El complot contra el Papa consistió en lo siguiente. Un periódico sin importancia decide hacerse algo de propaganda a costa del Papa. Me imagino que tenían para elegir esta noticia del complot o la noticia de Las Hormigas van a invadir la Tierra. Optaron finalmente por la del complot.
Aquí en Italia la noticia pasó desapercibida. Más que nada por pudor. Entre otras cosas porque todavía estamos luchando por salir de debajo de la nieve y porque todos sabían quienes eran los de Il Quotidiano. Así que nadie hizo más caso al artículo, que a las Profecías de San Malaquías.
Pero algún que otro periodista extranjero, que no tenía ni idea ni de la existencia de ese periódico italiano, comenzó a poner en titulares la noticia. Los periódicos más serios no lo hicieron. La noticia rebotó y rebotó por Internet. Y al final muchos llegaron a esta sabia conclusión: no se pueden equivocar tantas webs. Así que en Italia acabaron haciéndose eco de la noticia, eso sí, más tarde que en ningún lugar del mundo. Y al final todos los periódicos italianos bromearon sobre el tema de la fuente que no podía descubrir ese periodista.
Y es que el asunto ha dado para muchas bromas. Porque cuando quisieron tirar del hilo, vieron que la historia de la supuesta carta del cardenal era sencillamente de traca.
Otro periódico asegura, incluso, que está literalmente sacada de una novela que apareció el año pasado.
Queridos periodistas que habéis creído esta historia, ¿en serio creéis que un cardenal le comenta un complot a alguien (¿quién será?) en China, y que los servicios de inteligencia chinos se lo toman en serio, y que estos finalmente deciden comunicárselo al Vaticano, y que no se sabe cómo el contenido de la carta llega a un periódico de tres al cuarto? Lo de las hormigas tenía más fundamento.
Después he leído titulares de que el Padre Lombardi afirmaba que la carta existía. Me he tomado la molestia de ver el vídeo con la grabación telefónica. Si a Lombardi le preguntan: ¿Pero usted niega que exista la carta? Es lógico que diga: No niego que exista la carta. Podría haber continuado Lombardi: Tampoco tengo la menor idea de si existe o no. Pero eso no es lo mismo que afirmar: Lombardi asegura que la carta existe.
Como veis éste es otro caso (otro más) en el que los periodistas han montado castillos en el aire, todo porque alguien en la redacción de Il Quotidiano ha decidido escribir: sé de buena fuente. Sí, claro, te quiero mucho, carachucho.
La conclusión de todo esto es clara: haremos mal en no prestar atención al posible ataque masivo de las hormigas el día que acaba el calendario maya, porque el octavo secreto no revelado de Fátima nos advierte claramente (y a través de muchos videntes) que hay una carta del nuncio de Estados Unidos en que se le dijo al Papa que no podría no haber habido quizás algo de corrupción en el Governatorato del Vaticano.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo