La banda sonora de la película West Side Story, es decir, la versión del musical interpretada por Natalie Wood, Richard Beymer, Russ Tamblyn, Rita Moreno y George Chakiris, con John Green a la batuta, es el álbum que más semanas (cincuenta y cuatro) ha permanecido en el número uno de las listas de ventas a lo largo de la historia. Fue el disco más vendido de los 60 en los Estados Unidos y ganó un premio Grammy. No faltan motivos que justifiquen su inmensa popularidad. La genial partitura es una de las piezas clave del impacto de la película, subrayando y matizando las emociones involucradas en cada escena de forma absolutamente magistral. La inagotable paleta sonora de Bernstein, que se mueve desde el pop hasta la música clásica, pasando por el jazz, el flamenco o los ritmos caribeños con asombrosa naturalidad, contribuye a reforzar la universalidad de la narración. "Jet Song", "America", "Tonight", "Maria" o "I Feel Pretty" son clásicos inolvidables del género.
Aunque forjó su leyenda como compositor durante la década de los 60 de la mano del director Sergio Leone y su nombre quedará por siempre identificado con el spaghetti Western (al fin y al cabo, la etapa a la que pertenecen la mayoría de sus mejores trabajos), en los años 70 Ennio Morricone comenzó a trabajar por todo el mundo con otros muchos directores para los que creó algunas de las partituras más innovadoras e imaginativas del cine. Sin embargo, no fue hasta 1986, con la nominación al Oscar por La Misión, cuando su carrera comenzó a disfrutar de auténtico éxito comercial.
El pasado 29 de marzo moría, a los 84 años, Maurice Jarre, uno de los grandes compositores de los años 60 y 70. Aunque últimamente renegaba de la "tacañería artística" de Hollywood, en aquellos años protagonizó algunos de los mayores éxitos de la industria. La ganadora de un Oscar, Doctor Zhivago, una de las bandas sonoras más vendidas, es su momento de máxima inspiración. A pesar de que disfrutó de muy poco tiempo para escribir la partitura, dio en el clavo con el célebre "tema de Lara" (al parecer compuesto en unos minutos en la habitación de un hotel).
La primera obra maestra del director Baz Luhrmann, toda una revelación para el género del musical, narra las desventuras de un joven escritor en la bohemia parisina de finales del XIX. De la mano del mismísimo Toulouse-Lautrec, Christian se introducirá en el ambiente del Molino Rojo, una vorágine de sexo, drogas, música y cancán.
La fantástica banda sonora hace del "todo vale" su credo, consiguiendo un efecto dramático especular que, si bien se diluye en gran medida sin el apoyo de las imágenes, conduce al oyente por multitud de temas clásicos del rock y algunos de los mejores ejemplos de la música de hoy mismo, con total naturalidad. Entre los músicos que han colaborado en la producción se cuentan algunos big names como Beck, Bono, Timbaland, David Bowie o Fatboy Slim.
Los platos fuertes del set se encuentran en la interpretación conjunta de Christina Aguilera, Lil' Kim, Pink y Mya del original de Patti Labelle "Lady Marmalade", la sorprendente "Because We Can", la grandilocuente reconstrucción del clásico de Elton Jhon "Your Song" (a cargo de un excelente Ewan McGregor) y la imponente balada "Come What it May", cantada a dos voces por McGregor y Nicole Kidman. Otras curiosidades "ocultas" a lo largo de de los 63 minutos del disco son la versión del "Children of the Revolution" de Marc Bolan escrita por Bono y la gran interpretación que hace Beck del "Diamond Dogs" de Bowie.
Basada en la experiencia personal de su guionista y director Cameron Crowe (fue colaborador habitual de la revista Rolling Stone cuando todavía cursaba el instituto), Casi famosos cuenta la historia de un intrépido quinceañero metido a reportero durante la gira de una (ficticia) banda de rock a principios de los 70 (en clara referencia a Led Zeppelin, con quienes viajó realmente Crowe).
La película es una personal y excelente recreación de la época dorada del rock n' roll, antes de que sucumbiera a sus propios excesos (que también aparecen reflejados) y llegara el punk para recuperar el perdido espíritu rebelde. Por su parte, la banda sonora es una peculiar selección de éxitos y algunos temas menos conocidos, que mezcla artistas y estilos sin ninguna contemplación, como si de una jukebox se tratase.
Precisamente esta caótica extravagancia hace de Casi Famosos una banda sonora extraordinaria. Sin duda es un mal lugar donde pretender encontrar un completo compendio de la música de aquella época, pero es una excelente elección para pasar un rato con muy buena música. Desde Bowie o Elton John hasta The Allman Brtothers o Simon & Garfunkel, pasando por Cat Stevens, Todd Rundgren, Led Zeppelin o The Who, Crowe nos pasea por casi todas las formas que adoptó la música rock en torno a 1973. Fundamental para nostálgicos.
(Susana Cadenas) La banda sonora de esta película se adapta perfectamente al género del musical. No obstante, hay que destacar la relativa originalidad de la obra, ya que, a parte de ser una película musical, es un filme perteneciente al cada vez más extendido “cine para adolescentes”.
Lo realmente destacable de la banda sonora son las voces de los cantantes, quienes, a pesar de su juventud, muestran una excelente voz además de un control riguroso de ésta.
Las canciones siguen el patrón de la primera parte; hay algunas canciones muy alegres y divertidas, que son las más abundantes, y algunas baladas. A destacar la llamada “Gotta go my own way”, cantada por la protagonista femenina con el acompañamiento del protagonista masculino y en la que enlazan sus voces de forma asombrosa. Una banda sonora divertida donde las haya.
Sábado, 21 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Fernandez Krohn
Siro López
Marie-José Martin Delic Karavelic
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora