Llevarme un ordenador en un largo viaje, supone portar un scriptorium conmigo. No sólo eso. Es como llevar una biblioteca entera. Mi ordenador puede contener más libros que una biblioteca abacial del siglo X.
El ordenador me permite asomarme a los escritos de San Ireneo de Lyon, un obispo cuyo maestro escuchó las enseñanzas de San Juan Apóstol. El ordenador me permite tener a mi disposición las obras completas de Santo Tomás de Aquino, las encíclicas de los Papas. Puedo incluso leer el Nuevo Testamento en traducciones interlineales. Puedo incluso leer los comentarios de los Santos Padres a determinados pasajes de la Biblia.
Nunca como ahora hemos podido asomarnos al conocimiento de la Santa Iglesia de un modo tan global, tanto de un modo espacial como temporal. Es como si en nuestra época, todos los siglos se hicieran presentes, todos los confines de la Iglesia, todas sus espiritualidades, todos sus tesoros de conocimiento. Gracias, Señor, por poder ver esta época.
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Formidable época. Yo que amo tanto mis libros, ahora también surgió un nuevo amor: mi ordenador. Mi querida PC. De nilña buscaba un libro entre las viejas librerias, tenía trece años, y no encontraba en ninguna "El Jardinero" , de Tagore. Hoy puedo leerlo en la web. Pedirlo para que me lo envíen desde España o de la India. Y es maravilloso que Dios me permita conocer tanto... Y no terminaré, lo sé , de conocer tanto y tanto... porque ya un hombre de tal latitud o de tal otra estará colgando más y más conocimiento e información....y esto se hará infinito. Me recuerda aquella notable alegoria : La Biblioteca en "El Nombre de la Rosa".
Y es que el conocimiento tiene tantas aristas de misterio e infinitud. Pero el verdadero conocimiento es Dios.
extraño a Anselmo
Si tenemos todos los medios para conectarnos y este momento de la historia es muy lindo porque podemos ver y escuchar muchas versiones y sacar nuestras conclusiones eso es muy bueno, para el alma y el cuerpo por lo menos para mi.Creo que es como un tiempo de evaluacion en donde tengo que poner todo lo que aprendí y escuchar mi calificación,me pareciera estar en el primario,repitiendo lo mismo a otros que no lo saben porque otros lo han confundido no por que no lo sepan, creo que mi nota es un diez.Lo que mas me gusta es poder autoevaluarme y saber de calificación,aunque a veces el que me califica es un hombre me puede dar otra nota y yo solo me siento evaluda por Dios,porque Él me enseña en estos momentos solo espero en Él.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Manuel Mandianes
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Religión Digital
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Asoc. Humanismo sin Credos
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