Pues mire usted, normalmente estoy feliz porque no deseo nada como un budista, adoro a Dios con el celo de un buen musulmán, honro a Dios como un judío ortodoxo, y vivo el cristianismo en una mezcla heterogénea y algo caprichosa de sus muchas modalidades, eso sí, dentro de una sola fe.
Lo único que no le perdonaré es que en su iglesia ponga flores de plástico y velas eléctricas.
-¿Y usted siempre lleva sotana?, preguntó la sacristana.
-Pues sí.
-Vaya. Ya veo.
-España y yo somos así.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal