Hoy voy a la misa estacional de San Pietro in Vincoli. Ya expliqué el año pasado que cada día de la cuaresma, se celebra la misa en una basílica. Ir me sirve cada día de pequeña peregrinación. Media hora andando desde casa a ésta. En la basílica de hoy, tuvo la elección de dos Papas. Aquí se haya la tumba de Julio II con su famoso Moisés de Miguel Ángel.
Hoy me acercaré a ver de nuevo esta estatua con detenimiento. Será la tercera vez en mi vida. Sea dicho de paso, sigo sin comprender por qué apasiona tanto esta estatua. Todos repiten que tiene mucha fuerza. Bien, vale. Pero yo ya no encuentro ninguna otra virtud a esa obra. La cabeza es pequeña respecto al cuerpo. Una cabeza griega a la que ha añadido con poca gracia una gran barba judía, mientras Moisés hace con los brazos unos gestos bastante artificiales. Sus ojos desmedidos y teatrales están a años luz de la finura sutil que demostrará Miguel Ángel en La Piedad.
Esta basílica tiene como cardenal titular al arzobispo de Washington D.C. En la que estuve antes de ayer, el titular era el cardenal Egan, emérito de Nueva York. Uno puede ser arzobispo de Hong Kong, pero desde que a uno le hacen cardenal, tiene una iglesia de Roma porque es miembro del clero de Roma. Es más, toma posesión como cualquier párroco de su parroquia. Yo he estado en tres de estas tomas de posesiones.
La foto no tiene una relación clara con el post. Pero siempre me gusta escuchar las distintas hipótesis de los lectores. Yo creo que es el gato de Masiá cuando fui a su casa a comer sushi. Al ver al gato, comprendí que algo no iba bien en nuestra amistad.
Martes, 29 de mayo
Padre Fortea
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia