Hoy pensaba que si estos fueran los últimos días de mi vida, y espero sinceramente que me queden muchos más, la vida ha sido una fantástica excursión de ritos, sotanas, basílicas antiquísimas, arquitecturas teológicas, polémicas con hermanos míos eclesiásticos (no del todo valoradas por esos hermanos), películas que me han hecho llorar, que me han hecho reír, paellas, sushi, paseos por el campo, paseos por ciudades tan distantes, reuniones con amigos, apasionantes llamadas telefónicas.
Siempre me gusta despedirme de la vida. Es una costumbre que me lleva a recordar la brevedad de todo, a percibir con más claridad el paso del tiempo. Despedirse de la vida es un placer, cuando se sabe que queda más tiempo.
Y eso que tengo la íntima convicción de que me queda mucha más vida. Incluso tengo la convicción de que, en mi caso, la mejor parte de mi vida será su segunda parte. Sí, sé que me esperan sorpresas, que la vida me sorprenderá. Se trata de una convicción no basada en ningún indicio racional.
Los comentarios para este post están cerrados.
09-09-10
Hermoso comentario, querido padre Jose Antonio:
Siempre suelo sacar algo bueno de sus escritos. Me gusta más la vida despues de leer sus escritos.
Me llama la atención aquello de que me dice que tiene la convicción de que la segunda parte de su vida va a ser más emocionante, a mi me pasa lo mismo. Que bueno que usted se siente tan agradecido con la vida y con Dios, que son lo mismo. Usted me recuerda que debo estar más agradecido con Dios.
Tarcisia, de acuerdo contigo. Claro que de la vida hemos de relevar lo bueno. Imanginense al Padre Fortea quejandose en su blog de su ministerio o de lo mal que le fue chocandose con cada inefable. No, no sería propio ni de él ni de ningún sacerdote. La vida a todos nos da cosas agrias, a los simples mortales como yo o tú Paca, al Padre Fortea, a Tarcisia y demás. Me parece hermoso alcanzar el equilibrio mirando a l horizonte y agradeciendole al Señor todas las maravillas que nos da y que permiten nuestros momentos felices. Al margen de nuestras soledades, sufrimientos y vacíos. La risa de un amigo, el dulce de una fruta en nuestra boca, cosas tan sencillas y tan fáciles de tener a diario; lo amargo siempre estará de un modo o de otro. Pero conviene hablar o relevar lo amargo? ¿A quien beneficiariamos coon eso? A un envidioso? A un amargado? Hablemos todos de las cosas buenas y simples de la vida.
Existe una variante discreta a lo de pensar (emocionalmente) que estamos en la agonía de nustros días por este valle de lágrimas, y el saber (racionalmente ) que nos quedan (por ley de vida) bastantes años por delante.......
Y esa varioante .pro no decir micro-variante es poner el despertador una hora antes de lo que debería ponerse, y al despertar tener el grna placer de decirle al despertador.:"Pues va a ser que no.....Aún me voy a dormir una hora más", se hace parar el despertador..y se le programa para una hora más tarde.......
Matinales y despiertos saludos a todos.
A mi modo de ver, no habéis pillado el sentido último de las palabras del padre Fortea.
Si él habla con esos adjetivos calificativos es porque en su corazón lo siente así.
las malas experiencias, que como todo hijo de vecino habrá tenido, no las valora....no pesan en su vida.
Por eso parece que su vida sea una permanente fiesta.pero es que su mente y su corazón rechazan recordar las adversidades...
El Padre Fortea es muy, pero que muy vitalista..........
Me gusta a mí eso de pensar en que uno stá vivendo los últimos días dde su vida......Entonces le da mas valor a esos días.
Y como la vida se alarga,disfruta siempre de días llenos de vida.....dias "vitales".
Vitales, vitalistas , vitamínicos saludos a todos.
¿Lo veis? ¡¡¡¡Ya os digo yo que este tío se pega la vida padre a costa del prójimo!!!!
¡¡¡Joer que vidorra!!!
Padresito:
Estaba este gachó que suscribe leyendo en voz alta el post de Ud., cuando al llegar a "la vida ha sido una fantástica excursión de ritos, sotanas, basílicas antiquísimas, arquitecturas teológicas, polémicas con hermanos míos eclesiásticos (no del todo valoradas por esos hermanos), películas que me han hecho llorar, que me han hecho reír, paellas, sushi, paseos por el campo, paseos por ciudades tan distantes, reuniones con amigos, apasionantes llamadas telefónicas", mi suegra me interpeló.
-Job, envía ahora mismo tu currículum a esa empresa. Pero entérate primero a cuántos meses de vacaciones tienes derecho.
Hube de explicar pausadamente a mi suegra que no todo el campo es orégano y que una golondrina no hace verano. No debió entender mis razones porque vociferó:
-Job, eres un vago redomado.
-Que no, que no, suegra querida. Que además se necesita ser célibe y un menda está casado con su hija y tenemos tres churumbeles ...
En el primer párrafo, qué bien sintetizas lo que ha sido y es tu vida. No es extraño que escribas lo que escribas
Viernes, 17 de febrero
Padre Fortea
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Religión Digital
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes