Blog del Padre Fortea

Mis andanzas por Jerusalén VIII

23.12.10 | 15:19. Archivado en Con clave
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Venga a dar vueltas por Jerusalén, vueltas y más vueltas: quería comprar un icono. Eso era todo lo que quería comprar como regalo de Navidad para mis padres. Pero me fui sin hacerlo. Los comerciantes abusaban de la supuesta ignorancia del turista. Los precios triplicaban en todos los productos cualquier precio de otra ciudad. Todas las piezas eran únicas y antiquísimas, aunque las hubiera visto yo tres meses antes en la tienda de las Paulinas de Madrid. No pocos vendedores pecaban de agobiantes, el duro acento árabe ayuda a dar esa impresión de una lengua de aristas, el tono exigente de las modulaciones de su lengua daba una impresión de ánimo airado. Resultaban tiránicos a la hora de no dejarte salir de su tienda. Para la mayoría de los turistas sin duda no resultaba agradable no ya el interesarse por algo, sino el mero hecho de mirar hacia un objeto en concreto desde la calle. El comerciante te gritaba que entraras, insistía.

A mí esa vehemencia oriental me hacía mucha gracia y la disfrutaba. Y así, yo, revestido de una gran flema británica, movía ligeramente la mano diciendo adiós sin ni siquiera mirar hacia atrás. Todas esas negociaciones, regateos y artimañas me recordaban un estadio social todavía preindustrial. Para mí constituían como un juego. Conseguí reducciones de precio asombrosas. No en vano mi abuelo era tratante de mulas. Pero no compré nada. Nada realmente me interesó. Las poquísimas obras de arte que me gustaban, sabía que tenían un precio astronómico y que realmente lo valían.

El propósito de comprar un icono de Tierra Santa se quedó sin realizar, y en el avión de vuelta a Roma seguía planeando sobre mi cabeza el eterno problema: qué comprar a mis padres como regalo de Navidad.

Fin de mis relatos de Jerusalén.

3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Feliz Navidad 24.12.10 | 19:08

    Buenas tardes P. Fortea. Muy buena su redacción e impresiones en Jerusalem. Aprendi mucho de esta cultura y bravo x no ser un comprador impulsivo asi se trate del regalo de navidad de tu mami. Imaginase uno comprando c/vez q viaja te llenas de chequeres y la glotonería no es buena a los ojos de Dios.

    Espero tenga una linda navidad, y gracias x sus escritos. Unidos en la oración aunque siempre le digo salgo ganando, ni modo, recibo su santa bendición, su hija, la paz…….

  • Comentario por María Teresa [Blogger] 24.12.10 | 15:44

    Padre, muchísimas gracias por tomarse la molestia de compartir sus impresiones, y por ser como es. Explica incluso lo más complejo de una forma sencilla.

    Me persigue la risa por sus comentarios acerca de las flores de plástico y ciertas decoraciones domésticas recargadas de chismes. Gracias y Feliz Navidad.

  • Comentario por job 24.12.10 | 08:59

    Padresito:

    El 25.10.2010 escribía Ud.:" En los últimos años siempre he comprado lo que los lectores me han sugerido. Pues me habéis sugerido cosas originales y buenas. Sugeridme, leeré los comentarios hoy".

    Algunos comentaristas entonces realizaron a Ud. una amplia lista de obsequios para sorprender a su querida madre; sin embargo, en esta ocasión los lectores no debieron afinar mucho pues ha tenido que desplazarse Ud. a Jerusalén en busca de otro presente más rumboso.
    Para una madre el mejor regalo es la presencia de su hijo a su vera. Me alegra conocer que pone Ud. distancia con el muro de las lamentaciones y cercanía física con la mamma. Mamma mía!.

Viernes, 1 de junio

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