Editado por

Obispos españolesObispos españoles

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Destellos de luz del Señor Resucitado

Permalink 29.03.08 @ 11:51:02. Archivado en Arzobispos españoles

Uno de los destellos de Luz del Señor Resucitado es la oración y si tuviera que decir lo que es la oración para mi tendría que remontarme a la niñez, en la que aprendí a amar a Jesucristo. Nunca olvidaré las enseñanzas, de modo especial, de mi querida madre. Su labor fundamental fue la de infundirme dos cosas: el amor a Dios a través de la Virgen María y el amor a la Iglesia.

Los momentos claves de estos dos amores, fundidos en uno, eran la novena que hacíamos junto a nuestra madre sus hijos en el mes de junio y en el período de vacaciones. Por la mañana salíamos hacia la Ermita de la Virgen de Viyuela, que es la advocación de la Virgen de mi pueblo, y por el camino rezábamos el rosario. Durante el trayecto, no más de dos kilómetros, recogíamos espigas de trigo o cebada que habían caído de las galeras de los carros que iban hacia el lugar de la trilla; estas espigas servían para poder alimentar a las gallinas y animales de nuestra pequeña granja. Cuando llegábamos a la Ermita nos poníamos a los pies de la imagen de la Virgen y rezábamos la Salve y estoy seguro de que a sus pies nació mi vocación.

A los once años fui al Seminario. Un día, tímidamente, dije a la madre (mi padre escuchaba en silencio): “Quiero ser sacerdote”. Ella me respondió: “Me parece muy bien, pero no olvides que es una vocación, es decir, que tienes que sentir que Dios te llama. Si eres trabajador y un buen amigo de Jesús, serás feliz. La mejor herencia que os podemos dejar (mis padres eran pobres) es una buena formación y que seáis buenos cristianos”.

Así nació mi vocación, mejor dicho, así me sentí llamado por Dios. Desde pequeño iba con mi padre a tocar las campanas de la torre de la iglesia de mi pueblo, (él era el ‘campanero’ del pueblo) y como había que pasar a través del Templo siempre me entretenía a hablar con Jesús ante el Sagrario. Desde entonces no he dejado ni un día de estar a su lado. En el Seminario nos infundían mucho el sentido y espíritu de la oración y mi modo de rezar era estar tiempo hablando con Jesús delante del Sagrario. No me hablaba pero sentía su calor de amigo; no jugaba pero me entretenía; no comía pero me sentía saciado… Eran momentos intensos de amistad con el mejor Amigo.

A medida que he ido creciendo en edad, más he necesitado de su fuerza amorosa y en cada momento el encuentro con Él ha sido un mayor empeño y compromiso para entregarme a los demás. Sin Cristo me es imposible amar al hermano o perdonar. Ahora comprendo el drama que debe sufrir quien no tiene el don de la fe; sin amor de Dios mi vida sería un desierto vacío y seco, con Él me siento realizado.

Tanto en mi vida sacerdotal como ahora siendo Obispo no hallo mejor consuelo que cuando estoy con mi Amigo del alma. Nada hay comparable a este amor. Muchas noches encuentro el descanso al lado de Él y nadie puede arrebatarme lo que me alivia y enseña como Maestro. Su amor mostrado en la Cruz hace una mella especial en mi vida. Ya no puedo prescindir, a pesar de mi fragilidad, de su amor; es más que el aire en mis pulmones, más cercano que mi misma persona y más fuerte que mis propios impulsos. Cuando celebro la Eucaristía no sólo me siento regenerado sino renovado y cuando le recibo siento la misma sensación que el día de mi primera comunión. Aquel día encontré el único sentido en mi vida, fue tan grande el Amor que invadió mi interior que le pedí que nunca me abandonara y lo ha cumplido.

He pasado por momentos gozosos, los más, pero también dolorosos y siempre le he tenido a mi lado y me ha mostrado que su amor es más fuerte que el sufrimiento y la enfermedad. La oración se ha convertido en un arranque para vivir embelesado en Él. En cada paso, cada momento y cada circunstancia no puedo prescindir de Él. Nunca me deja en la estacada y siempre me anima con su voz imperceptible y suave, una voz más fuerte que mis propios gritos.

Y si alguna vez me dejo llevar por las consolaciones, Él me saca de mí para entregarme a los demás. Recuerdo que un día estaba aplanado y dolorido por una circunstancia adversa; me fui a la oración delante del Sagrario buscando consolación pero sentí que el Señor me invitaba a mirar los sufrimientos de mis feligreses y a que dedicara un tiempo a consolar a una familia que estaba sufriendo mucho; visité a la familia y procuré ocuparme de sus necesidades; después, cuando volví a la oración encontré la consolación. Comprendí que la oración no es una autocomplacencia sino una dinámica de amor a Dios y al prójimo.

Ahora, como Obispo, comprendo mejor que debo ser el primero en amar y no ir buscando, como un mendigo, la complacencia, el aplauso y la gloria personal sino el amor a los demás como expresión de la búsqueda constante del amor de Dios y para que Él sea glorificado, amado y adorado. La oración es el alimento de mi vida que me lleva a ser más propiedad de Dios que pertenencia de mi mismo. Sólo desde aquí encuentro la auténtica libertad y felicidad.

Francisco Pérez González
Arzobispo de Pamplona-Tudela y Director de Obras Misionales Pontificias en España


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

Obscenity una muestra fotográfica que no es arte

Carmen Bellver

No más mentiras

No más mentiras

Las viudas “políticas” y la ley del embudo

Antonio García Fuentes

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

La matanza de los pobres 5

Francisco Margallo

In itinere

In itinere

El Opus Se Confiesa

Antonio Aradillas

Aeterna Christi Munera

Aeterna Christi Munera

Bach en el 7º Domingo del Tiempo Ordinario

Jose Gallardo Alberni

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Miembro de la Iglesia. Puntos de oración 19-2-12

Josemari Lorenzo Amelibia

Audiovisual Legal

Audiovisual Legal

Licencias FM Navarra: Las fases del Concurso público

Jaime Rodriguez

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

CREO EN DIOS CREADOR

Francisco Baena Calvo

Poemas

Poemas

Periodista Digital

José Pómez

La hora de la verdad

La hora de la verdad

Mi disfraz para esta noche

Miguel Ángel Malavia

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Chesterton, al rescate de Israel urgente (coloquio próximo en el CEU)

Juan Fernandez Krohn

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

Novell da la campanada

José Manuel Vidal

Blog del Padre Fortea

Blog del Padre Fortea

Más cardenales

Padre Fortea

Cafemigao

Cafemigao

Alertan de un virus que copia y roba las claves que se teclean en el cajero automático

Andrés Alfaro

Un blog desde Asturias

Un blog desde Asturias

Los empresarios insatisfechos con la reforma laboral

Avelino Vallina

Cine Digital

Cine Digital

Atticus-444

Protestantes

Protestantes

Kevin Costner y Aretha Franklin, en el funeral de Whitney Houston

Pedro Tarquis

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

El hombre que siente encuentra a Dios. Dicen.

Asoc. Humanismo sin Credos

Amistad Europea Universitaria

Amistad Europea Universitaria

Amenazas de la crisis sistémica

Salvador García Bardón

Punto de vista

Punto de vista

Dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre

Vicente Torres

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias