Estoy seguro de que muy poca gente (fanáticos de Boston incluidos) se atrevería a defender abiertamente este disco. No importa. Para eso estoy yo aquí. Aunque los siete años que le llevó a Tom Scholz terminarlo son injustificables desde cualquier punto de vista, hay que reconocer que el resultado roza la perfección. Tanto que a veces resulta casi artificial. Pero debajo de la excesivamente pulida superficie hay melodías y arreglos que se merecen un respeto. No deja de ser un CD simplemente entretenido, ideal para escuchar en la intimidad de los cascos, pero tiene gancho.
Miércoles, 25 de noviembre
Karina Longo
Siro López
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Alicia Antolín de la Hoz
Marie-José Martin Delic Karavelic