sigue del post anterior)
Es sorprendente el poder que tiene a veces una mala palabra, un gesto airado, una mirada torva, para amargarnos, para desconcentrarnos, para tornar una y otra vez a nuestra imaginación.
El poder de la palabra. El poder de una mirada. De unos ojos que te miran y te dicen tantas cosas tan intensas.
Pero no es la palabra en sí misma, sino la palabra como portadora de una manifestación del interior de otra persona. La palabra como ventana a través de la cual nos asomamos a los sentimientos que esa persona tiene hacia nosotros.
¿Por qué otras personas albergan en su interior sentimientos tan acerados hacia nosotros?
Recuerdo hace una semana que concelebré en otra iglesia, y el rostro y especialmente la mirada del anciano religioso manifestaban un amor, una humildad, verdaderamente increíbles. No le conocía de nada y, sin embargo, esto era tan intenso que me causó verdadero asombro.
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Y para que no queden dudas de quien era Jesucristo, este párrafo del Evangelio de San Juan:
"Cuando les dijo: "Yo soy", retrocedieron y cayeron en tierra".
(Parada y reflexión. ¿Qué les pasó? ¿Qué sintieron? ¿Qué oyeron? Oyeron una voz que tal vez confundieron).
Les preguntó de nuevo: "¿A quién buscáis?" Le contestaron: "A Jesús el Nazareno".
Respondió Jesús: "Ya os he dicho que yo soy; así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos."
(¿Cuánto me queda del Evangelio? ¡Menudo palo con el memento! ¿Podría hacerme usted un favor? Recuérdela en su memento, bueno, si no es mucho pedir, por todos los nuestros).
NO hay mejor sacrificio que el de la Cruz. Ya lo decía Lutero. "Pedid y recibiréis". La Caridad. Del buen Cura ni me acuerdo. (Le sacudí. Jajajajaja. Pobre, es tan bueno... irán contra mí)
"¡Ay de vosotros los ricos porque ya tenéis vuestro contento! Menuda advertencia y menudo lamento". ¿Habrá cambio de turno? No cabe duda de que los pobres están en mejores condiciones para acercarse al Señor. En fin, Santiago, el gran Apóstol, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, insiste en lo mismo: (Este pasaje lo podría haber utilizado el Sr. Zapatero en aquella reunión):
"Ahora bien, vosotros, ricos, llorad y dad alaridos por las desgracias que están para caer sobre vosotros.
Vuestra riqueza está podrida y vuestros vestidos están apolillados; vuestro oro y vuestra plata están tomados de herrumbre y su herrumbre será testimonio contra vosotros y devorará vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado riquezas en estos días que son los últimos.
Mirad; el salario que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos está gritando; y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos".
Más que ricos eran canallas.
Me gustaría echarle una mano al que comentó el Evangelio de hoy. Los falsos profetas: "Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces" Mateo 7.
Y hoy: "¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacian vuestros padres con los falsos profetas", Lucas, 6. ¿Escucharles?
Los falsos profetas de nuestro tiempo: dan jabón a la gente. Todo es bueno. Si alguien pretende desengañar a alguien, sacarle de su error, ofrecerle otra visión más acorde con el hombre, desprecios. Es conveniente subir la autoestima de los humanos y hasta caritativo y hasta conveniente. Pero no decir nunca que lo malo es bueno. O que todo es bueno. (Esos pollos se frotan mucho las manos, los jaboneros, cuidado con ellos. Tienen remedios para todo, pero es cuento.)
La memoria de los difuntos. El memento. Olvidado por el cura que lo anotó. ¡Menudo enfado! Y dije yo, "no se puede comprar la salvación de los difuntos! De alguna manera tendría que cortar. Ya es la tercera vez que lo padezco. Anotan pero mal. Peor antes cobran. ¡Qué mal está! Estoy del clero hasta los ..... ¡Tengamos el día en paz! no frotaremos más los átomos y lo dejaremos pasar. Pero ella rumiará hasta la saciedad y se consumirá de tanto pensar. Yo no, paso. Allá ellos: ya se lo demandará el Señor.
Y ahora la memoria de los vivos: Antonio Mercero. Oído comentar algo sobre el mal del Alzheimer. ¡Adiós recuerdos! ¿Qué será, cómo se curará y demás? Hay enfermedades por invasión, hay otras por destrucción, otras por degeneración, otras por obstrucción, otras por desgaste, otras por saturación, otras por privación.... Es tema de clasificación, casi mejor par los filósofos. Algo nuevo.
Don Gustavo bueno debería poner orden en este universo.
Con los médicos.
Yo creo que estaba contento el Señor al encontrarse de nuevo con sus amigos que le estaban esperando. Cargar con el nombre del hijo del hombre les estaría resultando tal vez duro. Porque allí y entonces no creo que anduviesen los ricos, entre los cuales el Señor tenía amigos, (Y por cierto, el único que es rico hasta colmar es Dios). Pudiera ser que el Señor se emocionara de ver a sus amigos, pobres gentes que arrostraban peligros (-¿De quien eres amigo? -De Jesús de Nazaret-).
A lo mejor es que le vinieron con alguna reclamación. ¡Para esto, Señor, que se están pasando!
Y también cabe la posibilidad de que se pusiese a orar. Parece como si esta plegaria cayese del Evangelio sin más. "Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo". Y El, levantando los ojos al cielo dijo...,
La oración de las Bienaventuranzas.
¡Viva el Señor!
(Algún día Pedro nos lo explicará todo)
Feliz domingo.
Día de los enamorados. Domingo del tiempo ordinario. Memento. Luchando contra el mal tiempo.
El evangelio de hoy, las bienaventuranzas, tan central en la predicación del Señor me causa cierto descontento. Para subir al cielo hay que subirse al dolor. Por aquel entonces bajó Jesús del Monte acompañado de los Doce y una multitud de amigos le aguardaba en el llano. Lo cierto es que en el evangelio se repite lo que sigue dos veces, una con los consuelos y otra con los ayes del Señor: "Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas". Es un Evangelio que tengo que meditar porque no me resulta tan inteligible que se trate de un canto a los pobres y que Dios me perdone y que me perdonen los pobres. Doy una opinión entre amigos. Busco la mismísima palabra del Señor.
"Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre." Y después lo que he anticipado.
Ese poder que pueda tener una mala mirada, una mala palabra, un mal gesto tienen mala defensa en el hogar, con los nuestros. En ese momento hay que intentar solucionarlo sin dejarlo pasar ni un segundo. Hemos sido heridos. ¿Por qué hiere tanto el hogar? En realidad a veces o siempre todo empieza días atrás por algún maldito reproche ignorado. Es igual. Fuera del hogar, están los amigos, el círculo de los próximos. Una mala digestión, algún desaire desapercibido...
Lo tenemos guapo. Fuera de estos círculos tenemos los compañeros de trabajo... Le voy a decir una cosa: largo.
Yo no frotaría más los átomos por si se cargaran de más rencor. Lo mejor es la risa. La risa del gato.
Anoche me acordé de Campuzano. ¿Un músico, un pueblo, un instituto, un torero? ¿Alguna mujer? No lo sé. De nuevo podría tratarse de una mala jugada del cerebro. ¿Sería él, el perro, con sus celos el causante de la muerte de la niña del hombre bueno?
Hasta los perros tienen malos recuerdos...
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
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Asoc. Humanismo sin Credos
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