Uno de los discos más divertidos, variados y adictivos del rock duro. Al menos para mi gusto. Además, aunque no se ha llevado la fama, es un álbum visionario, que anticipa la New Wave of British Heavy Metal en casi diez años. Lo tiene todo: diabólicos riffs, místicas letras, excesos guitarreros (a cargo del tandem Donald Roeser/Eric Bloom) y una maestría en la composición que no pasa desapercibida. Si el heavy metal te parece pesado, repetitivo o monótono, es que no has escuchado Secret Treaties, un vibrante trabajo que gana puntos con los años y las sucesivas escuchas.
Antes de alcanzar el éxito comercial como cantautor de terciopelo pero después de muchos años encima de los escenarios como rockero incendiario, Bob Seger se marcó uno de esos discos que al principio te pasan un poco desapercibidos, pero con el tiempo te das cuenta de que son pura adrenalina, condensada en tan sólo nueve canciones que no te dejan un momento de respiro. Con treinta minutos de duración, el álbum contiene suficiente sustancia para dejar una impresión perdurable aunque, sorprendentemente, revela más y más detalles con cada escucha.
No es un disco para escuchar todos los días, eso está claro. Pero The Lamb Lies Down On Broadway es una de las experiencias musicales más apasionantes del rock. Más de hora y media dan para mucho, pero Genesis (todavía con Gabriel a la cabeza) saben aprovechar cada segundo al máximo, no dejando nada al azar. Con la única excepción de "The Waiting Room" (que sólo tiene sentido dentro del argumento del álbum), todos los temas tienen suficiente gancho para resultar atractivos por sí mismos. El conjunto, sencillamente sobrecogedor.
No soporto su forma de cantar (siempre por encima de su registro natural) ni la "profunda" sensiblería de sus letras, pero hay que ver qué canciones compuso Browne para su tercer LP. Late for the Sky es un ejemplo del mejor pop de su época, en el que se entremezclan las influencias del folk y la psicodelia de forma completamente natural. La impronta de Dylan es evidente, pero también lo son los sonidos del pop inglés de la década anterior. Una amalgama que, en manos de Browne, consigue transformarse en un sonido coherente y natural al que pocos pueden resistirse.
Próxima entrega:
New York Dolls Too Much Too Soon (1974)
Bob Dylan Blood on the Tracks (1975)
Bob Dylan & the Band The Basement Tapes (1975)
Elton John Captain Fantastic & Brown Dirt Cowboy (1975)
Mis discos de cabecera VII
Mis discos de cabecera I
Jueves, 26 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Julio César Izquierdo
Karina Longo
Siro López
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes