Todo el día en el hospital, sustituyendo al capellán que estaba enfermo. El día en el hospital consiste en ir visitando habitaciones, ir presentándote con suma brevedad, con una sonrisa cordial, y valorar si eres bienvenido o la mirada del interlocutor te dice: gracias, puede marcharse.
Se trata de visitar rápidamente muchas habitaciones para encontrar a aquellos que verdaderamente van a aprovechar nuestra presencia, nuestras palabras, quizá nuestros sacramentos. Ayer di dos unciones de los enfermos.
La vida en el despacho de la capellanía en el descanso tras el almuerzo, no es fácil. En esa parte no funciona el aire acondicionado, es un ático con ventanas imposibles de abrir, y estamos en agosto.
Hasta la capellanía llega el jolgorio y vivacidad de los familiares que esperar a la entrada del pasillo de obstetricia. Cada día nacen nuevos niños. El hospital, de centenares de camas, es una morada de vida y de muerte. Cada día allí los ojos de varios se abren a la vida, o se cierran definitivamente.
Los médicos como siempre con hostilidad: qué hacen los capellanes aquí. Después están las enfermeras que, aunque lo pidan los familiares, no llaman al capellán porque les da la gana. O el médico que hace un comentario despectivo cuando una anciana esposa hace una alusión religiosa. Cada vez que he estado una temporada en el hospital, me han contado historias (normalmente las esposas de sesenta años) que muestran como del indiferentismo hemos pasado a un anticlericalismo militante.
Me he encontrado con el caso, hace un año, que demuestra eso. Yo hablaba con una chica que estaba atendida por un psiquiatra, tenía trastornos de la alimentación, bulimia y anorexia. Cada día estábamos un rato. Ella no tenía nadie con quien hablar y esperaba mi llegada con alegría. Un buen día me dijo que lo sentía con todo su corazón, pero que no podíamos seguir hablando. ¿Por qué? Mi psiquiatra me lo ha prohibido de forma absoluta. No tengo otro remedio que obedecer, si quiero seguir con el tratamiento.
Podría contar muchas historias así. Sólo dentro de unos cuantos años, cuando esto madure más, nos daremos cuenta de hasta dónde ha llegado el odio a la Iglesia.
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Soy capellán de hospital desde hace quince años, la verdad que es un apostolado delicado, pero debemos estar como Jesús estuvo recibiendo desprecios, insultos y soledad. Todos los 22 de diciembre sacan la alegría y el champan de los que han sido premiado en la lotería de Navidad, pero en los hospitales todos los días se produce la alegría de personas que recuperan la salud y algunos vuelven a la fe. Algún día filmaremos estas películas de vidas reales y también se ofrecerán al público. También hay personas que mueren.
A lo mejor, Sanitario catolico es que nadie llamo al capellan y por eso no fue. A ver si te crees tu que eres el unico enfermo del hospital. de estos casos encuentro muchos, la gente se cree que el capellan es Dios que puede estar en todas partes. Es logico que si alguien quiere ver al capellan lo llama el va y se esta todo el rato que haga falta. Saludos Sanitario catolico y haber si no somos tan rapidos emitiendo jicios.
Hola solo decirles que nos respeten a los que si queremos padres en los hospitales, yo respeto la opinión de los que no nos comprenden,pero para mi fue un gran consuelo contar con la visita de alguien que si sabia escuchar y dar buenos consejos,desde aquí animo a todos los sacerdotes que sigan con su labor aunque difícil en estos días.Padre Fortea leí uno de sus libros y siga adelante aprendí mucho sobre cosas que me estaban pasando,aunque no encuentro librerías para comprar mas libros.
Luego decirle a sanitario que los sacerdotes son personas con sus debilidades como cualquier ser humano,y su misión es acercarnos a Dios,y cada uno es como es no hay que valorar a todo el mundo por igual,por unos pocos.
LOS HABRA BUENOS,PERO CON LOS QUE YO ME HE TOPAO....KKK Y LUEGO ANTE SUS OBISPOS VAN DE SANTOS...JA JA JA
sanitario católico : Si eres católico la has cagao, como se dice vulgarmente. ¿Qué mejor que la asistencia, compañía y caridad de un sacerdote a tu lado cuando más lo necesitas? Según tu consejo, si vivo en un pueblo a 20 kilómetros de donde está ubicado el hospital, llamo al sacerdote para que me venga a reconfortar, ¿no? Además, ¿católico tú? Eso de "¡¡ No queremos curas en nuestros hospitales!! " ya lo dice todo. No hace falta que te expliques más.
Sr. Fortea (le sugiero un poquito de humildad y cambiando el nombre de la web , ya que lo de Padre puede ser que le quede algo grande) lo que usted dice sobre los médicos es una manera generalista de expresar sus vivencias. Yo he tenido que hospitalizarme cuatro veces y siempre que he pedido por el Capellán, las enfermeras me lo avisaron. Es más, en una hospitalización todos los días al anochecer pasaba a visitar a los enfermos y charlar un rato con los más dispuestos.
yo estuve ingresado.pero como yo..no era nadie.por mi habitacion,ni se acercaron los curas.!!No queremos curas en nuestros hospitales!! el que quiera un cura,que llame a su parroco!!
Estoy ok, pero pienso que es una parte de la realidad, no es general esa agresividad. Currante, el autor ha tratado un tema muy serio, que merece todo respeto. Deja la risa fácil para lo risible, que es frecuente esa hostilidad antirreligiosa en los psicólogos. Y dejan desamparadas a muchas personas que buscan a Dios
La culpa de todo esto es de un tal ZP y de los Zerolos, que tienen que dimitir ya porque les tenemos rodeados. ¡VIVA EL PAPA! ¡VIVA LA IGLESIA! ¡VIVA EL SACERDOTE!
Como dice la Madre Angelica :en sus propias palabras " no crees en el infierno "espera cuando llegues ahi y lo verás con tus propios ojos,y si apuntas al infierno trata de apuntar bien que alli irás,que odio hacia la Iglesia.
No me extraña que no quisiera el psiquiatra de la chica que hablaras con ella, seguramente tenía miedo de que la volvieras loca....jajajaja
El día que a estos médicos o enfemeras les toque estar del otro lado, es decir, en la cama de enfermo, entonces verán que necesidad se tiene de la fe... o bien, morirán en la total desesperación.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
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