Blog del Padre Fortea

Éste es el Anillo del Pescador. El anillo papal que actualmente no se destruye, sino que se conserva.

11.02.11 | 21:36. Archivado en Con clave
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Hay días que me pregunto ¿de qué escribo hoy? Pero hay otros en que el post es como si ya estuviera escrito. Y es que acabo de venir ahora de la toma de posesión de un cardenal de su basílica.

Cuando se nombra un cardenal, se le hace cardenal de un título de Roma. Es decir, es como el párroco de una basílica de la Urbe. Y un tiempo después de la entrega de la birreta cardenalicia, toma posesión como lo hace un párroco con su templo.

Si bien el ceremonial es un poco más elaborado. Se le recibe en la puerta con un crucifijo que lo besa, se le da el hisopo para que asperge a los presentes, entra precedido de una cruz procesional y se arrodilla en un reclinatorio ante el sagrario, se va a la sacristía donde se reviste, al comienzo de la misa se lee la bula donde se le otorga el título y sigue la misa normalmente. Si bien en la sacristía, al llegar, varios de los presbíteros presentes tienen que firmar dos documentos donde certifican que han sido testigos de la toma de posesión del título.

En la toma de posesión de hoy, la de la Santa María in Aquiro, había veinticinco presbíteros, seis obispos y un cardenal, presentes en la toma de posesión del Prefecto de la Congregación para los Santos, un hombre humilde y bondadoso.

Cuando ha comenzado su sermón, sus primeras palabras en italiano han sido: quiero advertir que el sermón será largo. Y no ha defraudado.

5 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Oscar 14.02.11 | 01:54

    Hola Alfonso.
    Perdón por la tardanza en contestar, en realidad mi intención era aprovechar la oportunidad para recordar al padre Orzali.
    Por lo demás concuerdo en todo, y hay público para una homilía de 5 minutos, como lo hay para una de 40.

  • Comentario por Alfonso 12.02.11 | 22:51

    Se hace necesario, cambiar las homilías, no sólo porque puedan resultar un tostón, o porque casen por su duración, sino también, porque muchas de ellas no consiguen el objetivo principal, (aparte de otros muy loables), que es la explicación de la palabra de Dios y su aplicación al mundo del día a día.
    Y cuando se tenga poco que decir, lo que relata Oscar podría ser en muchas parroquias un elemento fundamental de las homilías.
    Lo que se ha olvidado decir, es que para todo ello, también es necesario que los laicos nos involucremos, aunque nos suponga compromiso y sacrificio, sin dejar la insustituible y necesaria figura del sacerdote, para ver si así, se cambia de una vez la actual visión de espectáculo de unos (los curas) hacia otros (los seglares), por el de una celebración compartida por todos.
    Pidámosselo a Dios.
    Saludos

  • Comentario por Oscar 12.02.11 | 15:36

    Menciónele al Prefecto de la Congregación para los Santos. Al padre Jose Américo Orzali (Luego obispo, y propuesto beato)
    Instituyó la práctica de las homilías de cinco minutos, en todas las misas
    Terminada esta, salía al atrio a saludar a la gente, y a preguntar por los enfermos y por los ancianos que no podían ir al templo.
    Desde el pulpito pedía que le indicaran dónde había enfermos. Luego, a la salida, solicitaba las direcciones. Y Orzali no dejaba enfermo sin visitar, fuera éste católico militante o anarquista rabioso.
    Estableció la "Misa de los niños" que se oficiaba a las diez, y a veces pasaban de mil doscientos niños.
    No desdeñaba nunca sentarse y almorzar en cualquier rancho. Era todo: obispo, cura, teniente, sacristán, portero, acólito, etc. En ningún momento rehuyó el trabajo.
    Así que, contamos con su firma, y la del prefecto

  • Comentario por job 12.02.11 | 10:40

    Lapsus calami: donde se lee "diez", debe leerse "dies". Gracias.

  • Comentario por job 12.02.11 | 09:31

    Fortea:

    Comparto hoy su opinión. Hay muchos días en que Ud. no goza del don de la inspiración. Demasiados. Pero fiel al dicho nulla diez sine linea, se obstina Ud. en querer contar algo cuando no tiene nada que contar. Quiero ser dueño de mi silencio para no ser esclavo de mis palabras, es la antítesis del nulla dies sine linea.
    Fortea: Confieso que no todo son nonadas en su blog. Admito y agradezco a Ud. que la suscripción al Blog sea gratuita.
    ¿Cómo puedo decir que un libro es malo de solemnidad si no lo leo?. Examinadlo todo y quedaos con lo mejor. Pues éso.

Jueves, 31 de mayo

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