló uno de sus libros
Contra esto y aquello.
¿Y por qué me he acordado de él?
Pues al conocer la siguiente noticia,
que me dejó preocupado.
Siete niños norteamericanos,
tres chicos y cuatro chicas,
sufrieron agresiones físicas
en un centro educativo de California
con motivo del Día Nacional
para patear a un pelirrojo,
un movimiento creado en Facebook.
Se basaron en un capítulo
de la serie de dibujos South Park,
en que se calificaba a la gente pelirroja como malvados y desalmados.
Un chico de 14 años creó la campaña, y otros la llevaron a la práctica.
¿Nunca os habéis preguntado
qué pasará por las cabecitas
de los que insultan o pegan a otros
sólo por ser pelirrojos, o bajitos
o demasiado altos,
o por ser de un equipo rival,
o por llevar la marca equivocada
de pantalones o zapatillas?
En realidad este tipo de locuras
se basa en un instinto tan primitivo
como arraigado en la gente.
Se trata del odio o miedo
al que es distinto y diferente a nosotros.
Hoy sabemos que
en algunas culturas antiguas se mataba
a los cojos y otros minusválidos
porque creían que daban mala suerte
y su vida ofendía a los dioses,
o que en algunas aldeas de África
se sacrifica por lo mismo
a los que nacen albinos.
Es una técnica narrada
en el Antiguo Testamento.
Se echa la culpa de todo
a un chivo expiatorio
y se le hace morir.
En tiempo de Jesús
los distintos marcados
o estigmatizados eran,
por ejemplo, los leprosos.
¿Nunca os ha llamado la atención
el trato amable que Jesús tuvo con
leprosos y personas marginadas
por la sociedad de su tiempo?
Entonces los que señalaban
y condenaban a los distintos
eran sacerdotes, magos y hechiceros.
Hoy, algún descerebrado que utiliza Facebook o Tuenti.
¿Vamos progresando, no?
Me gustaría que la próxima vez que toda vuestra clase o panda de amigos
se ría de alguien por ser raro o rara
o por tener algún defecto,
os penséis dos veces a quién
estáis haciendo el juego…
Y actuéis en consecuencia.
Hace apenas dos semanas participé en una ordenación sacerdotal. Hay un momento del rito en que el nuevo sacerdote recibe de manos del obispo la patena y escucha estas palabras impresionantes y dignas de una pausada meditación:
“Considera lo que realizas
e imita lo que conmemoras,
y conforma tu vida
con el misterio de la cruz del Señor”.
Es terrible pensar en los escándalos que llevan unas semanas en boca de todos, si los ponemos en relación con esas palabras. Qué pena que tantos sacerdotes (no entro a discutir si muchos, bastantes o pocos: en cualquier caso siempre demasiados) no hayan imitado lo que conmemoran ni hayan conformado su vida con la de Cristo, sino todo lo contrario.
También escandalizan ciertas justificaciones de estos actos: "Si el fundador ha pecado gravemente, señal de que lo que ha fundado es obra de Dios". No. Difícilmente se puede construir sobre una piedra angular corrompida. Estas palabras del teólogo jesuita Bernard Sesboüé, escritas hace unso 20 años, nos pueden iluminar en este momento de crisis:
- “La Iglesia no debe olvidarlo nunca: la palabra desmentida por la conducta no tiene eficacia alguna” (B. SESBOÜÉ, Jesucristo, el único mediador, vol. II, p. 258).
- “La orden del Señor: Haced esto en recuerdo mío no puede limitarse a la reiteración de la celebración de la eucaristía. Significa en el fondo: vivid y morid en memoria mía, siguiéndome a mí, lo mismo que yo viví y morí; amaos los unos a los otros en memoria del amor que yo he manifestado por vosotros. Para que podáis hacerlo, repetid los gestos que yo he hecho y por los que seguiré estando con vosotros. La fórmula del Pontifical de las ordenaciones: Imitad lo que practicáis litúrgicamente (Imitamini quod tractatis) vale para toda la Iglesia: tiene que imitar lo que está invitando a celebrar. La celebración eucarística sería inoperante si su existencia no fuera eucarística” (p. 276).
Ahora bien, también es verdad que Sesboüé añade: “Aquí reside la diferencia fundamental entre Cristo y la Iglesia: Cristo era sin pecado, la Iglesia está hecha de pecadores convertidos, o más exactamente, de pecadores en devenir de conversión” (p. 277). Precisamente por eso es tiempo de pedir perdón, de limpiar a fondo, de reconocer la verdad y poner los medios para que no vuelva a pasar lo que ha sucedido. Es tiempo de trabajar para que la conducta de los ministros no desmienta el evangelio predicado y vivido. En esa coherencia recuperada nos va la vida.
Haciéndonos eco de la amable sugerencia de un participante en el blog, reproducimos la carta circular del Cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, publicada ayer con motivo del 125 aniversario de la llegada de los Salesianos a Barcelona, en concreto a Sarriá.
Hoy, sábado 10 de abril, a las 17 horas en la Parroquia San Juan Bosco, en la Obra de Salesianos del Paseo de Extremadura de madrid, el joven salesiano Sergio Huerta será ordenado sacerdote, y Sergio Oter y Guzmán Pérez, diáconos. Estos tres jóvenes salesianos serán ordenados como sacerdote y diáconos por Monseñor César Franco, obispo auxiliar de Madrid.
¡Feliz Pascua 2010 de Resurrección del Señor!
En este año más que en otros, sería oportuno que nos diésemos el saludo pascual al estilo eslavo:
¡Verdaderamentre ha resucitado el Señor!
Ese adverbio "verdaderamente", según expresión tomada del evangelio de Lucas, transmite una fuerza y esperanza que hoy necesitamos, para nosotros y para el resto del mundo.
En el Patio Salesiano la Pascua tiene un sabor especial. Un 12 de abril de 1846, domingo de Pascua, tras 4 años trasplantando a sus cientos de muchachos pobres de un rincón a otro del barrio turinés de Valdocco, Don Bosco pudo inaugurar la llamada Capilla Pinardi. Así comienza a tener una sede estable el “Oratorio San Fco de Sales”. Es el origen, el Belén de la obra salesiana. No podía elegirse un día mejor, pues para aquellos jóvenes sin futuro, tan excluidos por aquella sociedad, comenzaba una verdadera Resurrección.
Actualmente la Capilla está dedicada a Cristo Resucitado para conmemorar aquel domingo de Pascua de 1846. También era domingo de Pascua, un 1 de abril de 1934, cuando fue canonizado Don Bosco.
Por todo esto, el templo edificado en su lugar de nacimiento, llamado hoy Colle Don Bosco, está presidido por el Cristo Resucitado que podéis contemplar en la imagen que acompaña este texto.
Es tiempo de Resurrección, de Vida, de Alegría: es el centro del mensaje cristiano, que hizo vibrar a Don Bosco y a los que quieren vivir según su estilo de seguidor de Jesús en favor de los jóvenes.
¡¡Feliz Pascua!!
El sábado santo es el día del gran silencio en la liturga cristiana. El día del resposo de Cristo, del dolor por la cruz, pero también de la expectativa esperanzada. Ese es el contexto del siguiente poema:
¿SILENCIO DE DIOS?
Me dices que Dios calla,
que le has llamado en la noche,
que le has buscado en la angustia
y no se te ha presentado.
¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
Muchos se espantaron de él,
porque, desfigurado, no parecía hombre,
ni tenía aspecto humano (Is 52,13)
Dicen que fue un gran grito:
“¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?
Tantos hombres lo han preguntado,
tantos hoy lo repiten…
Y sentir que ese grito se eleva,
recorre los espacios y las estrellas,
y que sólo el eco responde.
Y después… ¡nada! ¡Silencio!
Tener la oscura impresión
De que Dios es un punto, no un amigo,
insensible a los gritos y lloros.
Si lo hace por y con alguien
un hombre puede resistir
el ser torturado, golpeado, humillado…
Pero, ¿y si es abandonado?
No hay nada peor
que el que nos muerda la soledad,
pero la soledad radical, total…
cuando parece que el Único que no falla
tampoco “está ahí”;
cuando no hay ni fuerza
para rebelarse y renegar,
sino que sólo queda dudar,
el silencio y el dudar…
Estar solo y no saber
si alguna vez esa cadena
se puede llegar a quebrar.
Y a pesar de silencio
tener que caminar,
avanzar en las tinieblas,
sin saber casi por qué.
Pero, ¿tendría más sentido
pararse o volver atrás?
Es como andar por un túnel oscuro
sin saber si al final
habrá una salida a la luz,
sin saber siquiera si habrá un final.
Y confiar en que el Dios callado
al fin hablará,
que el que por todos fue abandonado
a ti no te abandonará.

¿TODO VA BIEN?
Cuando un inocente muere,
cuando a alguien se le arranca de la vida
sin haberlo merecido
-¿es que alguien lo merece…?-
nos parece que se abre una brecha
que por un momento hace añicos
nuestra consolidada confianza
en que “todo va bien”.
El sistema en que vivimos
es garantía de lo bueno.
Lo de la muerte de Jesús
fue cosa de aquellos tiempos.
Hoy somos civilizados,
y sólo el que se sale de los cauces
-¡él se lo ha buscado!-
puede llegar a morir.
Si muere un delincuente
a la vuelta de cualquier esquina,
o en el patio de una cárcel,
aunque tenga sólo 18 años…
¡él se lo ha buscado!
Si muere aquel drogadicto
tirado en la calle,
que nunca encontró a nadie,
que siempre estuvo solo…
¡él se lo ha buscado!
Si muere ese cristiano
en El Salvador o en Paskistán,
que eligió no callar,
que no pactó con la prudencia…
¡él se lo ha buscado!
Y en el fondo pensamos
que de modo parecido Jesús,
que no fue diplomático,
y no aprobó el sistema que “iba bien”…
¡también Él se lo buscó!
Os dejo algún poema escrito en una Semana Santa de hace ya años...
Va hoy el primero.
DAR LA PROPIA VIDA
Ya está, Jesús, ya has muerto.
Ya no hay nada que hacer.
Todos esperábamos
que alguien te convenciera,
o que Pilato te perdonase,
o que “los buenos” te rescataran…
pero no, esto ha acabado mal.
Recuerdo que estaba en el noviciado salesiano de Mohernando (Guadalajara) cuando un 24 de marzo de 1980 asesinaron a Mons. Romero.
A todos nos impresionó el hecho, y todavía recordamos aquella portada de ABC con el obispo muerto (martirizado, sí), a los pies del altar. Cuantos más años pasan y más destacan algunos anti-ejemplos eclesiales que están en boca de todos, más valoro la figura de Mons. Romero.
Por eso hoy quiero recordar el texto que cerraba un libro-mosaico sobre él. El fragmento se titulaba "Han pasado los años". Y habla por sí solo. Y sí que han pasado los años, ya 30...
Hoy he releído un texto interesante, que invitaba hace unos 40 años a recuperar y retomar el viejo lema medieval: Ecclesia semper reformanda, o sea, la Iglesia debe estar en continua reforma. A los que no les gustan los cambios les invitaría a que empiecen por leer el nombre del autor del texto, porque puede que se lleven una sopresa.
“¿Quién podría poner en duda que también hoy se da en la Iglesia el peligro del fariseísmo y del qumranismo? ¿No ha intentado efectivamente la Iglesia, en el movimiento que se hizo particularmente claro desde Pío IX, salirse del mundo para construirse su propio mundillo aparte, quitándose así en gran parte la posibilidad de ser sal de la tierra y luz del mundo? El amurallamiento del propio mundillo, que ya ha durado bastante, no puede salvar a la Iglesia, ni conviene a una Iglesia cuyo Señor murió fuera de las puertas de la ciudad como recalca la carta a los Hebreos, para añadir: “Salgamos, pues, hacia él delante del campamento y llevemos con él su ignominia” (Heb 13, 12 s). “Afuera”, delante de las puertas custodiadas de la ciudad y del santuario, está el lugar de la Iglesia que quiera seguir al Señor crucificado.
Estos días se ha hablado del fallecimiento del genial escritor castellano Miguel Delibes. En algún blog de Religión Digital ha habido posts interesante sobre él. Por ejemplo, recuerdo haber leído con provecho uno de Carmen Bellver. Deseo que se haya cumplido el deseo que expresaba Delibes en una entrevista relativamente reciente: encontrarse al fin con Cristo al doblar la última curva del camino.
Delibes nos ha dejado grandes testimonios cristianos sobre algunos de los temas que más preocupan ahora a la Iglesia española. Ahí queda su vivencia del matrimonio y de su enamoramiento y ejemplar cariño hacia su esposa, expresado genialmente en “Señora de rojo sobre fondo gris”. Hoy quiero recordar otro: su postura hacia el aborto. Por eso recojo un famoso artículo que publicó. Me parece muy interesante por el modo de razonar. Delibes no acude a razonamientos de escolástica medieval que serán muy correctos, pero no dicen nada a nuestros comtemporáneos. No, él argumenta desde el paradigma del progresismo, y hace ver que el aborto es más bien bastante antiprogresista, porque no nos pone del lado de las víctimas. Nos vendría bien refrescar aquí lo que han dicho sobre las víctimas y los verdugos Walter Benjamin, Johannes Baptist Metz o, más recientemente, Reyes Mate y Jon Sobrino.
Os dejo un comentario sobre el evangelio del Cuarto Domingo de Cuaresma (próximo 14 de marzo). Se trata del pasaje de Lucas sobre el Hijo Pródigo.
El comentario está escrito por Mar Galcerán, profesora de las Escuelas Universitarias de Trabajo Social y Educación Social Pere Tarrés de la Universidad Ramon Llull, de Barcelona. Ella trabaja en Pastoral Universitaria y desde hace años escribe breves comentarios a textos de adviento o cuaresma. A mí siempre me ayudan y por eso hoy he querido reproducir éste.
Cartas a jóvenes (2)
Queridos Vanessa y Jonathan:
Espero que sigáis bien desde la última vez que os escribí,
hace dos meses.
Cuando tenía vuestra edad,
triunfaba una canción de Mecano
que sonaba en la radio a todas horas.
No la descargábamos de Internet
porque entonces no había.
Hablaba de un chico que se encerraba
en su habitación durante horas y horas,
“sin saber qué hacer”,
y así “se pasaba el tiempo: perdido en su habitación”.
Hace tiempo comenté la novela, llevada al cine, “Juntos, nada más”, de la escritora francesa Anna Gavalda. Hoy os recomiendo otra obra de la misma autora: El consuelo, Barcelona, Seix Barral, 2008.
Los dos me parecen libros que ayudan a pensar y sobre todo animan a vivir. Me refiero a vivir en el sentido de aquella frase de Oscar Wilde: “Vivir, lo que se dice vivir, es algo que hacen muy pocos; la mayoría se limita a existir”. Captar eso es un primer paso para entender esta otra frase: “Yo he venido para que todos tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10,10).
El pasado jueves, 18 de febrero, el ya ex-secretario general de la FERE, Manuel de Castro, ingresaba en la Orden de Alfonso X el Sabio, distinción honorífica importante concedida por el Consejo de Ministros. Acerca de dicho premio, en diversos medios de información educativa y religiosa se han hecho semblanzas y juicios sobre el personaje, es decir: sobre Manuel de Castro durante sus ocho años en el cargo mencionado.
Soy de los que piensan que su labor ha sido muy buena y ejemplar en fondo y forma; pero comprendo perfectamente a los que desde determinadas concepciones ideológicas disienten de mi juicio y son críticos con la gestión. Están en su derecho. ¿Y qué gestión, en la sociedad o en la Iglesia, contenta al 100% de personas? No es mi intención, pues, hablar hoy sobre el personaje, sino sobre la persona. Porque creo que muchos juzgan a una persona, sin haber tratado nunca con ella, sólo por algunos retazos que perciben en el personaje. Pasa en el caso de Manuel de Castro, y en otros muchos.
Me resulta enormemente grato reproducir una carta difundida por la Oficina de Prensa de los Salesianos de Madrid. Manuel Rupérez, de la ONG salesiana Jóvenes y Desarrollo, es un joven voluntario salesiano que está trabajando en Barahona, República Dominicana, desde octubre de 2009. Desde este centro están siguiendo la situación de la cercana Haití. En esta carta nos ofrece su reflexión ante lo ocurrido y cómo están trabajando desde allí.
Y me resulta muy grato difundir estas líneas de Manuel porque parece que fue ayer cuando le di clase cuatro años seguidos en los Salesianos de Atocha, a principios de los 90. Hace menos, unos cinco años, nos encontramos por la calle Princesa de Madrid, y me preguntó qué había que hacer para ir como voluntario a alguna obra de misiones salesianas. El resto es fácil de deducir. ¿Quién dice que Dios no sigue llamando a jóvenes y moviéndoles en favor de sus hermanos pobres? Desde aquí, ¡mucho ánimo, Manuel! Puedes estar bien seguro de que has elegido la mejor parte.
"Me llamo Manuel Rupérez y soy un antiguo alumno de los Salesianos de Atocha que, desde hace algo más de cuatro meses, se encuentra como voluntario en Barahona, República Dominicana. Estoy aquí gracias a la Fundación Jóvenes y Desarrollo, que me ha permitido tener una experiencia de voluntariado por un año.
Sin ningún mérito personal, ha querido la Providencia que mi trabajo y mi presencia resulten de interés, ya que ahora el mundo tiene sus ojos puestos en Haití y en cuantos vivimos de cerca aquella realidad. Digo sin mérito personal porque ni he resultado directamente afectado, ni trabajo directamente sobre el terreno. Sin embargo, es cierto que la proximidad geográfica y de fraternidad de la comunidad salesiana de Barahona con los salesianos de Puerto Príncipe me permite ser testigo de algunos acontecimientos y de algunas respuestas.
Ahora intento pensar desde tres ópticas: el trabajo que realizo en Barahona como voluntario; la situación de las comunidades salesianas en Puerto Príncipe y la población a la que atienden; Madrid, el lugar de donde vengo, la realidad en la que siempre he vivido instalado.
Como voluntario de Jóvenes y Desarrollo participo en las actividades de la ONG local Fundación Sur Joven, que trabaja en favor de los jóvenes de los barrios más pobres de Barahona, capital de una región donde todos los índices de desarrollo humano están por debajo de la media del país. Tratamos de promover el compromiso social y pastoral de los adolescentes y reforzar su formación escolar y profesional. Intento ayudar al personal en el fortalecimiento institucional de la organización y además, colaboro como animador en uno de los tres oratorios de la parroquia.
En el trabajo diario hay enormes dificultades para cumplir con esos objetivos que tan bellamente quedan en el papel. Las condiciones prolongadas de pobreza extrema y otros factores sociales han generado una mentalidad en la población contra la que hay que invertir muchos esfuerzos y esperar pocos frutos a corto plazo. Diariamente hay que evitar moverse en el paternalismo y la dependencia institucional. Diariamente hay que motivar la participación, reforzar la autoestima y buscar la manera de que una pobre educación y una precariedad material no estanquen el desarrollo integral de los niños y adolescentes.
En cuanto a nuestra participación en las labores de ayuda al pueblo haitiano, quiero recalcar la excelente labor que el pueblo dominicano está realizando, poco reconocida en los medios internacionales. Desde el punto de vista salesiano, están siendo la Inspectoría de las Antillas, desde Santo Domingo, y comunidades como La Vega o Barahona, quienes apoyan continuamente a los salesianos de Puerto Príncipe.
En nuestro caso, hemos buscado varios puntos de acopio, hemos acompañado a otras delegaciones inspectoriales en varios de los viajes a Haití y hemos servido de punto de encuentro o de parada para otros salesianos que deseaban llegar o regresar a Haití. Por todo esto, me siento muy feliz de compartir fatigas y alegrías con los cuatro salesianos que forman la comunidad de Barahona: Ángel Sánchez, Cristian Then, Gabriel Almonte y Emilio Torres.
Finalmente pienso en la vida que, por unos meses, he dejado atrás en Madrid. Mi experiencia como voluntario en Barahona habrá alcanzado los objetivos que nos propusimos en Jóvenes y Desarrollo si además de ser una oportunidad de crecimiento personal, la sensibilidad que uno adquiere aquí hacia la transformación de la sociedad en favor de los más pobres se materializa en un compromiso, ya sea multiplicando esa sensibilidad en mi entorno, ya sea dando un giro a mi orientación profesional y –aún más- vocacional.
Quiero terminar con una pequeña reflexión que es una llamada a la esperanza que nosotros sentimos aquí con fuerza. La reconstrucción de Puerto Príncipe va a ser una labor de muchos años y me consta que los salesianos en España van a tener un papel muy importante. Nos hará falta conservar por varios años (como en muchos ámbitos de la cooperación internacional) el espíritu de solidaridad y de compromiso –con el pueblo haitiano, en este caso-, pero no puede hacerse con lástima o desde la impotencia. La verdadera compasión, para generar una solidaridad efectiva, tiene que tener por horizonte la esperanza, ésa que encarna Cristo Resucitado abriendo sus brazos al mundo”.
Me ha hecho pensar esta noticia de hace unos días, que quizá haya pasado desapercibida para muchos. No está mal que digamos también cosas buenas de las nuevas tecnologías, ¿no?
Leí la noticia en la página Elmundo.es del miércoles, 03/02/2010:
Una webcam le salva la vida en medio del helado Mar del Norte
Quería tomar unas fotografías de la puesta de sol y la noche le cayó encima. Encima en un lugar inhóspito, en medio del helado Mar del Norte, Alemania. Perdido en St. Peter-Ording, logró ser rescatado porque alguien le vio.
Aquella noche, en su casita Westerwald, en el centro oeste de Alemania, una mujer decidió entrar en su ordenador y ver, a través de una webcam, las bellas imágenes de la inhóspita playa de St. Peter-Ording. La playa estaba helada. Pero, contra todo pronóstico, no estaba desierta.
El hombre perdido pidió ayuda con una bengala. La mujer casera vio la luz y alertó a la policía. La webcam instalada en la playas obró el 'milagro' y nuestro fotógrafo se salvó gracias a un grito proclamado a 500 kilómetros de distancia.
"No podía encontrar la costa porque se había cubierto de nieve", relata Kristin Stielow, portavoz de la policía, "ha salido bien de la situación, pero podía haber muerto de frío, sufrir una herida provocada por el hielo".
Me alegro mucho de la inmensa suerte del fotógrafo alemán. Pero, a la vez, no he podido dejar de preguntarme por las señales que nos llegan segundo a segundo de la webcam de la realidad. Cuántas personas nos gritan y nos envían esas señales de socorro, y nos pasan desapercibidas en medio del ruuido de fondo cotidiano. Cuánto sufrimiento al que ponemos sordina. Y qué poco sensibles a lo que va pasando a nuestro lado. Cuántos jóvenes, por ejemplo, que van a pagar la crisis actual viendo seriamente comprometidos su futuro y su felicidad. Y que tendrán que oír una nueva versión del "mal de muchos...". Total, no eres tú solo/a, hay otros cuatro millones...
Y eso por no hablar de otras señales de S.O.S. más profundas: las del vacío existencial, las del tirar por la calle del medio y perderse en malos rollos, la de no encontrar al Dios de la Vida por los malos ejemplos de algunos de sus seguidores...
Hoy he sabido que el Buen Samaritano puede estar delante de un ordenador, a 500 km. del herido del camino. Eso sí: con tal que, como aquel de hace 2000 años, sepa leer y atender las señales de S.O.S.
Carta a jóvenes de hoy
Levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación (Lc 21, 28)
Queridos Vanessa y Jonathan:
Bueno, aunque empecemos mal,
tengo que confesar
que acabo de inventar
vuestros nombres.
¿Sabéis por qué?
Porque cuando yo tenía
vuestra edad (17 años)
nadie se llamaba así.
