En realidad este post lo tendría que haber puesto el primero de todos, pero bueno, lo pongo al final)
Mañana me tengo que marchar de viaje. Tengo todavía que plegar la ropa en la maleta. Me he comprado una más grande. Tengo que imprimir los billetes electrónicos que tenía esta tarde en el correo electrónico, y que ya he volcado en el disco duro del ordenador. Tengo que preparar documentos, libros para el viaje, papel, y un determinado número de cosas pequeñas: tijeras, cepillo, cargador para la máquina de afeitar, toallitas para limpiar las gafas, otro par de gafas, etc, etc.
Hacer las maletas no es un placer. Pero pondré música mientras las hago: la maleta grande de la ropa, y la maleta pequeña de los libros y de las cosas imprescindibles.
Mañana almorzaré en el aeropuerto. Pasearé por sus pasillos. Rezaré sentado en la salita de la terminal. ¿Quién me tocará al lado en el avión? Siempre me ha tocado un sujeto anodino. Recuerdo algún compañero de viaje que durante las catorce horas de vuelo sólo compartimos el saludo. No se sacó los auriculares del ipod en todo el viaje.
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por ejemplo aqui Carlos Nuñez el viajero, Trasisio y Oscar son la misma persona, RAMBLAS, y ya hemos visto en otros blogs que es un demente peligroso ansioso de atencion que ataca insulta y en general molesta. es muy inteligente pero esta loco, como yo soy bruto y sin estudios pero muy listo por la escuela de la vida que me ha enseñado a reconocer a individuos como RAMBLAS
En cambio Dios es inconmutable por eso no es como RAMBLAS que cambia de nombre y de personalidad como los demonios. oerdone padra FORTEA que siempre me repita con lo de este sirvenguenza pero alguien ha de desenmascararle por el mucho daño que hace en los blogs religiosos como el de don Fra cisco de la Cigueña o el de la madre Virtudes o el de la madre Lucía o a veces aqui cuando le insulta con ottos nombres
¿Deja vu?. El movimiento es irreversible Fortea, pieza movida, pieza jugada. Cada movimiento implica una cierta transformación, según lo explica Lavoisier. De tal manera que si quisiera repetir exactamente lo mismo, en algún aspecto, algo sería distinto de lo anterior, así es nuestro presente.
En cambio Dios es inconmutable su presente es siempre el mismo.
Esa es una de las diferencias más apreciables entre el Creador y lo creado.
¿Que dice usted Señor Viajero, sobre que el Padre Fortea tiene belleza demoníaca?.
Vaya usted a quitarse las legañas, buen hombre..........que viajará mejor, porque verá mejor.
Reverendo, con esa ropa, no se extrañe.
Solamente un católico , practicante y consecuente con su fe, le dirigiría la palabra.
Yo, por ejemplo, le hablaría.
Y no tanto porque sea consecuente con mi fe....sino porque me parece que usted debe ser una persona de conversación muy interesante, y que tendríamos muchas cosas de las que hablar, pero sobre todo que hablase usted.
Jo, yo que quería comer con usted un día, y que se me estropease el programa............. y que haya viajeros "ad latere " suyo y que no lo sepan apreciar......
Este mundo está mal repartido.
No pierdo la esperanza de encontrármelo algún día en barajas, y poder conversar............
-Yo voy a Roma Padre Fortea.
-Y yo también señora.
-Que casualidad............que coincidencia....
-Las conicidencias no existen , señora, existen las DIosidencias...
-vaya, explíqueme eso mejor ,Padre, mientras le invito a una caña.
-Vale, señora, pero en Roma, en la P...
"Siempre me ha tocado un sujeto anodino"
¡Claro, su Ilustrísima Fortea debería viajar entre príncipes, reyes, papas, cardenales y premios Nobel! El resto de los mortales somos gente anodina ante su sabiduría y belleza demoníaca.
Lo cierto es que con la pinta que tienes, hijo, no me extraña que los compañeros de avión no te hablen. Lo extraño es que no salgan huyendo pidiéndo que les cambien de asiento.
padre sus relatos me hacen soñar que yo voy tambien a ésos sitios
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo