Bien, sí, lo reconozco. Ayer me pasé de azúcar. Fue un post tan dulce que espero que ningún diabético lo leyese. Digamos que se me fue la mano. No es que dijera nada que no sintiese. Pero no sé muy bien como el post no se desbordó en una maravillosa explosión de crema pastelera con gominolas, formando encima un arco iris de bellos colores y todo el conjunto rodeado de estrellitas.
Escribo este post un viernes por la tarde después de la cena. Un momento bastante propicio a la tristeza. Porque uno piensa que los viernes por la tarde tendríamos que organizar algo todos juntos. Pero no. Cada uno o se va a su habitación, o algunos se marchan a tomar una cerveza. Y a mí no me gusta para nada ir a bares y similares. De forma que estoy en el grupo de los que se quedan en un collegio silencioso en el que las luces se han apagado y los pasillos desiertos han quedado oscuros. Un paisaje interior bastante parecido al El Resplandor. Aunque en versión de palazzo italiano siglo XVII.
Bueno, hoy leeré la Biblia un rato antes de acostarme.
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¡Vaya con la persecuta que tienes con lo del ramblas!
Estas equivocado mi amigo, me juzgas mal.
ya te echabamos de menos ramblas..como estas ahora todo el dia metido en la ciguena
saludos padre FORTEA le queremos mucho
¡Que horror! ¡Cerveza!, la bebida pagana por excelencia
Utilice el dedo de acusar a Masiá, para señalar a esos descarriados bebedores.
Seguramente hasta se juntan en un bar para escuchan a los parraleños, ese conjunto pretendidamente musical formado por nipones y argentinos ¡Funestos!.
Y si decimos nipones, decimos Masiá; y si decimos argentinos decimos...... Argentinos.
Hace bien, no se junte con la chusma.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo