Blog del Padre Fortea

Algunas añadiduras a mi artículo sobre el galero cardenalicio (tercera parte)

14.09.17 | 17:00. Archivado en Con clave


Hoy os ofrezco mis últimas notas acerca del apasionante mundo del galero. Delante de un notario, me he comprometido a no aburriros más con este asunto en toda mi vida. (Atención: léanse las clausas de letra pequeña al final del acta notarial.)
Continúo el asunto donde lo dejé. Después del siglo XVI, el galero se deja de usar y va tomando la forma que conocimos en el siglo XX: una forma imposible de llevar sobre la cabeza. Se trata de galeros para ser impuestos por el Papa con dos acólitos sosteniendo ambos extremos del sombrero. Las pocas fotos en que fuera de esa ceremonia aparece un cardenal con galero se hicieron con el purpurado totalmente inmóvil y el sombrero en equilibrio.
Recientemente los norteamericanos hicieron un galero pare ser expuesto en una vitrina situada en el ábside de la catedral de Nueva York, también hicieron otro galero para el funeral del cardenal de Chicago y colgarlo en el techo de la catedral. Puse la foto en su momento. El que hizo ambos sombreros (sin duda la misma persona, pues son idénticos), realizó un trabajo admirable. Son unos galeros muy bonitos.
Pero él se dio cuenta del problema del equilibro que he señalado aquí. De manera que escogió las borlas más pequeñas posibles, sin llegar a una pequeñez ridícula. Y aun así, si se ven esos galeros completamente extendidos sobre una mesa, se comprueba que es imposible llevarlos sobre la cabeza. Incluso con el cardenal todo el tiempo sentado, los cordones ejercen demasiada presión hacia abajo. Imaginemos un sombrero del que colgáramos más de un kilo de peso repartido en dos cordones. Todo esto prueba que, incluso con un diseño óptimo, la única forma realista de portar un galero en una procesión o en un palazzo curial, era un galero con cordón único y unas pocas borlas, dejando las cinco filas para los escudos.
La gente necesita símbolos. Estoy a favor de los galeros y de las tiaras. Y sobre una silla gestatoria se vería mejor al Papa por parte de los peregrinos. ¿Forma esto parte del mensaje esencial de Cristo?, como preguntaba un lector del blog.
Esto no, pero las monedas vaticanas con la efigie del Papa, sí. Me resulta imposible imaginarme la Iglesia sin los sellos pontificios y la numismática vaticana. 
https://www.youtube.com/watch?v=f68TdgErXkE&list=RDf68TdgErXkE

También me resulta imposible imaginar la Iglesia sin Galat.


Algunas añadiduras a mi artículo sobre el galero cardenalicio (segunda parte)

13.09.17 | 22:08. Archivado en Con clave

Hoy sigo con el asunto de los galeros cardenalicios que es el campo que más momentos dichosos me ha reportado en mi corta vida. Galat debería considerar el maltrato pontificio a esta insignia cardenalicia como causa suficiente para justificar un posible sedevacantismo, o por lo menos un cierto sedevacantismo de tipo reptiliano.
En fin, prosigo donde dejé el tema ayer. La heráldica eclesiástica duplicó el cordón para mantener la simetría con el escudo episcopal en el centro. En el siglo XV y XVI, algunos galeros comenzaron a imitar a la heráldica.
Pero esos galeros de doble cordón aparecen representados colgados en una pared o en lugares similares, como símbolo. No aparecen puestos en la cabeza. Llevar un galero con doble cordón planteaba notables problemas de equilibrio si se llevaba en la cabeza. Y si se llevaba en la espalda, cosa que no se hizo, ¿cómo se evitaba que las borlas no arrastrasen por el suelo?
Sin duda, a lo largo del siglo XV y XVI algún purpurado (como excepción) llevaría sobre la cabeza un galero con doble cordón, puesto que ya había galeros de esa manera. Pero el doble cordón (que es el que triunfaría) se impuso cuando ya no se llevaban los galeros, sólo se imponían. E incluso después del siglo XVI (cuando ya apenas se usaba el galero), hay representaciones de galeros con un solo cordón.
Por razon de la heráldica, incluso al final de la Edad Media, ya aparece la representación de algún cordón único que se divide (hacia el final del cordón) en dos cordones con ristras independientes de borlas.
El número de las borlas siempre fue una cuestión heráldica hasta el siglo XVI. Prueba de ello es que en el caso de que un galero aparezca colgado en una pared, el pintor lo muestra con los cordones de las borlas perfectamente extendidos (en patrón triangular) como en los escudos episcopales. Mientras que las representaciones no ideales muestran las borlas formando una melena compacta, sin posibilidad de distinguir más allá de algunas filas de borlas, como máximo tres filas.

En fin, por hoy dejo el fascinante tema de los galeros. Aunque os confieso que sólo hay un tema que me interesa más que éste, y es el de apasionante mundo de la leptinotarsa decemlineata.


Algunas añadiduras a mi artículo sobre el galero cardenalicio (primera parte)

12.09.17 | 23:01. Archivado en Con clave

Hace unos meses escribí un artículo acerca de cómo era el galero cardenalicio que es una de las grandes pasiones de mi vida seguida del amor al prójimo. Véase el artículo aquí si se dispone de ocio abundante acompañado de un interés mínimo por el asunto:
http://blogdelpadrefortea.blogspot.com.es/2016/05/historia-del-galero-cardenalicio.html
Me gustaría añadir algunas notas más, más que nada por vanidad. No voy a repetir lo que ya escribí, lo de hoy sólo son algunas añadiduras. Tampoco voy a ir añadiendo la identificación de tablas y pinturas que corroboren cada afirmación mía. Tal cosa haría este post larguísimo, lento y más enrevesado. De manera que pasaré directamente a las conclusiones.
El galero mantuvo su forma esencial desde la Edad Media hasta el siglo XVI. Pero si el ala fue idéntica a lo largo del tiempo (con pocas excepciones), la llamada ?copa?  sí que sufrió variaciones desafortunadas en algunas épocas. Regresándose siempre al modelo medieval, estéticamente más logrado.
La iconografía de todas las épocas muestra algunos galeros sin cordón de ningún tipo. Lo identificativo del rango era el galero. Los distintos modelos de cordones con borlas siempre variaron de generación en generación.
La inmensa mayoría de representaciones hasta el siglo XVI muestra los galeros con un solo cordón, éste con o sin borlas. El cordón siempre, sin excepción, se llevaba colgando por delante, sobre el pecho.
El número de borlas era variable. Posteriormente, la heráldica estableció el rango eclesiástico a través del número de borlas. Pero sólo los cardenales llevaron galero. Nunca ningún obispo llevó galero. Hay una excepción en una pequeña diócesis de Italia que no es el caso de analizarla.
Lo repito, aunque los escudos de los obispos  aparecieron, en un momento dado, situados bajo un galero, los obispos nunca llevaron galero, ni siquiera más pequeño. Tampoco llevaron nunca un sombrero ornado con cordones con borlas.


Así pudo ser (de verdad) el foro romano

11.09.17 | 23:23. Archivado en Con clave


Estoy acabando de leer Splendor Veritatis. Una lectura lenta, meditativa, línea a línea. Una lectura en diálogo con Amoris Laetitia. Cuando acabe, leeré los pasajes más interesantes de la encíclica del Papa Francisco.
También he leído un capítulo del Apocalipsis. No porque tenga ahora algún interés especial, sino porque leo la Sagrada Escritura toda seguida, de principio a fin, y me quedaba por leer este libro para acabar la Biblia.
También he pasado el ritual de la unción de los enfermos de un archivo Word a PDF, para tenerlo en mi tablet. La razón es que en las habitaciones donde alguien está muriendo, no pocas veces, la luz es muy débil y me veía en grandes dificultades para leer el ritual que es pequeño. En las habitaciones, con muchos familiares presentes, no siempre es fácil colocarse de manera que la luz ilumine las páginas del ritual.
Llevaba meses queriendo hacer esto, pero no acababa de hacerlo. Lo que ha acabado de decidirme es una dioptría y media de presbicia. Ahora con el ritual en la tablet ya no tendré problemas ni con la luz ni con el tamaño de la letra.

Además, la tablet me permite leer un salmo distinto para cada moribundo. Cuando llevas haciendo esto de forma habitual, prefieres leer textos nuevos y no siempre los mismos. El tener el ritual en archivo Word en mi ordenador me permite poner anotaciones pías a lo largo del ritual. Anotaciones que me permitan avivar mi devoción al realizar esta operación en la que se corre el riesgo de la rutina si se repite de forma habitual.
Hoy he predicado sobre san Cipriano. Una persona me ha regalado frambuesas. Me he hecho unas fotos para el pasaporte. Sin gafas no me reconozco para nada en esas fotos. Tengo la sensación de que no soy yo, de que es una versión gorda de mi rostro. Pero todos me aseguran que el que aparece allí soy yo.


Prefiero un político no cristiano pero sensato que su contrario

10.09.17 | 18:07. Archivado en Con clave


Un amigo me ha enviado un vídeo acerca de las ideas de Ron Paul, un excongresista americano, acerca de la economía. Me gustaría hacer algunas reflexiones (breves) acerca de él, porque pueden servir para todos los países.
Nuestro querido Paul es un hombre (parece ser) muy cristiano, pero sus ideas acerca de cómo funciona el mundo son, por decirlo con mucha caridad, las de un niño de 8º de EGB. (EGB era educación primaria, explicación conveniente para el 61% de lectores de este blog procedentes de otros países.)
Primera conclusión: Un político puede ser muy cristiano, pero eso no necesariamente le capacita ni para dirigir el poblado galo de Astérix.
Cuando hace meses, creo que un año, vi como Ron Paul hacía preguntas en un comité del Congreso al presidente de la Reserva Federal, tuve tanta verguenza ajena por Paul. Sus preguntas eran interminables discursos. Siempre tenía que dejar caer una pregunta al final, porque entre tantas cosas que afirmaba era difícil saber que era lo que, en definitiva, preguntaba.
Era muy triste ver como un aficionado trataba de darle lecciones a Bernanke, que había sido un profesor de economía de los más respetados de Estados Unidos. A Bernanke le conozco desde el 2010 y le admiro. También era digno del mayor elogio el autocontrol de Bernanke, el cual daba respuestas breves y magistralmente precisas a las preguntas más tontas de Ron. La más ridícula de todas fue cuando Ron, después de una interminable pregunta, concluyó todo en un: ¿Piensa que el oro es dinero?
Después de toda una vida dando clases, va al Congreso a responder a la pregunta de si el oro es dinero. Increíble. Bernanke se limitó a responder: It´s an asset.
Pero esto es la democracia y así debemos admitirlo: el más tonto de la clase puede dar lecciones a un académico en un comité del congreso. El mayor especialista que podamos imaginar tendrá que someterse a las preguntas-discurso de un aficionado.
Por supuesto, para la mayoría de los estadounidenses que saben quién es Bernanke, éste es un villano inmerso en oscuras conjuras y Ron Paul es un héroe de la libertad y el patriotismo. Segunda conclusión: La democracia funciona pero es injusta. El que es simple, cuanto más simple sea, más posibilidades tiene de conectar con las masas.
¿Es posible volver al oro como moneda, como defiende Ron? No serviría de nada y tendría indecibles inconvenientes. Ron dice que si el oro fuera la moneda, los precios serían estables y la moneda sería estable. Naranjas de la China. Si el PIB crece, el precio del oro crecería en la misma medida.
Además, a Ron (que tan contrario es al dinero fiduciario) no se le ha ocurrido que cualquier banco, cualquier entidad financiera, podría emitir documentos pagables en la única moneda que habría, que sería el oro.
O sea, al final, nada cambiaría, sólo que el dinero fiduciario lo emitirían los bancos y las entidades de inversión, también las grandes compañías. En el fondo, tendríamos algo exactamente igual que los billetes, pero sin la misma seguridad.
Por otra parte, si la economía entrase en recesión, la Reserva Federal no tendría la capacidad que tiene ahora para maniobrar en los mercados y aminorar el golpe. Sin crédito (como le gusta a Ron) también tendríamos etapas alcistas y etapas bajistas, exactamente igual que ahora. Sólo que creceríamos menos (porque habría menos liquidez) y con más obstáculos (por haber más especulación con la moneda que hubiese). Pero establecido el pánico, el oro no nos salvaría de los cracks, para nada. Si nadie quiere invertir, porque todo se está desplomando, nadie cambiaría su oro (su seguro oro) por participaciones. ¿Entonces cuál sería la ventaja de la idea de Ron? La respuesta es ninguna. Todo son inconvenientes.
El bueno (y simple) de Ron no sabe que la deflacción es tan mala para la economía como las recesiones, porque, de hecho, la deflacción basta para crear recesión. Pero Ron sigue insistiendo en muchos vídeos en que el oro daría estabilidad al sistema. Todo lo contrario. Es la capacidad de crear moneda fiduciaria y operar con ella a nivel estatal (un Banco Central) lo que amortigua las caídas y enfría el sobrecalentamiento de la maquinaria inversora.
Pero la gente cree a Ron, os lo aseguro. Pero el que enseñaba en Princeton es Bernanke. Tercera conclusión: La ciencia y la razón se refugian en los campus. A los simples que saben hablar a las masas, les entregamos el gobierno sobre las naciones.

Post Data:Post dedicado a todos los profesores de universidad que me leen. Algunos habéis entrado en contacto conmigo y honráis mi blog con la presencia de vuestra lectura.


Hay algunos que no ven, lo que los sencillos ven

09.09.17 | 23:36. Archivado en Con clave


El papa Francisco ha sido muy criticado al decir que no debemos hacer proselitismo. Voy a tratar de explicar el sentido de lo que dijo. Por supuesto que debemos intentar extender la fe entre los paganos y tratar de que la ortodoxia de la verdadera Iglesia triunfe entre los no católicos.
Ahora bien, voy a poner un ejemplo del proselitismo malo y la explicación es de san José María Escrivá de Balaguer que explicaba a sus hijos que si usaban la amistad sólo para hacer proselitismo, estaban prostituyendo la amistad.
Otro ejemplo, yo salí a pasear varias veces con un pastor evangélico, hace muchos años, cuando yo no era famoso. Un buen día le dije que ya no me interesaba salir paseando con él. Porque yo, al pasear y charlar, buscaba su amistad. Mientras que él había dejado bien claro que lo único que le interesaba era convencerme de las bondades del protestantismo.
Le había dejado claro que yo buscaba en él buscaba la amistad, él sólo salía conmigo para convencerme. Cuando se lo dejé claro, no volvió a llamarme.
Otro ejemplo, ¿os imaginais que el Papa amablemente llamase a otros obispos ortodoxos, anglicanos, coptos, y les dijese que les invitaba a rezar juntos, incluso a cenar con él. Pero que añadiese: Pero lo único que busco es convenceros de que estáis en el error. Si les dice eso, ya les puede tratar con toda la amabilidad del mundo, pero lo lógico (y con toda razón) será que le digan: Muchas gracias, Santidad, ya iremos otro día.
Como veis, hay un proselitismo bueno y otro malo. En esto, que está tan claro, que es tan evidente, ha habido alguno (podría citarlo con nombre y apellido) que ha visto la prueba irrefutable de la herejía del papa Francisco. Si todas las herejías del Papa son así, podemos dormir tranquilos.
Alguno, al llegar al más allá, le va a decir algún ángel: De verdad que no has entendido nada.


El dr Galat me ha escrito y le he respondido: ha sido un diálogo correcto y educado

08.09.17 | 23:01. Archivado en Con clave

Estimado dr. Galat:
Lamento haber tardado en contestar su carta, pero me hallaba dando una serie de conferencias en una convención en Los Ángeles (California). Dado que se ha tomado la molestia de rebatir mis argumentos, cosa que agradezco sinceramente, justo es que yo le diga con sinceridad qué puntos son aquellos que tras escucharle no comparto.
Usted dice:Los ignorantes le pueden cerrar la boca a los súper-sabios como usted, claro esto puede ocurrir cuando los súper-sabios ignoran la sabiduría elemental y la cambian por sus propias opiniones, o siguen las herradas ideas de otros.Cuando yo atiendo a los argumentos, no me fijo en quién los dice. Sino si esos argumentos son verdaderos o no. Cuando yo le escuché, lo único que me fijé fue en que usted dio razones canónicas y teológicas que no son objeto de discusión; dejando aparte las cuestiones debatidas de Amoris Laetitia. El tema de Amoris Laetitia lo voy a dejar aparte de esta carta, por no alargarla. No tengo inconveniente en dialogarla con usted en el futuro. Pero me voy a centrar en los puntos que usted me menciona.
Todos los especialistas estaban de acuerdo en esos puntos antes de que el papa Francisco llegara al papado. De hecho, fíjese en que ninguno de los cuatro cardenales de los dubiaesgrimió la razón de la invalidad de la elección papal o el tema del ecumenismo, etc.
Fue por eso por lo que me zanjé el asunto con el tema de la su persona. Pues usted discutía asuntos que en materia canónica y teológica estaban clarísimos y fuera de toda duda. Usted no tiene ninguna culpa de no ser experto en esas materias.
Usted escribe:¿Es que usted no quiere ver la fantástica cantidad de insensateces, con que diariamente engaña el Pontifice Francisco al rebaño de ovejas desprevenidas?, ¿Es menester que le dé la lista de estas inercias contra la fe, de un Papa que usted defiende como legítimo de enseñarlas válidamente?
Insisto, ni los cuatro eminentes cardenales de los dubia han puesto pero alguno a otra cosa que no sea Amoris Laetitia, ni el resto del sacro colegio ni los obispos. No es, por tanto, una lucha de usted contra Francisco, sino contra el colegio episcopal de todo el orbe. Ni el mismo papa emérito Benedicto XVI ha manifestado lo que usted manifiesta. ¿También él es cómplice con su silencio?
Cita usted al sr. Luís Recio que dice:
?Fortea insiste en ??antes??, pero no ve los indicios de que Bergoglio antes de ser elegido papa ya era hereje, aunque no hubiera sido declarado hereje por una autoridad eclesiástica.?
El tema de la posibilidad del papa hereje sí que fue discutido por la teología durante siglos. Aunque la mayoría era de la opinión de que tal cosa no era posible. En el siglo XIX, se llegó a la unánime opinión de que tal cosa no era posible. Observe en el siglo XIX cuántos teólogos son favorables a tal posibilidad: que yo sepa, ninguno. ¿Es posible que tal punto se les pasara por alto a tan grandes mentes, ortodoxas y de gran vida espiritual?
Ya desde siempre se había dejado claro, por el mismo magisterio papa, que el Papa no puede ser juzgado por nadie. Si no puede ser juzgado por nadie, la conclusión es clara: nadie le puede declarar hereje. Está clarísima esta conclusión.
Desde el dogma de la infalibilidad papal, esa posibilidad de un papa hereje desapareció. ¿Por qué? Porque un hereje, por definición, es tenaz en mantener su herejía. Si es pertinaz y puede declarar un dogma, ¿dejará de hacerlo? Evidentemente, no. Porque un hereje está convencido de estar en la verdad.
La posibilidad de un Papa hereje plantea una paradoja insoluble: Primero, porque nadie puede sentenciar que es hereje. Segundo, porque si está convencido, siempre puede usar de la posibilidad de defender lo que cree emitiendo un dogma. Éste es un nudo gordiano imposible de deshacer.
El sr. Luís Recio, al que cita usted, dice:
?Parece que Fortea no quiere entender la bula Cum ex apostolatus officio y está pensando en que el papa Pablo IV se refería a que alguien declarado hereje no podía ser elegido papa. Algo absurdo. A lo que la bula se refiere es a que un hereje, aunque no haya sido declarado como tal, no puede asumir el cargo, ya que sería una asunción ??nula, inválida y sin ningún efecto??, ??incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales??. No dice en la bula que un hereje tenga que ser acusado antes de su elección pontificia ante el Colegio Cardenalicio. Eso es interpretación e imaginación de Fortea.
No voy a repetir lo que ya dije en mi contestación a esos argumentos. Puse la cita en latín. También aduje la parte de la bula en la que Paulo IV afirma tajantemente que la primera sede no puede ser juzgada por nadie.
Hay un punto oscuro en esa bula que, sin duda, se refiere a que, una vez producida la elección, se pueden presentar alegaciones. Pero siempre antes de la promoción. Expresamente lo dice el texto latino. Eso es así también ahora. Antes de que los cardenales le presten sometimiento, besando el anillo, pueden alegar cualquier irregularidad. Pero una vez producido el reconocimiento de todo el sacro colegio presente en el cónclave, sólo entonces, es cuando se enciende la fumata blanca.
El sr. Luís Recio, al que cita usted, dice:
?Fortea saca de contexto a Pablo IV para ventilar su tesis favorita en defensa de Bergoglio: que nadie puede juzgarlo en éste mundo.?
?Lo que no explica es que Pablo IV en la bula Cum ex apostolatus officio afirma: ??Considerando la gravedad particular de esta situación y sus peligros al punto que el mismo Romano Pontífice, que como Vicario de Dios y de Nuestro Señor tiene la plena potestad en la tierra, y a todos juzga y no puede ser juzgado por nadie, si fuese encontrado desviado de la Fe, podría ser acusado.??
Estimado sr. Recio no dudo de que su error no es de mala fe. Pero el texto latino (que fue el aprobado por el Papa) dice ?redargui?, no dice que pueda ser acusado:
?omnesque iudicat, a nemine in hoc saeculo iudicandus, possit, si deprehendatur a fide devius, redargui?
Cierto que puede ser redargüido, que es la traducción más exacta de ese verbo latino. Hay una diferencia radical entre el verbo latino accusare y redarguire. Por supuesto que lo segundo se puede hacer, ahí tenemos el caso de san Pablo en Antioquía con san Pedro. Por supuesto, dediqué un largo post en mi blog acerca de la traducción exacta de ese pasaje de Hechos de los Apóstoles.
Por eso queda claro el sentido de la bula, cuando dice del sucesor de Pedro que nadie le puede juzgar, nadie. Pero sí que puede ser refutado, confrontado, redargüido, argumentado en contra, en el sentido de que mientras manifieste sus opiniones personales, puede equivocarse.
Insisto, Paulo IV en su bula, afirma que nadie le puede juzgar, pero sí que se le puede argumentar en contra: ?omnesque iudicat, a nemine in hoc saeculo iudicandus, possit, si deprehendatur a fide devius, redargui?

El sr. Luís Recio, al que cita usted, dice:
?Fortea tergiversa las mismas palabras de Pablo IV para hacerle decir lo que no dijo.?? ?Fortea se vale de esto para asegurar que ni el cardenal Danneels, ni sus amigos (y Bergoglio) podían ser excluidos del conclave, pero tampoco ve que ellos contravinieron los puntos 79, 81, 82 y 83 de la Constitución Apostólica mencionada. No le da importancia a lo que estos cardenales hicieron antes y durante el cónclave. Según Fortea, el mismo cónclave subsana o legitima todos los vicios de la elección.?
Vamos a ver, el número 79 de esa Constitución Apostólica dice:79. Confirmando también las prescripciones de mis Predecesores, prohíbo a quien sea, aunque tenga la dignidad de Cardenal, mientras viva el Pontífice, y sin haberlo consultado, hacer pactos sobre la elección de su Sucesor, prometer votos o tomar decisiones a este respecto en reuniones privadas.
Es cierto que prohíbe los pactos antes de la sede vacante, pero he leído infinidad de veces la Constitución Apostólica entera: en ningún lugar se dice que eso anulará la capacidad para votar de un cardenal.
No sólo no lo dice, sino que incluso sí que dice que, aunque la elección fuera simoniaca, sería válida.
He leído los puntos 79, 81, 82 y 83 que menciona el sr. Recio. No tengo ni idea de por qué los cita, porque en ningún punto se dice que la no obediencia a esos puntos anulará la elección.
Por otra parte, siempre ha sido costumbre no alegar censura alguna para no admitir a un cardenal a un cónclave. Esta costumbre queda reflejada en la Const. Ap. Vacante Apostolicae Sedis de Pio XII, 8 diciembre de 1945.
Lo dice expresamente Pío XII, pero es que si no fuera así, todas las elecciones podrían ser impugnadas bajo la alegación de censuras.
Vuelvo a decirle que a usted nadie le exige ser canonista, experto en cónclaves, en bulas y en otros muchos campos. Si mis argumentos le hacen replantearse las cosas, que sepa que no será para usted ningún desdoro reconocer que ha reflexionado y que ha cambiado de opinión. Quizá ha defendido hasta ahora unas determinadas posiciones porque alguien le informó mal. Pero puede decirle a quien así le haya dicho que esas posiciones no las defiende ni siquiera la Fraternidad de san Pío X.
No tengo ningún inconveniente en hablar, charlar y dialogar con usted (a solas) por teléfono, punto por punto, desde el más absoluto respeto. Vuelvo a reiterarle mis disculpas por un primer post que lo escribí bajo los efectos de la ira. Cuando le escribí la primera vez, ya había retirado toda palabra inadecuada.
Me despido de usted, respetuosamente.Padre Fortea


Ante la proyectada secesión de Cataluña: un análisis personal

07.09.17 | 22:51. Archivado en Con clave

Acabo de venir de Estados Unidos, de dar unas conferencias en Los Ángeles. Pero hoy pienso que resulta más interesante decir algo sobre la ley de secesión aprobada por el parlamento de Cataluña. La foto es del frontón del Congreso de los Diputados de España. En el centro, España (con un cetro y una corona) abraza a la Constitución.
En todo este asunto hay una cierta postura teatral por ambas partes. Por parte del poder central que se echa las manos a la cabeza por el hecho de que los separatistas hagan las cosas fuera de la ley. Si la ley no permite la secesión, ¿hay otra forma de hacer las cosas más que fuera de la ley?
La postura teatral del poder autonómico consiste en echarse las manos a la cabeza por la testadurez del poder central. Teatro puro y duro. Vamos a ver, si los nacionalistas quieren a toda costa ser independientes, deberían entender la postura de los de enfrente: la postura de los que defienden que España debe mantener su soberanía a toda costa.
En el fondo, los nacionalistas deberían ser comprensivos con el hecho de que los patriotas españoles estén tan motivados en su postura por patriotismo como los nacionalistas catalanes en su propósito. Reconozcámoslo, cada poder (autonómico y central) mantiene su posición bajo su propia lógica.
Esta obra de teatro ha sido puesta en cartel varias veces en algunas democracias del siglo XX. ¿El resultado? Si una amplia mayoría de la población quiere la separación, ninguna ley logrará evitarlo. Se alargarán más o menos los actos de la obra de teatro, pero al final lo lograrán. 
Pero si no hay una mayoría holgada, la independencia no se logrará. ¿Por qué? Pues porque un proceso sececionista siempre es muy traumático. Todos los temores se lanzan sobre la cabeza de los votantes. La mayoría de los que no lo tienen muy claro siempre da un paso atrás. Siempre atrás, no adelante.
Por supuesto que los nacionalistas de todas las naciones tratan de entusiasmar a los votantes. Pero los defensores de lo contrario arrojan los temores más extremos en sus discursos. En esta lucha entre ilusión y temor, siempre gana el temor. Si no hay una mayoría holgada antes del empezar el proceso traumático, las masas dan un paso atrás.
Yo hubiera aconsejado al poder central que esta cuestión (que no es legal, sino política) se resolviera del modo más civilizado posible: un referendum; como en Canadá, como en el Reino Unido. Ahora bien, dado que esa opción ha sido rotundamente descartada por el poder central, lo mejor sería que los nacionalistas analicen fríamente la situación: cuanto más traumáticos sean los hechos que sigan de ahora en adelante, más se espantará el electorado catalán. En medio de las convulsiones, los radicales se radicalizarán más. Pero el votante indeciso se arrojará en manos de la seguridad.
Yo respeto las ideas de los que no piensan como yo: yo ya sólo creo en la Humanidad como familia. Incluso en el conflicto con Corea del Norte, me interesa salvaguardar tanto las vidas de los norcoreanos como las del resto de naciones.
No creo en patriotismos nacionales: ni españoles ni catalanes. Me interesa tanto el derecho a la felicidad del inmigrante de Nigeria como la felicidad del ciudadano de Berlín, lo digo totalmente en serio. Creo en la total igualdad de un uruguayo que vive en su país y en la de un español que vive aquí. Las fronteras son meras líneas en un mapa. Sólo me interesan la felicidad, libertad y derechos de los seres humanos concretos.
Habiendo dejado clara mi postura, una vez más, considero que los conductores del soberanismo catalán deberían analizar tan fríamente como yo la situación y entender que en un choque frontal de locomotoras se va a producir un radicalismo de la parte más de izquierdas de la población catalana. Los jóvenes de las barricadas van llevar a Cataluña a sufrir un enquistamiento de este conflicto durante toda una generación.
Cuando Arafat buscó el choque de locomotoras con los israelíes para conseguir un estado sin más demoras, eso condujo a que su partido perdiera el poder y Hamás se hiciera con el poder para siempre. Éste es mi análisis, opinable, por supuesto.
El resultado en Cataluña (dado que no cuentan con una mayoría holgada) va a ser un enquistamiento del problema a causa de una clara basculación hacia la izquierda radical.
Si alguien del parlamento catalán me lee, yo abogaría por buscar una solución honrosa dialogada. (Aunque sé que es tarde, el Rubicón ha sido atravesado.) Seguir adelante va a significar desatar fuerzas pasionales que después va a ser muy difícil reconducirlas. Y el precio, como siempre, lo pagará la población.
¡Todo se puede ganar con un acuerdo honroso! Pero si el gobierno catalán es encarcelado, habrá barricadas. Y, al final, tras un año o dos, volveremos a la casilla inicial del tablero, sólo que las barricadas no se disuelven con bolas de nieve y serpentinas. Volveremos a la casilla inicial con mucho sufrimiento a cuestas.


Cosas que pasan

06.09.17 | 23:19. Archivado en Con clave

No lo había contado nunca, pero, en uno de mis viajes a México, me explicaron que un empresario la había tomado con el obispo de esa diócesis y había dado órdenes a su periódico de que le atacaran sin piedad mes tras mes. Las noticias sobre el obispo, las leí, eran un cúmulo de falsedades al borde mismo de lo denunciable en un tribunal. Pero los redactores, por supuesto, bien asesorados, siempre se quedaban a un paso de distancia de lo que ya hubiera sido un delito por calumnia.
Estaba invitado a hablar en un canal de televisión de ese estado del sur y me pidieron si podía decir algo a favor del obispo.
Yo conocía bien al obispo y era una magnífica persona, así que lo hice con gusto.
Cuál fue mi sorpresa al ver que en los días siguientes, ese empresario pagó a una persona para que me denigrara en las redes sociales. La persona pagada creaba un perfil en Facebook, se hacía pasar por un sacerdote. Y ese falso sacerdote decía en distintos lugares que me había prestado dinero y que yo no se lo había devuelto. El perfil desapareció al cabo de unos días. Pero apareció otro: esta vez una monja afirmando lo mismo, que cuándo le iba a devolver el dinero que me había prestado. También ese perfil desapareció en unos pocos días.

La táctica era soltar la bola y desaparecer. Todo esto me hizo comprobar lo que ya me habían dicho en esa curia diocesana: lo mala persona que era ese poderoso empresario, dispuesto incluso a pagar a alguien que denigrara en las redes sociales.


¿Con qué rostros imaginar al grupo de los Doce?

05.09.17 | 21:32. Archivado en Con clave


En estos rostros podemos imaginar un Bartolomé, un Mateo, un Santiago... También los rostros ancianos del Sanedrín. En Afganistán, conviven varios tipos raciales muy distintos. Pero se ha conservado un grupo indoeuropeo (no nórdico) completamente aislado de cualquier mezcla. Lo cual es valioso para poder reconstruir cómo pudieron ser esos rostros. 

Aunque aquí expongo una posibilidad, la que más me convence. Hay más posibilidades en cuanto a cómo podría ser la raza de los judíos puros. Eso sería mucho más largo de hablar: las distintas posibilidades. Lo que sí que parece probable es que en ese momento del siglo I, todavía se habrían mantenido bastante puros los linajes hebreos que vivían en Judea. Entre otras cosas, porque abominaban mezclarse con los hebreos de otras regiones de Palestina consideradas menos puras. 

Y lo abominaban, entre otras cosas, porque esa época era ya un tiempo en el que el mestizaje seguía avanzando de forma imparable. El mismo Herodes el Grande era un idumeo no hebreo, estaba la Decápolis, toda la costa griega, de Samaría era mejor no hablar. 

Para mí, todas estas cosas tienen un interés histórico, meramente histórico. Todas las razas son iguales en dignidad, todas son agradables a Dios, todos son hijos queridos de Dios.

Todos los rostros de este post y el de ayer son afganos.






Cuestiones raciales

04.09.17 | 21:18. Archivado en Con clave

Racialmente eran los hebreos muy distintos a los pueblos de la península arábiga o a los bereberes del norte de África. Yo siempre he imaginado a los judíos puros (los de antes del exilio babilónico) con los rostros que todavía mantienen algunas etnias de los afganos. Sólo allí se han mantenido sin mezcla algunos de los pueblos de tipo indoeuropeo que un día ocuparon las tierras desde Afganistán hasta el Oriente Medio en tiempos de Abraham. Es un tipo racial caucásico distinto de los nórdicos y de los pueblos más mezclados en Irak e Irán. Algo así debió ser la raza de Abraham.
En la época de Jesús, ese sustrato se mantenía, más o menos, a pesar de que ya había habido muchas mezclas. Después de la diáspora romana, los judíos se mezclarían con todas las razas. Los judíos de África eran negros, los judíos de Alemania eran parecidos a los alemanes, los de Persia eran como los persas, los de los reinos España eran como el resto de los españoles.

Jesús no tenía un rostro nórdico, pero tampoco es más histórico dibujarlo con un rostro árabe. Yo, lo repito, lo dibujo en mi mente con las facciones de algunas tribus afganas incomunicadas. Las fotos que he puesto hoy son todas de afganos de esa etnia de la que he hablado.


Cuestiones capilares

03.09.17 | 21:17. Archivado en Con clave


Resulta totalmente antihistórico colocar turbantes en la gente de Judea en esa época histórica como he visto en algunas ilustraciones. Ningún elemento iconográfico avala tal posibilidad.
Los Doce no llevarían joyas encima. Pero los hombres ricos de esa zona sí que llevaban collares y anillos. Los pobres, no.
Entre los doce, unos llevarían el pelo largo y otros, corto. Las dos formas eran usuales en esas tierras entre los judíos. Al levantarse, se componían el pelo con las manos. Unos itinerantes pobres como ellos, quizá viajaban sin peine. Tal vez algunos de ellos tenían un sencillo peine de hueso en sus bolsas. Desde luego viajaban sin espejo. Sólo veían sus rostros en el reflejo de los abrevaderos y las fuentes. Pero ninguno, sin ninguna duda, llevaría ni perilla ni bigote ni patillas largas.
Lo más lógico es imaginarnos a todos los apóstoles con barba, unos más corta, otros más larga. Pero no podemos descartar que uno, dos o tres fueran afeitados. Resulta llamativo observar hasta qué punto las colonias griegas habían influido en los hábitos de la Palestina de esa época.
Pero digo que es más lógico imaginarlos con barbas cortas o largas, porque unos discípulos itinerantes es más razonable pensar que viajaran sin los enseres necesarios para el afeitado. Se necesita alguna sustancia química y agua caliente para ablandar la barba, de lo contrario la piel se va encalleciendo tras diez o veinte años de erosión cutánea tan fuerte, y más con aquellos instrumentos.


Martes, 26 de septiembre

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