Franz Joseph Haydn - Sinfonía No. 101, "El reloj" (1794)
27.01.08 @ 15:00:00. Archivado en Clásica
El compositor clásico por excelencia (junto a Mozart), Haydn es también uno de los sinfonistas más excelsos de la historia. En su segundo viaje a Inglaterra, en 1794, concluyó y presentó, de la mano del empresario musical londinense Johann Peter Salomon, sus últimas creaciones en el género, entre ellas la Sinfonía 101. Frente a su acomodada pero rutinaria vida al servicio de la familia Esterházy (para la que trabajó hasta la muerte del príncipe Nikolaus en 1790), Londres evocaba un mundo lleno de estímulos creativos para Haydn. Viviendo holgadamente de su pensión y libre de sus ataduras profesionales, no debió suponerle mucho esfuerzo decidirse a aceptar la oferta de Salomon para mostrar su trabajo al público inglés.
La Sinfonía 101, "el reloj", arranca de forma sugerente con una original introducción de tono sombrío que, si bien responde al tipo de introducciones que se utilizaban para llamar la atención del público y avisarle del comienzo de la obra, destaca por su inusual sustancia musical, que crea una pretendida tensión previa. Tras estos breves prolegómenos el primer movimiento se inicia de manera mucho más alegre y danzarina, empujado por un tema de melodía bailable y hasta pegadizo, puede que inane sacado de su contexto, pero de gran protagonismo en contraposición con la sombría introducción. El segundo movimiento es el que da sobrenombre a la sinfonía. En él la orquesta marca un ritmo oscilante que evoca el tictac de un reloj, por encima del cual la cristalina melodía es acomodada con maestría por Haydn.
El tercer movimiento, un minueto, es una de los momentos más novedosos de esta sinfonía. Se trata del más elaborado y extenso de los minuetos escritos por el compositor hasta entonces y, aunque se trata de una música ceremonial y un punto cómica (ridiculiza la poca destreza musical de una banda de músicos populares), se ha revelado ampliamente influyente; en especial en Beethoven (tanto su sinfonía "Heroica" como la "Pastoral" contienen ecos del Haydn de El reloj). El cuarto movimiento es un modelo de perfección formal y de dominio del contrapunto (el arte de armonizar dos o más melodías que se escuchan simultáneamente) e incluye una tensa sección central de gran complejidad interpretativa reservada para los instrumentos de cuerda.
El estreno de la pieza tuvo lugar el 3 de marzo de 1794 en los Hanover Square Concert Rooms londinenses bajo la dirección del propio Haydn. Fue el cuarto concierto de la temporada de los Haydn-Solomon Concerts y gozó de un merecido éxito entre el público, que aclamó al director al finalizar la interpretación.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/140617
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Carlos Gómez Cabana
autor
Contacto








