Springsteen no es un artista por el que profese especial admiración, pero entre mis discos de cabecera nunca ha faltado (ya desde la primera vez que lo escuché) ni faltará nunca esta inmensa lección de rock & roll que es The River. Casi hora y media de música compuesta y ejecutada con una intensidad que día a día desafía con más descaro al paso del tiempo. Cosa que no se puede decir de posteriores (algunos muy recientes) plásticos de Springsteen. Aunque no comparto los cursilones elogios que ha dedicado siempre la crítica al de New Jersey, The River se merece toda una vida de elogios.
Otro de esos big names con cuya obra no termino de identificarme es David Bowie. En general, su "universo" me da demasiada pereza como para ir más allá de los singles. Scary Monsters, no obstante, se deja escuchar mucho más fácilmente. Aunque no se trata, por supuesto, de un disco accesible, el gancho de temas como "Ashes to Ashes", "Up the Hill Backwards" o "Because You're Young" es más descarado de lo habitual y los deslices experimentales son bastante más ligeros que en álbumes anteriores. La cara más amable del inmenso talento de Bowie.
En 1980, Judas Priest ya se había convertido en una de las bandas fundamentales del heavy metal. La influencia de sus primeros discos es comparable a la de Black Sabbath o a la que obtendrán después Iron Maiden o Metallica. A partir de ese año, la banda comenzó a deslizarse hacia un sonido más comercial que le llevará finalmente al desastre más o menos a mediados de la década. Pero por el camino dejaron un par de joyas de la corona del metal más accesible e infeccioso, siendo la más impresionante de ellas British Steel. Basta con darle una escucha al hit "Breaking the Law" para comprobarlo.
Dicen en allmusic.com que este álbum resultó en su día decepcionante para algunos porque era demasiado pop. La reputación de Rockpile como un rudo y potente combo de rock & roll (ganada, sobre todo, con el directo) era, por lo visto, notable. Pero para los que les conocimos antes por ser la banda de apoyo de Nick Lowe y Dave Edmunds en sus discos en solitario, el sonido de Seconds of Pleasure no es tan chocante. Su festival de contagiosos ritmos y azucaradas melodías constituye, de hecho, uno de los grandes momentos del pop en estado puro.
Mis discos de cabecera XIII
Mis discos de cabecera I
Sábado, 18 de febrero
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Baldomero Gómez
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Padre Fortea
Atticus-444
Juan Fernandez Krohn
Paulino Toribio
José Pómez| Febrero 2012 | ||||||
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