Quizá Thin Lizzy no posean la mística de otros grupos de la época cuyos nombres han pasado a ser legendarios, como es el caso de Led Zeppelin. Es probable que a Jailbreak tampoco le adorne una aureola como la que da lustre a otros discos, valga el celebérrimo Dark Side of the Moon de Pink Floyd como ejemplo. Sin embargo, estamos ante uno de los grandes clásicos de los años 70. Del mismo modo que hicieran Queen un año antes en A Night at the Opera, Thin Lizzy también consiguen agrupar aquí todos los elementos de su música en torno a un puñado de canciones sobresalientes (las mejores de su carrera) y perfectamente engarzadas por un hilo conductor si bien tenue y puede incluso que inconsciente, de una eficacia incuestionable. Su sonido guitarrero (son los pioneros de la doble guitarra principal, que luego será ampliamente asumida por la comunidad heavy) se entremezcla hábilmente con una buena dosis del rock más melódico, todo ello impregnado del poético aroma de unas letras de notable sensibilidad literaria a cargo del líder y cantante del grupo Phil Lynott. Un álbum con el que no se puede resistir la tentación de imaginar desde románticos encuentros entre princesas y caballeros medievales ("Romeo and the Lonely Girl") hasta épicas y sangrientas batallas ("Emerald") al ritmo de su hipnótico y sugerente sonido.
Es el cuarto disco de estudio de la banda británica Queen y generalmente es recordado como su mejor creación. Amén de incluir su canción más célebre, "Bohemian Rhapsody", A Night at the Opera es una gran rapsodia en sí mismo. Su sonido es un cocktail de todas las influencias que habían marcado sus trabajos anteriores, desde los oscuros pasajes hard rokeros de Queen II ("Ogre Battle") hasta el pop cómico-paródico de Sheer Heart Attack ("Killer Queen"). Pero aquí todas las facetas de su música son elevadas a la enésima potencia en un ejercicio de pretendida pomposidad y grandilocuencia. Lo cual lo hace una experiencia sonora única y fascinante. Aunque necesita de la previa complicidad del oyente con ese juego de apariencias cargado de ironía y sentido del humor, que puede desencantar si no se asume con la debida naturalidad. En cada detalle de los arreglos, en la instrumentación y hasta en la propia estructura de los temas se percibe el baile de máscaras que es en realidad este disco. El ejemplo más claro es "The Prophet Song", una canción de más de ocho minutos en la que los coros se apoderan de la melodía hasta silenciar al resto de los instrumentos en un acto de esperpéntica genialidad musical. Naturalmente nada de esto funcionaría si los Queen no fueran uno de los grupos más virtuosos de su época. Los excelentes cuatro músicos están en estado de gracia durante los casi tres cuartos de hora que dura este monumental carnaval en el que cada nota esconde mucho más de lo que enseña.
Grabado a lo largo de casi siete años, el debut en solitario del mediano de los hermanos Wilson (the Beach Boys) es también el último álbum que pudo completar antes de su prematura muerte en 1983, mientras preparaba el que iba ser su segundo LP, Bamboo. Pacific Ocean Blue viene a confirmar el extraordinario progreso de Wilson como compositor. Se trata del primer álbum para el que compone todas las canciones (aunque algunos de sus temas con los Beach Boys ya habían tenido bastante éxito), lo cual le permite exprimir al máximo sus capacidades, poner a prueba todo lo aprendido en el estudio en los años anteriores y experimentar libremente con influencias del gospel y el R&B. El resultado no es sólo un disco extraordinario y todo un clásico del pop de la época sino una auténtica caja de sorpresas para quienes no hayan tenido la oportunidad de escucharlo (ha estado descatalogado durante más de una década, aunque acaba de reeditarse). Porque por encima del torrente de efectos sonoros propios de la marca Wilson, destacan un puñado de canciones impecables, desde la portentosa "River Song", que abre el disco, hasta la compleja balada "End of the Show", pasando por el hit "Dreamer" y la sentida "Farewell My Friend".
La empresa especializada en sonido Altec Lansing Technologies, Inc. ha presentado su último producto para dispositivos con tecnología Bluetooth, los altavoces inMotion SoundBlade.
Equipados con tecnologías SRS Trubass (que aumenta la percepción de los sonidos graves) y protocolo Bluetooth 2.0 (que permite conectarse a cualquier dispositivo compatible), estos altavoces son una clara alternativa a los dispositivos diseñados en exclusiva para iPod.
Además cuenta con una autonomía de hasta 24 horas (usa 6 pilas del tipo AA) y nos permite también enchufarlo a la red. Pero una de sus características más peculiares es que podemos usarlo como manos libres, al incorporar un micrófono con cancelación de eco.
Su tamaño es de 15.55 x 28 .25 x 2.5 y aunque no estará disponible hasta marzo, su precio rondará los 120 euros.
El compositor clásico por excelencia (junto a Mozart), Haydn es también uno de los sinfonistas más excelsos de la historia. En su segundo viaje a Inglaterra, en 1794, concluyó y presentó, de la mano del empresario musical londinense Johann Peter Salomon, sus últimas creaciones en el género, entre ellas la Sinfonía 101. Frente a su acomodada pero rutinaria vida al servicio de la familia Esterházy (para la que trabajó hasta la muerte del príncipe Nikolaus en 1790), Londres evocaba un mundo lleno de estímulos creativos para Haydn. Viviendo holgadamente de su pensión y libre de sus ataduras profesionales, no debió suponerle mucho esfuerzo decidirse a aceptar la oferta de Salomon para mostrar su trabajo al público inglés.
La Sinfonía 101, "el reloj", arranca de forma sugerente con una original introducción de tono sombrío que, si bien responde al tipo de introducciones que se utilizaban para llamar la atención del público y avisarle del comienzo de la obra, destaca por su inusual sustancia musical, que crea una pretendida tensión previa. Tras estos breves prolegómenos el primer movimiento se inicia de manera mucho más alegre y danzarina, empujado por un tema de melodía bailable y hasta pegadizo, puede que inane sacado de su contexto, pero de gran protagonismo en contraposición con la sombría introducción. El segundo movimiento es el que da sobrenombre a la sinfonía. En él la orquesta marca un ritmo oscilante que evoca el tictac de un reloj, por encima del cual la cristalina melodía es acomodada con maestría por Haydn.
El tercer movimiento, un minueto, es una de los momentos más novedosos de esta sinfonía. Se trata del más elaborado y extenso de los minuetos escritos por el compositor hasta entonces y, aunque se trata de una música ceremonial y un punto cómica (ridiculiza la poca destreza musical de una banda de músicos populares), se ha revelado ampliamente influyente; en especial en Beethoven (tanto su sinfonía "Heroica" como la "Pastoral" contienen ecos del Haydn de El reloj). El cuarto movimiento es un modelo de perfección formal y de dominio del contrapunto (el arte de armonizar dos o más melodías que se escuchan simultáneamente) e incluye una tensa sección central de gran complejidad interpretativa reservada para los instrumentos de cuerda.
El estreno de la pieza tuvo lugar el 3 de marzo de 1794 en los Hanover Square Concert Rooms londinenses bajo la dirección del propio Haydn. Fue el cuarto concierto de la temporada de los Haydn-Solomon Concerts y gozó de un merecido éxito entre el público, que aclamó al director al finalizar la interpretación.
La última gran obra para piano del genio de Bonn es una de sus más fascinantes y gloriosas contribuciones al acervo musical. Su relevancia sólo es comparable (dentro de las obras pianísticas) a la de las Variaciones Goldberg de Bach. El germen de esta creación se encuentra en un sencillo vals escrito por el famoso editor Anton Diabelli, quien pidió a varios compositores que escribieran variaciones sobre éste con el propósito de publicarlas conjuntamente. Schubert, Liszt y algunos otros respondieron a su petición, pero Beethoven se negó. Consideraba que la pieza no era lo suficientemente interesante. Poco después, sin embargo, rectificó y finalmente escribió 33 variaciones que se han convertido en una de sus composiciones más admiradas.
Al igual que en otras obras de madurez, el compositor alemán vuelca aquí toda su sabiduría musical y vital, incluyendo referencias a Mozart, Bach o Händel y, al tiempo, anticipándose a Chopin en más de una década. Su virulenta personalidad también se expresa con claridad en los pentagramas de las Variaciones Diabelli, aunque de forma abstracta, exclusivamente a través de la música. La obra se va construyendo a sí misma a medida que se suceden las distintas variaciones, que ya no sólo hacen referencia a la pieza de Diabelli sino que terminan inspirándose unas a otras, convirtiendo a la infatigable genialidad de Beethoven en la gran protagonista de la obra.
Con alrededor de una hora de duración, la pieza es una de las más exigentes para el oyente dentro del repertorio beetohveniano, tanto por su duración como por su intensidad. La primera variación es una simpática recreación del tema principal de apenas un minuto de duración. A partir de la segunda, los cambios de tempo van allanando el terreno al breve e intenso clímax que simboliza la variación "X". De ahí en adelante, la música es más reposada y, aunque siguen siendo perceptibles altibajos hasta llegar al final de la obra, la atmósfera se torna sugerente y bucólica. La variación "XIV" es uno de los momentos de mayor inspiración y, con casi cuatro minutos de duración, una de las variaciones más largas. Otros momentos clave del último tercio de la pieza son las variciones "XXIII" y "XXIV", agitada la primera y barroca la segunda, con una nítida influencia de Bach.
La partitura se publicó en 1823 en Viena e incluía una dedicatoria a Antonie Brentano, quien se ha pensado que pudiera ser la famosa "Amada inmortal" de la carta encontrada tras su muerte en un cajón secreto del escritorio del compositor.
Este pequeñísimo (de hecho es el más pequeño del mercado, aproximadamente como una tarjeta de crédito) reproductor de audio y vídeo es el último producto de la marca Creative. Una apuesta por ofrecer una buena alternativa al iPod.
Con una capacidad de hasta 32 GB, puede almacenar hasta 120 horas de vídeo y 8.000 canciones. Además, incluye una tarjeta de memoria de otros 8 GB de forma adicional.
La pantalla ligeramente más amplia que la del Nano, el visionado es más agradable y de mayor calidad. Su memoria flash permite un mayor ahorro de batería y ofrece una gran resistencia ante los golpes.
Pero, sobre todo, este gadget esta adaptado para ser compatible con la principal competencia de iTunes, es decir, Napster o Rhapsody en mp3 y Amazon Unbox o Tivo-to-Go en vídeo.
Su precio ronda los 350 euros.
Características técnicas:
- Capacidades de 2, 4, 8, 16 y 32 GB
- Dimensiones: 55 x 83 x 12 mm
- Autonomía: 25 horas con música o 5 horas con vídeo
- Ranura para tarjetas SD (SD y SDHC) para ampliar la memoria
- Compatible con AAC (.M4A) además de MP3, WMA, WAVE y Audible
- Compatible con WMV y DivX/XviD (320 x 240 píxeles)
- Pantalla LCD en color de 2,5 pulgadas
- Radio FM y micrófono
- Visor de fotos en color con 16,7 millones de colores
Tras casi quince años, el primer y único disco que grabó el componente de los Beach Boys Dennis Wilson, será ahora reeditado coincidiendo con el treinta aniversario de su publicación.
El mediano de los tres hermanos Wilson (Brian era el mayor y Carl el pequeño) era también el menos dotado para la música cuando los Beach Boys se pusieron en marcha a principios de los 60.
Sin embargo, más adelante maduró y se convirtió en un compositor extraordinario, obteniendo su primer hit con "Do You Wanna Dance" en 1965.
Desaparecido del mercado durante más de una década por problemas con el copyright, Pacific Ocean Blue se convirtió en un pieza de coleccionista, deseada por melómanos de todo el mundo.
Ahora será editado como un doble CD incluyendo varias canciones inéditas pertenecientes a las sesiones de su incompleto segundo disco que nunca llegó a publicarse.
A sus trece años de carrera, Chan Marshall es ya una auténtica veterana del negocio de la música. Dos años después de la publicación de su último LP, The Greatest, la artista norteamericana vuelve en 2008 con una errática colección de versiones ligadas por una atmósfera jazzística y bluesera a partes iguales que deja claro que la electricidad de sus discos pretéritos ya no le interesa. Aquí su voz sugiere en vez de proclamar y la música envuelve sus palabras con suavidad y mimo, no con urgencia. Acompañada por su banda de apoyo en las giras, la Dirty Delta Blues Band (Jim White, Jon Spencer, Judah Bauer y Matt Sweeney), hasta cierto punto Power retiene en Jukebox el pulso de un directo. El disco se inicia con una no muy lograda versión del "New York, New York" de Sinatra, llamado aquí simplemente "New York". Después de este traspiés inicial, el combo encabezado por Marshall se luce en otros temas mejor adaptados a su estilo como el "Rambllin' (Wo)Man" de Hank Williams, el hit de los Highwaymen "Silver Stallion", "I Believe in You" de Dylan y la clásica "Blue" de Joni Mitchell. "Song to Bobby", la única original del disco, es un homenaje (con cierta dosis de imitación) al propio Bob Dylan y una de las grandes joyas del disco.
La polifacética estrella hollywoodiense (que también va a dirigir su primera película) ha anunciado que su primer álbum, titulado Anywhere I Lay My Head saldrá la venta el próximo 20 de mayo.
Formado por 11 canciones, diez de ellas versiones de Tom Waits y una original, al álbum ha sido grabado en colaboración con el guitarrista de Yeah Yeah Yeahs, Nick Zinner.
Las sesiones tuvieron lugar en los Dockside Studios de Louisiana con David Sitek como productor.
Tras su aparición el videoclip de Justin Timberlake "What Goes Around" y su actuación junto a The Jesus And Mary Chain en el pasado Coachella Festival, esta será la primera incursión de la artista en el mercado discográfico.
La primera obra maestra del director Baz Luhrmann, toda una revelación para el género del musical, narra las desventuras de un joven escritor en la bohemia parisina de finales del XIX. De la mano del mismísimo Toulouse-Lautrec, Christian se introducirá en el ambiente del Molino Rojo, una vorágine de sexo, drogas, música y cancán.
La fantástica banda sonora hace del "todo vale" su credo, consiguiendo un efecto dramático especular que, si bien se diluye en gran medida sin el apoyo de las imágenes, conduce al oyente por multitud de temas clásicos del rock y algunos de los mejores ejemplos de la música de hoy mismo, con total naturalidad. Entre los músicos que han colaborado en la producción se cuentan algunos big names como Beck, Bono, Timbaland, David Bowie o Fatboy Slim.
Los platos fuertes del set se encuentran en la interpretación conjunta de Christina Aguilera, Lil' Kim, Pink y Mya del original de Patti Labelle "Lady Marmalade", la sorprendente "Because We Can", la grandilocuente reconstrucción del clásico de Elton Jhon "Your Song" (a cargo de un excelente Ewan McGregor) y la imponente balada "Come What it May", cantada a dos voces por McGregor y Nicole Kidman. Otras curiosidades "ocultas" a lo largo de de los 63 minutos del disco son la versión del "Children of the Revolution" de Marc Bolan escrita por Bono y la gran interpretación que hace Beck del "Diamond Dogs" de Bowie.
Menudo cabreo tenía ayer el ex Beatle cuando el equipo del show televisivo americano Regis and Kelly le impuso limitar su actuación a 2 minutos y medio.
Ringo iba a interpretar el primer single de su nuevo disco, "Liverpool 8", de casi cinco minutos de duración.
Al parecer todo fue resultado de un malentendido entre la agente de Starr, Elizabeth Freund, y el director del show musical.
Un desagradable incidente más en una semana aciaga para Ringo, quien ya fue duramente criticado por sus comentarios sobre Liverpool el martes pasado.
