Una de los temas al que le he dado vueltas desde hace tiempo es cómo se podría organizar un sistema de justicia internacional. Siempre me han apasionado los temas de Derecho, y éste es un tema de verdadero fuste. El actual Tribunal de la Haya emite sentencias consultivas, no vinculantes. Al final, los estados hacen lo que creen conveniente. A no ser que de antemano se hayan comprometido a someterse al fallo.
Después de darle vueltas y más vueltas, he llegado a la conclusión, de que el modo de comenzar un sistema de justicia planetaria no comenzará por un acuerdo de todas las naciones. Eso es un imposible. Ahora mismo hay varias naciones, y dos de ellas son pesos pesados, que jamás aceptarán eso.
Rusia y China sabotearán cualquier intento de organizar algo. ¿Qué hacer entonces?
Mi opinión es que habría que comenzar creando un acuerdo entre Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón para comenzar el embrión de este organismo. A estas naciones con el pasar de los años se unirían otras naciones. Dado el derecho de veto de Rusia y China, debería ser un organismo independiente completamente de la ONU.
Las naciones pertenecientes a este nuevo organismo de Justicia, elegirían a veinte miembros independientes. Veinte miembros cuya independencia, honradez y prudencia estuvieran fuera de toda duda.
Esos veinte hombres tendrían la misión de ir haciendo justicia poco a poco. Es decir, tendrían que empezar por pequeños países. Por ejemplo, podrían comenzar por un paraíso fiscal que sea evidente que es un refugio para la mafia o el narcotráfico, y exigirle que abriera sus archivos a sus inspectores.
Si el pequeño país se negara, se le podría aislar. Se podría romper todo vínculo comercial. Y si algún país no apoya el boicot, ese otro país entraría en la lista de países incluidos en ese bloqueo.
Este organismo no debería comenzar otro caso hasta haber solucionado el primero. Ir poco a poco resultaría esencial. Ya que sus decisiones siempre requerirán el apoyo de los países que respaldan este organismo. Si este organismo se gana el prestigio con el pasar de los años, más países se unirán a él.
Si el organismo actúa con tiento y prudencia, cada vez podría imponer el régimen de la Justicia en países más grandes. Sabiendo que su Justicia tiene unos límites claros: la capacidad para imponer sus decisiones (las del organismo) por parte de los que lo respaldan (los países firmantes del acuerdo).
El sistema que propongo sé que resulta dificilísimo de poner en marcha. Pero sería un modo de comenzar algo. La alternativa es no hacer nada. El sistema que propongo parece muy subjetivo, pero el único modo de comenzar es elegir a los más débiles para imponer el imperio de la Justicia. De lo contrario, no empezaríamos nunca. Es preferible comenzar y que la simiente vaya echando raíces. Lo que nunca, jamás, lograremos será un acuerdo de todos.
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Comulgo con la opinión de Anselmo, padre Fortea.
La Declaración de Derechos Humanos no ha sido admitida por muchos países (los teocráticos, llamados islámicos). Para el hombre - sometido a Alá, no hay más derecho que la obligación de cumplir su voluntad.
Desde el momento en que no pueden -ni por asomo- comprender el término "libertad", tampoco podrán entender la "justicia".
Y no quiero ni pensar en esa institución "Justicia Internacional" cuando en su escudo figura ¡una cruz!. Pero si la cruz la quitarán hasta del escudo del Barça (la cruz de San Jordi) para así poder hacer un buen merchandaising en los países islámicos. Y si no, al tiempo.
Anselmooooooooooooooooo. Volví. Memorias y expresiones.
Amarillo. Las cosas claras. Enarbolando la bandera vaticana. Alba. Lo que las familias católicas españolas necesitan recibir para recorrer seguros el largo camino de la vida. Nada Biblias. Déjese aconsejar por gente segura. Las estolas.
La camisa blanca, como con muy buen criterio ya nos ha explicado el Padre Fortea, es una prenda hermosa. A este Sacerdote le queda muy bien. Estoy aprendiendo tarde de él. Blanca como el alma. No como Juanes, el cantante, que la lleva la camisa negra , según la letra que ya comenté aquí hace mucho tiempo, ¿entendido, capullos?, porque negra tiene el alma. Alma en pena. Veinte siglos te contemplan. La Macarena.
¿Quedó claro lo del Alba? No quería hacer alusión a esa revista. Y menos a los Curas. Pero ya que hemos entrado en materia vamos a darle una vuelta de rosca. Alba, colegios únicos,hoteles únicos, inversiones únicas, y la España única.
Que les den por el ... Jumbo.
¿Y a los curas?
Algunos dan pena.
Buenos días, Señor: ¡qué amaneceres! Amenazan lluvia, pero tal vez salga el sol.
Padre Fortea: su proyecto de justicia internacional, dicho con todos los respetos, me parece infantil. Está usted imaginando su desarrollo, desarrollo por pasos; lo está viendo usted tan claro que dan ganas de salir corriendo. Lo primero que habría que hacer es expulsar de la ONU a todos los países que no estén dispuestos a cumplir la declaración universal de derechos humanos. Así quedarían dos núcleos: los países democráticos, con sistemas judiciales suficientes para perseguir los delitos, todo tipo de delitos, y los otros países enemigos del "hombre y del ciudadano". Y a partir de esta situación, lo que surja después. ¿Que quiere usted ayuda para el progreso? Pues sométase a las leyes de los hombres libres y honestos. Qué comete delitos de lesa humanidad contra la población, pues invasión militar al canto.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
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