Hoy ha sido un día de extraordinaria devoción y presencia de Dios. Me iba a guardar el secreto para mí, pero os lo comparto para animaros a que lo hagais vosotros también: el ayuno.
El ayuno tiene indudables efectos espirituales. Uno de ellos es que llena al alma de gusto por las cosas del Reino de los Cielos. Con una medida tan simple, es siempre sorprendente como el espíritu se fortalece.
Si quereis hacer también vosotros esta santa práctica que Jesús nos enseñó con su vida, sabed que a mi entender hay tres tipos de ayuno:
El ayuno eclesiástico: Es el de el Miércoles de Ceniza o el Viernes Santos. Consiste en hacer una sola comida normal en el día, y una frugal colación a la hora del desayuno y de la cena. Por ejemplo, una fruta, o un poco de pan, o un yogur.
El ayuno a pan: Consiste en hacer tres comidas al día, pero sólo a pan y agua.
El ayuno de la cena: Consiste en no cenar nada durante un día. Este ayuno se puede hacer dos o tres veces a la semana. Pudiéndose tomar una fruta a la hora de la cena si se desea.
Este tercer ayuno es el más ligero de todos, y por tanto es un buen modo de comenzar esta práctica. Además, si vienen muchas tentaciones de romperlo, lo mejor es salir de casa a dar un paseo, o entrar en una iglesia a rezar. En las grandes ciudades a veces hay iglesias con exposición del Santísimo Sacramento por la noche.
El ayuno lo hacemos por Dios. Lo importante es el agradecimiento de Dios, pero también tiene beneficios para el cuerpo. Sabed que una noche sin cenar, es medio kilo menos al levantaros por la mañana. Piénsalo, porque últimamente te estás poniendo como una vaca suiza.
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Bueno padre yo en lo personal le creo , y ademas le añade humor al texto. excelente. yo voy a principiar en hacer el ayuno nocturno jeje. a partir de hoy mismo. 2 veces a la semana. saludos.
Gracias padre por su instrucción sobre el ayuno. Ultimamente lo vengo practicando y por lo tanto estoy en vías de aprender.
¡Aaaaaggggggggg!
¿Y usted como lo sabe?
¿Como sabe que me estoy poniendo como una vaca?¿Y por qué suiza?¿Por qué no , asturiana?
Tiene razón Padre, tiene razón.
He de ayunar , por perder peso superfluo y por hacer algún sacrificio.
El ayuno no es algo habitual en mi vida, salvo los que prescribe la Iglesia del Miércoles de ceniza y el Viernes Santo , y a veces he pensado en hacerlos, pero luego se me olvida.
Le he de pedir a mi Ángel de la guarda que me lo recuerde.
La verdadera penitencia consiste en aceptar los contratiempos diarios, no es necesario buscarla, Dios la proporciona en la medida que cada uno pueda sobrellevarlo.
Con esto se prueba, y se perfeccionan al menos tres virtudes cristianas, paciencia, caridad, y obediencia.
Luego se podrán ofrecer ayunos, oraciones, adoraciones, que serán bien aceptadas.
Pero sin lo primero, dudo que lo segundo tenga el efecto que deseamos.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
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