Aunque más conocido por sus colaboraciones con otros artistas (escribió "Daydream Believer" para los Monkeys y "Gold" para Fleetwood Mac), el recientemente fallecido John Stewart también fue un más que interesante artista en solitario. California Bloodlines es, para muchos críticos, su mejor creación. Sin duda es un disco excepcional, impregnado de una belleza rural y romántica, alimentada por unas letras de una calidad casi poética. A caballo entre el folk y el country, no por casualidad muchos de los músicos que colaboraron con Stewart en este álbum, participaron también en el Nashville Skyline de Dylan. Aunque musicalmente no alcanza las altas cotas de originalidad que conceden entidad propia sus letras, la variedad de tonos y ambientes por los que trascurren las canciones de California Bloodlines lo hacen inmensamente atrayente. Desde el tranquilo inicio de la bellísima canción que abre el disco (de título homónimo a él), hasta los últimos acordes de la caótica "Never Goin' Back", pasando por el country pop de "Omaha Rainbow", la marchosa "Shackes and Chains" o la sugerente "July You're My Woman", el álbum divierte, entretiene y emociona apartes iguales.
El último invento de la cadena británica BBC para promocionar grupos de rock británicos se llama Black Cab Sessions. El planteamiento es sencillo: una grabación casera de la banda interpretando una par de temas en el interior de un taxi, mientras éste recorre las calles de Londres. En este caso, el cuarteto de Brighton The Kooks son los elegidos y ya deleitan a millones de internautas con sus versiones acústicas sobre ruedas de su éxito "Ohh La" y de la inédita "The Situation", perteneciente a su próximo disco.
(PS) Ambiente de serie B y homenaje al célebre "Santo" y sucedáneos. Este grupo madrileño consigue por fin ser profeta en su tierra después de años de peregrinación por Latinoamérica. Pop comercialote por encima de la media ibérica, gracias a la voz potente de Natalia (capaz de dejar en ridículo lo s maullidos de muchos "cantantes" españoles). Fueron los reyes de los espaciales de Nochevieja: buenos augurios entonces.
(PS) Para los coleccionistas de chistes sobre los "colmos": ¿cuál es el colmo de una estrella del pop que colecciona despropósitos como estilo de vida? Pues utilizar sus patéticos "escándalos" para realizar el clip más pobre y trapero de los últimos tiempos. Spears sigue jugando con su papel de lolita a pesar de tener menos movilidad que Fraga. Y de nuevo el mismo desfile de pelucones, celulitis y paparazzis malos, malosos (a los que seguramente paga) de siempre. A bailar pues.
Debutaron en 2005 con el aclamado LP titulado Black Mountain y hasta 2008 no han vuelto al estudio, entregados a cultivar su imponente directo. In The Future es, por tanto, su segundo álbum y no sólo consolida al grupo, sino que supera su anterior propuesta. Los planteamientos siguen siendo los mismos: un rock firmemente asentado en la tradición de la psicodelia, el blues y el avant garde, yendo un paso más allá que grupos como The Strokes o The White Stripes y siguiendo más bien los pasos de Queens of the Stone Age. The Velvet Underground, Rolling Stones o David Bowie se cuentan entre sus influencias. Sin embargo, en In The Future incorporan nuevos nombres a esta lista, sobre todo el de Black Sabbath. Desde el primer tema, el contundente "Stormy High", ecos de los riffs pastosos y atronadores de Tony Iommi son perfectamente distinguibles. A pesar de lo cual, temas como "Wucan" no disimulan el fuerte influjo que la psicodelia sigue ejerciendo entre los miembros de la banda. Tampoco han desaparecido las constantes referencias a otros clásicos del rock como Led Zeppelin o Pink Floyd. Con más fiereza que en su debut pero con la misma inspiración, este nuevo disco de los canadienses Black Mountain entusiasmará a sus fans y despertará el interés de cualquier aficionado al rock clásico de los 60 y 70 que se acerque a él.
Hoy sale a la venta el último trabajo de la cantautora americana Cat Power. Se trata de su primer disco en ocho años y está compuesto por doce versiones de temas cláiscos de Johnny Cash, Bob Dylan o Janis Joplin.
Chan Marshall comenzó a actuar con el sobrenombre de Cat Power después de trasladarse a Nueva York. Siendo telonera de Liz Phair, conoció al batería de Sonic Youth, Steve Shelley y al líder de Two Dollar Guitar, Tim Foljahn, quienes se convirtieron en su banda de apoyo, junto a quienes grabó su debut en 1995, Dear Sir.
La empresa española de informática Airis ha sacado al mercado una nueva edición de su novedoso MP4, especialmente pensada para los fans de la música. Además de sus completas características técnicas, incluye el último disco del mítico grupo español, Héroes del silencio.
Se trata de un álbum en directo que da amplia cuenta de los mejores momentos de la gira 2007 del combo zaragozano por Sudamérica y España. Como complemento, también se han añadido al pack dos fotografías, un vídeo de una de las actuaciones y el videoclip de la célebre “Entre dos tierras”. Una buena excusa para adquirir este gadget a un precio razonable.
Ficha técnica:
- Pantalla TFT 1.8” 65.000 colores
- Reproduce vídeo MTV/MP3/WMA/JPEG/E-book TXT
- Grabador digital de voz
- Radio FM (87.5 – 108Mhz)
- 5 modos de ecualización
- Lee etiquetas ID3 Tag & Lyric Synchronization
- Batería de Ion Litio Extraíble
- Autonomía de reproducción de música hasta 10 horas
- Autonomía de reproducción de video hasta 4 horas
- Mini USB 2.0
- Accesorios incluidos:
- Cable USB
- Auriculares
- Dimensiones: 87 x 40 x 14mm
- Peso: 51 gr
Mañana sale a la venta el segundo disco de la joven banda canadiense. Tras el éxito de su brillante debut, la expectación ante la publicación de In the Future es máxima.
Ispirados por bandas como The Velvet Underground, su sonido mezcla el blues, la psicodelia y el rock ácido, conformando un cóctel explosivo que ha encandilado a críticos de todo el mundo.
Alguna de sus canciones ya han sido objeto de vídeos elaborados por sus fans, como éste en el que se entremezclan imágenes de la película de Wim Wenders Las alas del deseo mientras oímos el segundo tema del LP, "Angels".
El pasado sábado, John Stewart, el compositor principal de The Kingston Trio, murió en su casa de San Diego a los 68 años.
Tras escribir varias canciones para el grupo californiano, el músico fundó su propio grupo, llamado The Cumberland Three en 1960. Un año después se unió a los Kingston junto a Bob Shane y Nick Reynolds.
Tras la disolución de la banda en 1967, Stewart gozó de gran éxito con "Daydream Believer", que escribió para los Monkeys. Dos años después publicaría su obra maestra California Bloodlines.
Aunque no siempre considerado como tal, el último clásico del ya por entonces superestrella del pop, Elton John, es también su mejor obra (no en vano fue su único disco en debutar como número 1 en las listas americanas). Tanto Elton como su colaborador Bernie Taupin demuestran aquí poseer una visión musical que, acompañada de su extraordinaria musicalidad y virtuosismo, les permite crear una atmósfera sonora única a través de sus canciones. El álbum es un trabajo conceptual que gira en torno a las vivencias de ambos músicos en la escena rock londinense de finales de los 60 y hace honor a esta consideración, ya que consigue conformar una unidad imposible de entender de forma fragmentada. A pesar de que la legendaria versatilidad de John sigue siendo manifiesta, el álbum transita con plena naturalidad del rock al pop, del country al soul, pasando por las clásicas baladas (una de las cuales, "Someone Saved My Life Tonight", fue el único single). Cada canión integra diferentes estilos dentro de su propia identidad, haciendo que el disco no adopte la apariencia de una jukebox, sino que tenga una mística y un sonido propios. Imperdonablemente olvidado por muchos a la hora de hacer memoria de los trabajos de Elton John, Captain Fantastic & Brown Dirt Cowboy es un gran clásico del rock, igual de emocionante y excitante que en 1975.
Concebida en un primer momento como una monolítica fantasía de inusual configuración formal, tras cuatro años tuvo que ser convertida por Schumann a la estructura de un concierto tradicional, ampliándola a tres movimientos, para poder encontrar un editor que se atreviera a publicar la partitura. El Concierto para piano y orquesta suele, sin embargo, citarse como la obra cumbre dentro de la producción sinfónica del compositor sajón, por encima incluso de sus cuatro sinfonías. Su poderosa carga poética y el espléndido tratamiento del piano, la sitúan muy por encima de las aportaciones de sus contemporáneos al género.
El Concierto para piano y orquesta, el único escrito por Schumann, está dedicado a su mujer, la magnífica pianista Clara Wieck. Muchas de las características que definen la obra del compositor están presentes en la obra, como la correspondencia entre la forma y la intuición del artista, el rechazo al planteamiento wagneriano (manifestado en la nula presencia de desarrollos temáticos) y la profunda influencia de Bach, cuya obra fue metódicamente estudiada por Schumann. El primer movimiento, apenas cambió tras la transformación de la fantasía original en concierto. Se trata de una composición en forma de sonata, libremente empleada. Su organizado desarrollo la dotan de una gran coherencia desde el áspero acorde inicial de la orquesta, pasando por las cadencias descendentes del piano hasta llegar al ajetreado final en el que todos los instrumentos luchan por hacerse oír.
El segundo movimiento, uno de los añadidos por Schumann, es un Intermezzo andantino de ensoñadora atmósfera, que se estructura a su vez en tres partes. El tranquilo discurrir de los acordes revela al tiempo una sonoridad colorista, plagada de placenteros detalles. El relajado ambiente se ve, sin embargo, bruscamente interrumpido al inicio del tercer movimiento, un Allegro vivace que sucede sin pausa al anterior. Aquí el compositor nos sacude con una tumultuosa horda de notas en el piano, al que acompaña una enérgica orquesta. La pieza sigue la clásica estructura de un rondó, destacando por sus aires dancísticos y agitado desarrollo.
La obra fue estrenada en la Gewandhaus de Leipzig el 1 de enero de 1846 con gran éxito. La esposa del compositor, Clara Schumann fue la intérprete al piano y estuvo acompañada por una centenaria Orquesta sajona dirigida por Ferdinand Hiller. Desde entonces ocupa un lugar destacado entre las obras cumbre del romanticismo.
El próximo mes de febrero verá la luz el DVD que recorre parte de la carrera de la banda liderada por Ferry y Eno.
The Thrill Of It All: A Visual History (1972 – 1982) incluye 38 videoclips, extractos de conciertos y diferetes apariciones televisivas del grupo.
Buena parte del material es inédito. Algunos de los hitos musciales que contiene son: la aparición del combo en el programa Top Of The Pops en 1973, la última actuación filmada con Brian Eno en el Montreux Golden Rose Festival, su intervención en el especial ABBA In Switzerland y su concierto de 1979 en el Apollo, en Manchester.
Atormentado por la frustración que le produjo ser rechazado por la actriz inglesa Harriet Smithson (a quien conoció cuando ésta representaba el papel de Ofelia en Hamlet, uno de los textos predilectos del compositor francés), Hector Berlioz abordó la composición de esta atrevida sinfonía con el objeto de plasmar esas tan románticas emociones. Para ello se sirvió de la elaboración de un detallado programa, propiciando un impulso renovador en la música sinfónica que dará lugar a la llamada música programática. A pesar de cierta dosis de extravagancia y efectismo en la partitura (cuya música está en parte tomada de obras anteriores), la obra ha pasado a la historia por su singularidad, su atrevimiento y su fuerza dramática. La imaginativa orquestación y el imponente despliegue instrumental aportan un novedoso concepto de composición, basado en los instrumentos que interpretan cada melodía y no en la tradicional instrumentación.
Subtitulada por Berlioz, "Episodio de la vida de un artista", ya desde los títulos de los cinco movimientos podemos advertir la influencia literaria que inunda la obra y que se traduce en una música narrativa y descriptiva, plagada de recovecos y en la que constantemente se agita al oyente con nuevas sonoridades que exprimen la emotividad y expresividad de las notas al máximo. El primer movimiento, titulado "Sueños. Pasiones", arranca con lánguida melancolía, describiendo la ansiedad del protagonista antes de conocer a su amada. A lo largo de sus casi quince minutos de duración, la pieza nos introduce algunos de los conceptos más propios de la obra sin alcanzar la exageración posterior. En la parte final, el compositor crea un rotundo contraste entre la esperanzada pasión del protagonista y su decepción por no ser correspondido. El segundo movimiento, cuyo título es "Un baile. Vals" narra el reencuentro con la amada tras su rechazo. La escena se desarrolla en un baile, y, como si de un ballet se tratase, la música adopta el tempo de un vals para describir la inquietud del protagonista.
Esa desagradable sensación cambia por completo en el tercer movimiento ("Escena campestre"), en el que Berlioz nos describe el disfrute de dos pastores en una apacible tarde de verano (influencia de la Sinfonía Pastoral de su admirado Beethoven). En mitad del diálogo que mantienen, sin embargo, aparece de nuevo el personaje de la amada y la angustia se apodera de la orquesta una vez más hasta que irrumpen en la escena la tormenta y los truenos, que traen la pasión y la violencia de nuevo a un primer término. El cuarto movimiento es la "Marcha al cadalso". Si bien su música fue descrita por el compositor como "Ya brillante y solemne, ya oscura y terrible", lo cierto es que los sucesos que tienen lugar durante la pieza son tremendamente trágicos. El protagonista decide asesinar a su amada, por lo que es conducido a la guillotina y ejecutado, momento en el cual, el recuerdo apacible de su amor perdido se apodera de su mente. El movimiento final, "Sueño de una noche de aquelarre", describe (en clara sintonía con la moda literaria romántica) el otro mundo y cómo al protagonista se encuentra rodeado por un enjambre de brujas y espíritus entre los cuales descubre a su amada, trasformada en una horrible arpía.
El estreno de la Sinfonía fantástica tuvo lugar el 5 de diciembre de 1930 en el Conservatorio de París. Inicialmente pospuesto debido a las dificultades que imponía su interpretación, finalmente se estrenó bajo la batuta de François-Antoine Habeneck y gozó de un gran éxito, convirtiéndose, desde entonces, en la obra más representativa de su autor y consagrándole como el gran compositor del romanticismo, cuya influencia será notable en músicos como Liszt o Strauss.
Según la discográfica independiente Fuego Entertainment, de Miami, sí. La empresa afirma tener en su posesión unas grabaciones en directo del concierto que la banda ofreció en 1962 en el Hamburg's Star Club (durante su primitivo periplo por Alemania).
Según NME, las grabaciones serían las primeras que tuvieron lugar desde la incorporación de Ringo al grupo. Los responsables de la discográfica ya se han puesto en contacto con el productor y promotor británico Jeffrey Collins para lanzar un disco de quince temas.
Entre las grabaciones se encontrarían versiones del "Lovesick Blues" de Hank Williams y el "Do You Believe" de Maurice Williams,así como las célebres "Twist And Shout" y "I Saw Her Standing There", junto con "Hippy Hippy Shake", "A Taste Of Honey", "Money" y "Ask Me Why".
Collins ha declarado que obtuvo las cintas de un DJ que actuó aquella misma noche en el local y que, desde entonces, han sido restauradas. La empresa Apple Corps, que todavía gestiona los negocios de los Beatles, está estudiando la reclamación del material.
El próximo 11 de febrero se pone a la venta Greatest Hits, el nuevo recopilatorio del líder de The Smiths. Incluye quince temas, entre los cuales hay dos inéditos: "All you need is me" y "That's How People Grow Up", el nuevo single del artista.
Shine a Light, el documental dirigido por Martin Scorsese y rodado durante dos noches en el Beacon Theatre de New York en 2006, abrirá el prestigioso Festival de Cine de Berlín el próximo 7 de febrero.