Es un signo de que todo
ha cambiado mucho desde entonces.
Hoy, 31 de enero, celebramos la fiesta de San Juan Bosco. Felicitamos a todos la Familia Salsiana y a los admiradores/as del santo de los jóvenes.
Hoy hemos querido rescatar un texto de la mejor obra de Don Bosco,la más fresca: Las Memorias del Oratorio. Aún hoy emociona leer cómo aquel joven sacerdote, a sus 26 años, sabe ver dónde otros no ven, sabe preguntarse lo que otros no se preguntan, y sabe ofrecer soluciones creativas a los que nadie quería a su lado.
Las obras de los salesianos multiplican las iniciativas entre los jóvenes para ayudar a los damnificados por el terremoto de Haití. Presentamos un resumen de actividades solidarias con Haití puestas en marcha estos días, sólo en la Inspectoría o Provincia de Madrid. En las demás hay actividades semejantes. Esperamos que los detalles y las diversas posibilidades expuestas os sirvan en otros ambientes de Iglesia.
Madrid, 27 enero 2010.- EL terremoto de Haití ha provocado una sacudida de solidaridad entre las obras salesianas de la Inspectoría de Madrid. Desde el primer momento, tanto la Inspectoría como las comunidades salesianas aportaron ayuda económica para hacer frente a las primeras necesidades. Toda la ayuda se está canalizando a través de Misiones Salesianas, que está en contacto con los salesianos de Haití y otras estructuras de la Congregación con capacidad para hacer llegar la ayuda a los más necesitados.
“En sus rostros he visto la dignidad en el sufrimiento”
Carta de Sor Elizabeth Corsino, salesiana de República Dominicana que ha visitado a las salesianas en Puerto Príncipe.
Barahona (República Dominicana). Sufrimiento, solidaridad y dignidad, es cuanto surge de la narración de Sor Elizabeth Corsino, Hija de María Auxiliadora (FMA) y directora de la comunidad de Barahona en República Dominicana que, junto a Sor Angela Michelon, ha ido a Puerto Príncipe en los días pasados. Llegadas a la capital haitiana, el escenario que se ha abierto ante su mirada era de veras dramático. Han llegado a la casa de las Hermanas y han visto que estaban preparando la comida para la gente y para las niñas que les han sido confiadas.
Transcribimos una nota de prensa de Salesianos de España:
· Se eleva a 500 el número de chicos desaparecidos bajo los escombros del Centro Don Bosco de Puerto Príncipe.
· “En sus rostros he visto la dignidad en el sufrimiento”, escribe Sor Elizabeth Corsino, salesiana de República Dominicana, que ha podido entrar en Puerto Príncipe.
Madrid, 16 enero 2010.- Siguen llegando a cuenta gotas noticias desde Haití. La noticia más trágica es la muerte de los alumnos salesianos del centro Don Bosco de Puerto Príncipe. Después de una primera estimación, que hablada de más de 200 muchachos y jóvenes debajo de los escombros con algunos de los educadores, en los últimos momentos se calcula que son cerca de 500. La unidad de Crisis de la ONU ha confirmado una comunicación con la Policía de Haití que, no obstante, continúan en la búsqueda por si pudieran encontrar todavía algún sobreviviente.
En una breve y dramática comunicación el padre Sylvain traza el escenario de la situación a pocas horas del terremoto que ha golpeado Haití ayer en la tarde, 4.30 hora local, con un movimiento de magnitud 7.0.
En la carta habla sólo de cómo ha afectado el terremoto a las comunidades salesianas y su obra... pequeño ejemplo de lo sufrido por toda la población.
"Queridos hermanos, gracias por vuestra preocupación y solidaridad.
La obra de Puerto Príncipe, Enam y las presencias limítrofes del instituto “San Juan Bosco”, como la obra de las pequeñas escuelas del padre Bonhem, confiadas a los Salesianos, y las “Lakay”, han sido las más afectadas de toda la ciudad. Los Salesianos de la obra están heridos.
El señor Sanón (saleisano de 85 años) ha encontrado la muerte bajo los escombros, desgraciadamente, debajo de esos están todavía sepultados más de 200 alumnos.
La casa Inspectorial y la obra de Fleuriot, las dos en Puerto Príncipe, han sido gravemente lesionadas; dos jóvenes salesianos en formación que estaban en la universidad resultan todavía desaparecidos.
En la obra de Carrefour-Thorland una parte de la casa y el centro de acogida se han caído, los salesianos están a salvo. En Gressier se han caído las aulas escolares.
En Petion-Ville los edificios han sufrido daños y graves agrietamientos. Don Harold Bernard ha sido sacado de los escombros con vida.
“Es una situación muy difícil”, concluye el padre Ducange Sylvain. Los esfuerzos de los socorristas y de los mismos salesianos se están concentrando en poder sacar debajo de los escombros a los sobrevivientes, de modo particular los más de 200 alumnos de Puerto Príncipe Enam.
Mons. Joseph Serge Miot, Arzobispo de Puerto Príncipe, ha muerto bajo los escombros..."
Hasta aquí la carta. A lo largo del día se han ido acumulando noticias de Haití, unas sobre otra. A cual más desalentadora. Son llamativas nuestras reacciones:
- Los salesianos hablamos de los salesianos muertos o desaparecidos, y de los chicos de sus obras.
- Los católicos en general, de la muerte del Arzobispo de la capital de Haiti.
- El ministro de Asuntos Exteriores se muestra preocupado por los 4 españoles desaparecidos entre las 100.000 víctimas.
- Un medio de comunicación religioso, como esta plataforma, destaca desde el principio del día el papel de Cáritas y Manos Unidas.
- Un periódico típicamente "poco cristiano" -dejémoslo ahí- pone mucho cuidado en ocultar en su página web el nº de cuenta de Cáritas o Manos Unidas, que lo progre es sólo ingresar el donativo a Cruz Roja y Médicos sin Fronteras.
- Y un ayuntamiento, en medio de toda esta tragedia, preocupado en negar el empadronamiento a los sin papeles...
- Además, en pocos días aparecerán los típicos artículos de los intelectuales oficiales, que buscarán resposabilidades metafísicas a la tragedia, pero no moverán un dedo por ayudar a aquellas personas...
En fin , ¡cómo somos! ¿Cuándo nos daremos cuenta de que somos todos iguales, humanos, ni de un color ni de otro? Como decía aquel poeta: "Cuando suenen las campanas, nunca preguntes por quién doblan... pues doblan por tu propia alma: y es que ningún hombre es una isla, todos formamos el mismo continente".
Hoy las campanas doblan por más de 100.000 hermanos de un país muy pobre. Ojalá cuenten con tu oración y con tu generosa ayuda material. Y que nuestro dolor y solidaridad sean permanentes, y no sólo una pose.
Los primeros cristianos, según Hechos de los Apóstoles, evangelizaban a base de decir: "Ven y verás". Y los que iban decían: "Mirad, cómo se aman..."
Aunque entonces no todo fue tan color de rosa, los que trabajan en la pastoral con jóvenes saben que la dificultad más seria de los grupos juveniles cristianos es el paso o integración en la comunidad cristiana adulta, normalmente la parroquia. Muchos jóvenes cristianos quedan sorprendidos de lo que ven y terminan comentando: "Mirad qué poco se aman", "mirad qué divididos", "mirad qué modelos más opuestos..."
Todo cambiaría si se cumplieran estos deseos escritos hace siete años por... ¿quién? ¿Podrían adivinar los lectores qué famoso teólogo esperaba y deseaba un clima eclesial de más caridad, más radicalidad evangélica en nombre de Jesús, más participación y corresponsabilidad, más amistad y comunicación, más servicialidad, más estima y acogida, más colaboracion cordial, más valoracion de las legítimas dievrsidades..., en definitiva, más comunión? He aqui sus palabras textuales, pueden leerlas y ¡adivinen de quién son!:
Lunes, 13 de febrero
Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Isabel Gómez Acebo
Francisco Margallo
Urbano Sánchez García
Rodrigo del Pozo Fernández
JC Rodríguez, A Eisman