Ya va siendo hora de hacer balance, ¿no? Este año no me puedo quejar. Se me amontonan en la memoria los discos de los que tengo un estupendo recuerdo y aún me quedo con la sensación de que se me olvidan otros igual de buenos. No sé por qué me emociono tanto, porque ya son muchos años pensando que la cosecha era fabulosa y terminando por reconocer que casi no se salvaban ni media docena de discos. Así que empezaré por los que tengo seguros. Dos discazos de escucha imprescindible.
Seré sincero. No sabía ni que existían. Pero después de toparme con la carátula de este álbum en varios sitios de confianza, tenía que darles una oportunidad. Venciendo una inconfesable pereza (soy más de escuchar veinte veces el mismo disco que diez distintos, qué le vamos a hacer), lo escuché. No diré que cambió mi vida para siempre, pero fue una auténtica revelación, como hacía mucho tiempo que no tenía. No me preguntes qué música hacen, qué géneros tocan o de dónde son (me da igual), pero suenan a gloria.
Bueno, a éstos sí les conocía. Y esperaba mucho de su nuevo disco después de seis años (cómo pasa el tiempo) sin parar de escuchar Hard Candy una y otra vez. Hace un par de días lo volví a escuchar y admito que el guitarreo salvaje de algunos temas no me termina de encajar con el grupo. No obstante, es un tremendo álbum, repleto de melodías memorables y guitarras crujientes. Le falta algo de la concreción de Hard Candy, pero le sobra pasión y entrega, especialmente por parte de Adam Duritz (un tío que vale para esto). Siguen en su mejor momento. Y ya les dura más de una década.
Viernes, 27 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Siro López
José Donís Català
Antonio García Fuentes
Pedro Antonio Martín
Julián Moreno Mestre