Blog del Padre Fortea

Hoy un ensayo sobre la culpa y el remordimiento: crimen y castigo

29.01.12 | 20:05. Archivado en Con clave
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Hoy he hecho la cosa peor del mundo, cogiendo de la bandeja (en mi collegio) el último pastelito de crema que un puertorriqueño le ofrecía a un polaco. Y es que, en el último momento, yo me he acercado por detrás, he alargado la mano y me lo he comido. Justo cuando se lo ofrecían a mi buen Jan, el cura solidarnosc. Estoy seguro de que mi buen Jan, el polaco iba a comérselo. Pero no, yo tenía que ir a por el último que quedaba en la bandeja. Y lo peor, lo absolutamente peor de todo, (lo peor de lo peor) es que hoy era el cumpleaños de Jan. Me he sentido fatal. Me siento fatal. Cada vez que visualizo en las tinieblas de mi conciencia al bondadoso de Jan, me siento mal.

Encima si me hubiera comido el pastelito de un malvado, hubiera pensado: le está bien empleado. Pero es que, es el mejor tipo del collegio. El mejor tipo después de mí. Y hoy era su cumpleaños. Cosas como éstas me hacen perder la fe en la Humanidad. Me voy a dormir. Pero veo muy difícil que las horas de sueño puedan cubrir con su indulgencia mi acción.

Eso sí, me podré dormir en seguida, porque ayer me fui tarde a la cama. Me pudo el seguir leyendo La Regenta. Aunque no me fui tarde a la cama, porque leía en la cama. Y todo el rato me decía: vamos a ver en qué para esto. Y claro, hoy no he dejado de dar cabezadas por la mañana.

Claro que el profesor no paraba de hablar sobre el tedioso mundo de las lápidas funerarias romanas del siglo I. Sólo existe un tema más aburrido que ése: el maravilloso e increíble mundo de las inscripciones funerarias del siglo II.

Pero no todo es negativo en este aciago día: ayer perdí 400 gramos de peso, sí, ¡400 gramos! Pero claro, hoy justamente, hoy, tenía el vicerrector que celebrar su aniversario de ordenación: eso significa pasteles.

Percibo una ley matemática que hace concurrir los días en que pierdo 400 grs de peso, con las celebraciones con pasteles, y cuyo resultante final es 0.

La fórmula simplificada es X(400)+y(past)=0

No nos engañemos: nuestros enemigos son los carbohidratos. Nuestros buenos amigos son las coles de bruselas, el bueno del apio, las queridas ensaladas y la fiel manzana.

Por fin he descubierto antes de morir por qué no perdía peso. ¿Quién podía pensar que el pan, a pesar de ser tan proletario, era tan rico en calorías? Pero estoy divagando, como decía: el cura polaco estaba a punto de coger su pastelito relleno de crema, cuando yo me acerqué por detrás.


Jueves, 31 de mayo

BUSCAR

Editado por

  • Padre Fortea Padre Fortea

Los mejores videos

Síguenos

Categorías

Hemeroteca

Sindicación