Aquí está, el primer disco de los Rolling en esta lista (Between the Buttons estuvo cerca de entrar, pero últimamente lo tengo un poco abandonado). La primera vez que lo escuché no podía comprender por qué "Rocks Off" no era la primera canción en todos los recopilatorios de la banda. Sigo sin entenderlo, la verdad. No se puede empezar mejor. A partir de ahí, este disco es toda una revelación, ya que pocas de sus 18 canciones han quedado como hits. Quizá se deba a la enorme diversidad del material, un hecho que no le impide ser un trabajo compacto y convincente de principio a fin.
No son tan conocidos como sus colegas de Genesis o Yes, pero Caravan son tan excepcionales como ellos. For Girls who Grow Plump in the Night es su obra cumbre, donde mezclan influencias tan diversas como el pop o el jazz, creando un rock progresivo fresco e irresistiblemente melódico (sí, en serio) ante el que es difícil permanecer impasible. O te encanta, o lo detestas. A mi, siempre que no caiga en la autocomplacencia y el exhibicionismo (como a veces pasa), me fascina y Caravan son uno de los grupos que mejor defienden la necesidad de un género no siempre bien entendido.
Hoy son casi un "placer culpable", pero a principios de los 70 Genesis eran una de las mejores bandas del planeta. Su visión dramática y sus increíbles dotes musicales les han convertido en uno de los referentes por antonomasia del rock progresivo. Antes de Selling England by the Pound, Peter Gabriel, Phil Collins y compañía ya habían regalado al mundo algún que otro clásico, pero con este LP alcanzan nuevas cotas de calidad artística. Las constantes referencias literarias y una producción sencillamente perfecta lo convierten en una exquisitez al alcance de cualquiera.
Debo reconocer que, pasada ya la adolescencia, los primeros discos de los Zepp me resultan demasiado pesados (en todos los sentidos). Muy al contrario, sus dos últimos clásicos, Houses of the Holy y Physical Graffiti, siguen atrayendo mi atención. Aquí, en concreto, no puedo resistirme a "The Rain Song", la sinuosa y espectacular balada que evidencia una portentosa musicalidad de los componentes de la banda y, más en concreto, el talento de John Paul Jones en los teclados. Todo el disco se beneficia de una atmósfera más relajada, resultando más variado que sus anteriores trabajos.
Próxima entrega:
Mott the Hoople Mott (1973)
New York Dolls New York Dolls (1973)
Roy Wood Boulders (1973)
Big Star Radio City (1974)
Mis discos de cabecera (V)
Mis discos de cabecera (I)
Sábado, 18 de febrero
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Baldomero Gómez
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Padre Fortea
Atticus-444
Juan Fernandez Krohn
Paulino Toribio
José Pómez| Febrero 2012 | ||||||
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