Este año reconozco que siempre me da más pereza darme un paseo hasta el Vaticano tras la cena. Pero para mí es tan bonito acercarme hasta la Plaza de San Pedro y rezar unos instantes. Es bonito y da pereza, las dos cosas, a la vez.
Lo que sería fantástico sería poder entrar por la noche en la Basílica. Deambular por sus naves oscuras y desiertas debe ser un placer que no se puede describir con palabras. Los miembros de la seguridad del Vaticano me imagino que lo podrán hacer.Formidable privilegio el del Papa, el poder decir: voy a bajar un rato a pasear por la Basílica antes de acostarme.
Muchas veces me he imaginado cómo debe ser ese templo sin gente, en silencio, lleno de oscuridad. Realmente, será otro templo. Algo completamente distinto, y bastante tenebroso e inquietante.
Las iglesias, incluso las pequeñas, por la noche una vez cerradas se transmutan en algo bastante siniestro. Debe ser por la sensación de estar en un gran espacio lleno de oscuridad, lleno de recovecos. Debe haber algo instintivo en el ser humano que nos mueve a evitar ese tipo de situaciones.
El Baldaquino de San Pedro en medio de la oscuridad, buf, tremendo. Las criptas, sus capillas, sus largos pasillos, todo sin un alma, vacío, sin luz. Madre mía. Un lugar perfecto para una pesadilla. Es que lo pienso ahora y me dan ganas de meterme en la cama. Pero de meterme con la sábana hasta la calva.
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Padre, habría que corregir su texto, como que se contradice.
Por cierto, me recuerda a las descripciones de iglesias catedrales de Gustavo Adolfo Becquer en su libro "Rimas y Leyendas". Muy buena lectura. Lo leí en mi adolescencia y a pesar que tiene mas de 15 años que no lo releo, al menos a fondo, recuerdo que me impactó todo lo que decía.
a si no eres Ramblas perdona
si que le tengo mucha estima al padre Fortea y le admiro su sentido del humor y sus anecdotas caseras--Tambien por ser un sacerdote fiel que reza y estudia
Por alusiones.
A Comentario de S. Pablo, digo: Feliz fin de semana para tí, y también para todos. No, gracias, no me apunto. Yo voy por libre, no me agradan las multitudes; tengo alma de cartujo y solamente quebranto la clausura para contemplar la mar. Porque Dios está en la mar, brava o en calma chicha.
A Comentario de amigo, respondo: No, no soy Ramblas. Soy Job y estás asaz equivocado. En honor a tí y a Comentario de S. Pablo, evitaré en lo posible llamar a Fortea, Forteíta. Lamentablemente para mí, no fuí el creador del alias Forteíta. Me pareció tierno y gazmoño y muy ajustado a la personalité de Fortea. Estimado Amigo: Guarde Ud. algún reproche para Fortea que aunque sea santo de su devoción, también desafina en el coro.
Comentario a Excursus: Cada vez que leo a Ud., me digo: ¡Otro que no dice pa-ta-ta para salir risueño en la foto!.
Comentario a Fortea: ¡Qué solos se quedan los muertos! y se está muriendo gente que antes no había muerto.
Jesús iba a la montaña para orar, no al templo. Ahí se sentía más a solas con su Padre, y cobraba fuerza y luz, para anunciar su Reino en medio de la gente. ¿Cuestión de gustos?
El templo de Jerusalén debe haber sido impresionante y emocionante para los fieles judíos y, además, el sustente del poder del sacerdocio. Sin embargo, como dijo Jesús a la Samaritana, el verdadero devoto a Dios, no necesita ni templos, ni santuarios. Lo adora en el espíritu y en verdad.
Job se multiplica por varios, amigo, como cada uno de nosotros, cada cual con su inconfundible estilo. En el caso de job intuyo que, a veces, se multiplica además, con gran sentido del humor, por el estilo de otros. Pero no creo en absoluto que se trate del comentarista ramblas de otros blogs.
ramblas algunas de tus manifestaciones estan tomando la mala costumbre de llamar al PADRE FORTEA Fortea o Forteita -- respetalo
¿Teoría de la iluminación?
Job me ha hecho recordar el cuento de aquel otro niño que, siendo tan feo, se perdió en el bosque y los lobos encendían candelas para que no se les acercara. O sea, la misma historia de Fortea pero, en vez de con lobos, con demonios. No sé de qué tendrá miedo.
Estimado Padre Fortea:
Hace unos años, tuve la oportunidad de pasar la noche dentro de la Basílica del Santo Sepulcro, en Jerusalén, Con la única compañía del Breviario y de los Santos Evangelios.
Le aseguro, ningún miedo en absoluto. Nada que me asustara. Al menos mientras me mantuve en oración, bien despierto.
Lo único es que en algún momento de la madrugada me quedé dormido de rodillas, con la cabeza apoyada en la losa. De repente, me despertó un diácono armenio, que al verme, me gritó como si se tratara del endemoniado de Gerasa:
!!!!ARMENIAN POSESIOOOON!!!!
Entonces sí que me asusté.
Oye, yo me apuntaba a dar una vuelta de noche por allí. ¿Te apuntas, Job? Que pases buen fin de semana...
Fortea:
Cubrirse la calva con la sábana no espantará sus miedos o temores. Un niño tenía que atravesar un bosque diariamente para acudir a la escuela. Como el sol aún no había hecho su aparición, la penumbra y los gritos de los animales, unido al ruido ocasionado por las ramas movidas por el viento, aterrorizaban al niño que se negaba acudir a clase. La madre inculcó al niño en la creencia de que con la cruz que ella había colgado del cuello del niño, nada malo podría ocurrirle. El invento funcionó a la perfección durante semanas y el niño iba feliz y sin temor alguno al ruido de las ramas y a los gritos de las aves. Hasta que un día, el niño al atravesar el bosque se percató de que había olvidado la cruz y volvió a sentir más pánico que el padecido cuando deambulaba sin la cruz.
Fortea: Pruebe Ud. a no cubrirse la calva con la sábana y comprobará que su cabeza estará más oxigenada.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
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